El golazo de Matías Giménez para que Argentinos triunfe en Banfield, sea puntero en su zona y alcance a Boca en la Tabla Anual - LA NACION

2026/10/17

Fue un súper sábado para la Tabla Anual, uno de los títulos que reparte el fútbol argentino. A primera hora, Argentinos le ganó a Banfield por 1 a 0, en el Sur. Con este resultado, alcanzó a Boca, que este viernes le ganó por 2 a 1 a Talleres, en la Bombonera. Ambos equipos suman 54 unidades.

Más tarde, siguió la acción por la 13° fecha del torneo Clausura. Independiente Rivadavia no pudo con Tigre: se lamentó por un 2-2 conseguido en el final por el elenco de Victoria. La Lepra, ahora, tiene un punto menos que el equipo xeneize y el conjunto de la Paternal, la misma cifra que el ascendente Rosario Central, que se impuso por 3 a 2 sobre Atlético Tucumán, como visitante Fue un partidazo: Central ganaba 2-0.

A la misma hora, en el cierre de la jornada, Vélez venció por 1 a 0 a Gimnasia de Mendoza, con un córner que aprovechó el salto ganador del pibe Silvero. El Fortín suma 52, aunque no atraviesa su mejor versión. El Lobo mendocino tuvo dos opciones claras de gol en el cierre del espectáculo.

Volviendo al partido que se jugó en el estadio Florencio Sola, Argentinos ganó uno de esos partidos que simulan contener más que tres puntos. En este caso, no tanto por la dureza que pudiera presentar un irregular Banfield, sino por lo que le costó al propio cuadro de La Paternal romper el cero. No justamente por un cúmulo de situaciones derrochadas, sino por la falta de profundidad para generarlas. Hasta que Matías Giménez Rojas, pocos minutos después de ingresar, aportó el ingenio individual que le faltó a lo colectivo y firmó un verdadero golazo para el triunfo 1-0.

Necesitaba ganar, por su ubicación en la zona B y la búsqueda de igualar a Boca en la cima de la Tabla Anual. Quizás, por eso pocas veces se lo vio igual de desesperado a su entrenador, Nicolás Diez, como en la tarde de sábado en el sur del conurbano bonaerense. Por supuesto, hasta el momento en que vio el balón inflar la red de Diego Rodríguez, un no tan viejo conocido. Se conoce el temperamento del director técnico y la escuela que lo identifica, exactamente una que no entiende de vivir el partido con los nervios ocultos. Todo queda a la vista.

Volvió a ser una jornada complicada para Tomás Molina, que se perdió un gol insólito y no anota desde la cuarta fecha.Juan Manuel BaezZ/FOTOBAIRES

Si hasta le había reprochado a su arquero, el chileno Brayan Cortés, un despeje por lo alto en vez de jugarla con claridad. Quería la paciencia y, sobre todo, la tranquilidad que a él le faltaba. De hecho, el disgusto que expuso con la labor de su centro atacante Tomás Molina no suele ser habitual. Si bien es cierto que se perdió uno insólito a un metro del arco, volviendo a confirmar la racha adversa que arrastra desde la cuarta fecha, el fastidio del DT la generó el funcionamiento.

No le dio demasiado tiempo en el segundo tiempo. A los 12 minutos ordenó su salida, causando la bronca en el delantero, que dejó el campo a los insultos, distante del ingreso de su reemplazante y descargando su furia con una patada a lo primero que encontró durante su caminata al banco. Sin embargo, con la rápida apuesta de Giménez, Diez había acertado. Apenas ocho minutos después el desarrollo se lo haría saber.

El Bicho se compactó en la mitad de la cancha, le quitó la pelota a Lautaro Gómez e hilvanó toques fáciles hasta identificar la libertad del sanjuanino en tres cuartos de campo rival. Desde allí inició su decisión de encarar hacia el gol. Su aceleración fue más veloz que el intento del volante Santiago Esquivel por cortarlo y su posterior sutil toque le permitió sortear al lateral derecho Juan Alfaro con un caño que lo ingresó al área.

A la creatividad le agregó una definición impiadosa. Porque el lujo le permitió rematar con su pierna hábil, la zurda, con la que no le dio tiempo a su excompañero para achicar y negarle la oportunidad. Lo fusiló sin pensar e infló la parte superior de la red. Golazo para un triunfo que Argentinos pudo haber hecho más amplio por otras chances oportunas, pero no pudo volver a vencer al Ruso. El candado en su arco ya estaba, porque el orden no lo perdió nunca y Banfield lo hizo sufrir poco y nada.

Asimismo, un gol con otro sabor especial. En octubre del año pasado debió ser operado por la ruptura del ligamento cruzado anterior de su pierna derecha. La sufrió, justamente, en un encuentro correspondiente a aquel torneo Clausura frente al Taladro, aunque en el estadio Diego Armando Maradona.

El compacto de Banfield 0 vs. Argentinos 1

En Banfield se está permitiendo la asistencia del público visitante y, en efecto, la gente de La Paternal pudo celebrar un triunfo importante desde la tribuna. Y unas horas más tarde, el sábado terminó por redondearse con los puntos que dejó en el camino Independiente Rivadavia (igualó con Tigre) para que el Bicho goce del doble liderazgo, de la zona B con 25 unidades y de la anual junto a Boca, con 54.

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