(BUENOS AIRES).- «Perdí a un compañero en esta cancha», recordó Leandro Lozano tras la actuación que lo dejó como figura de Boca en el Morumbí, el mismo estadio donde el Xeneize selló su paso a las semifinales de la Copa Sudamericana 2026. La frase del defensor, que rememoró a Juan Izquierdo, llegó después del 1-1 ante San Pablo, resultado que alcanzó para dejar en el camino al conjunto paulista y meterse entre los cuatro mejores del torneo.
El empate en territorio brasileño se apoyó en la ventaja que Boca había construido en el partido de ida de la serie. Con ese colchón, el equipo argentino resolvió una de las instancias más difíciles que ofrece el fútbol continental: sostener una llave de visita en Brasil, algo que históricamente le ha sentado bien.
Justamente, ese cruce ante San Pablo amplió una estadística que habla por sí sola. Boca disputó 41 series de eliminación directa ante equipos brasileños en competencias organizadas por la CONMEBOL, con un balance de 27 clasificaciones y 14 eliminaciones. Es decir, ganó dos de cada tres mano a mano contra clubes de ese país.
La Copa Libertadores concentra la mayor parte de esos enfrentamientos. Allí, el Xeneize protagonizó 25 eliminatorias contra representantes de Brasil, de las cuales se impuso en 18 y quedó eliminado en las 7 restantes. Un dominio sostenido a lo largo de décadas de torneos internacionales.
En la Copa Sudamericana, en cambio, la paridad es total: Boca disputó seis series ante brasileños, con tres clasificaciones y tres eliminaciones. La que acaba de conseguir ante San Pablo quedó dentro de ese historial y mantiene el equilibrio de un certamen donde el Xeneize suele alternar buenas y malas contra los elencos de ese país.
El rival de turno ya está definido. Vasco da Gama sacó de su camino a Independiente de Santa Fe con un resultado global de 2-0 y espera a Boca en semifinales, en un nuevo capítulo del historial cruzando la frontera.
El detalle, competencia por competencia
El historial se completa con registros dispares según el torneo. En la Supercopa, competencia que tuvo protagonismo durante las décadas pasadas, Boca disputó cuatro cruces ante brasileños y ganó dos, mientras que perdió los otros dos. En la Copa de Oro, en cambio, no conoce derrotas: triunfó en las 2 series que jugó. El caso opuesto es la Copa Mercosur, donde cayó en sus 2 llaves ante clubes de ese país. Además, registra una clasificación en su única participación ante un equipo brasileño tanto en la Supercopa Masters como en la Recopa Sudamericana.
Sumadas las siete competencias, los números reflejan una tendencia clara: de cada tres series contra clubes de Brasil, Boca ganó dos. Un porcentaje que explica por qué los cruces ante el fútbol brasileño se convirtieron en un capítulo repetido y favorable de su recorrido internacional.
El pase a semifinales, más allá del historial ante los brasileños, dejó otra marca para la vitrina xeneize: Boca alcanzó 15 semifinales continentales e igualó un registro histórico del Real Madrid. El próximo paso será Vasco da Gama, con un lugar en la final de la Copa Sudamericana en juego.