
El Gobierno de República Dominicana anunció un simulacro nacional de evacuación por terremoto para el próximo martes a las 10:00, una jornada con la que busca medir la capacidad de respuesta del país antes de una emergencia real, probar alertas por teléfono móvil y ampliar la preparación de instituciones públicas, empresas y trabajadores.
La movilización prevista superará los 3 millones de personas y servirá también para verificar que más de 300 empresas ya fueron certificadas en temas de seguridad, según explicó el director del Centro de Operaciones de Emergencias, Erdwin Olivares. El funcionario sostuvo que el ejercicio permitirá evaluar no solo la salida de edificios, comunidades y viviendas, sino también los protocolos de acción y la coordinación entre organismos.
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Según Listín Diario, el anuncio fue hecho en el Palacio Nacional por el ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, quien defendió la realización del ejercicio como una medida preventiva. “Estas son acciones que hay que tomarlas antes de que suceda cualquier evento, porque cuándo sucede el evento no se puede improvisar, hay que estar preparados para lo que esperamos en Dios nunca se de, pero que sí se da”, afirmó.
Olivares detalló que durante el simulacro también se probará una herramienta para fortalecer el sistema nacional de alerta mediante el envío de mensajes instantáneos a teléfonos móviles. La prueba apunta a medir la eficacia de los mecanismos de comunicación en una situación de sismo.
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El país pondrá a prueba sus planes de evacuación, sus protocolos de actuación y sus niveles de coordinación interinstitucional, de acuerdo con el director del COE. En esa misma línea, explicó: “Los sismos no avisan, la preparación comienza antes. Este ejercicio va mucho más allá de evacuar una edificación, comunidad o vivienda, vamos a evaluar nuestro protocolo de acción, la actuación, la comunicación interinstitucional, en fin, la preparación integral del país”.

El funcionario también aseguró que República Dominicana dispone de accesos para que la ayuda llegue por las vías necesarias en caso de una catástrofe. Añadió que los organismos de socorro cuentan con medios para asistir a la población.
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Olivares matizó, no obstante, el alcance de esa capacidad de respuesta. “Ningún país del mundo está preparado para verlo colapsar. Ahora bien, nos hemos organizado y nos estamos fortaleciendo, tu tener un un ejercicio que tenga una movilidad de más tres millones de personas, poder probar que más de 300 empresas se certificaron en temas de seguridad, todo es parte del fortalecimiento y de una preparación”, dijo al medio.
El director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones, Leonardo Reyes Madera, señaló que las revisiones a edificaciones públicas continúan, pero que el énfasis actual está puesto en el sector privado. Indicó que ya se realizaron levantamientos en zonas como Naco y Piantini para informar a las juntas de vecinos sobre las deficiencias detectadas.
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Reyes Madera invitó a más propietarios de edificaciones privadas a solicitar inspecciones, que se realizan sin costo. La intención oficial es ampliar el diagnóstico estructural fuera del ámbito estatal y reforzar la prevención en zonas de alta concentración urbana.
La convocatoria al simulacro también alcanzó al ámbito laboral. El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, exhortó a empleadores y trabajadores a sumarse con el argumento de que cualquier espacio donde confluyen personas debe estar preparado para reaccionar ante un terremoto.

“Los lugares donde hay personas tienen que ser parte del simulacro. Los trabajadores, los servidores públicos y los empleados debemos estar preparados para participar”, afirmó. El ministro agregó que las autoridades ya conversaron con el Consejo Nacional de la Empresa Privada para incorporar al sector empresarial y que prevén una reunión con representantes de los trabajadores para integrarlos a la iniciativa.
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Para el funcionario, la realización del ejercicio expresa una política de prevención frente a desastres posibles, aunque no deseados. “Esto es algo muy serio y convoca al país a asumir el compromiso de prepararse frente a una situación que esperamos no ocurra, pero cuya posibilidad existe”, manifestó.