El ibérico extremeño favorito de los restaurantes Michelin de Japón

2026/07/17

El jamón de bellota de La Prudencia se puede comprar desde hace unos días en los Duty Free de todos los aeropuertos en España. Un hito para la compañía y un cambio también para el sector, teniendo en cuenta que tradicionalmente sólo se vendían dos marcas: Joselito y Cinco Jotas.
Pese a sumar 116 años de historia, La Prudencia vive ahora su mejor momento. Acaba de abrir su primera tienda gourmet en Madrid, tiene una previsión de crecimiento del 15% este año y prevé facturar unos 35 millones de euros con la venta de alrededor de 7.000 toneladas de producto entre ibérico de bellota, ibérico de cebo de campo y cerdo blanco graso.
Aunque España supone dos tercios de la facturación (65%), su nombre lleva décadas sonando con más fuerza fuera de las fronteras, especialmente en Asia. Sus productos forman parte de los platos de restaurantes y hoteles de referencia en Hong Kong, Macao, Tokio y Vietnam. Es el caso de Sezanne, el restaurante del Four Seasons con 3 Estrellas Michelin en Japón o el de Tosca del Angelo, de Ritz Carlton, en Hong Kong.

Tienda de La Prudencia en Madrid.

Tienda de La Prudencia en Madrid.EXPANSION


El ‘boom’


"Coincidiendo con el boom de la gastronomía de hace 15 años lo que antes eran bares o tascas españolas en esos países pasaron a ser grandes restaurantes donde se ubicaron chefs españoles como Martín Berasategui, Santi Santamaria o Paco Roncero", recuerda el actual CEO y tercera generación de La Prudencia, Felipe Benito.
En España era complicado llegar a ellos por la gran competencia del sector de los ibéricos, pero en esos mercados tenían una ventaja. La Prudencia fue de las primeras marcas que apostó por el mercado internacional y la primera en llegar a Japón. "Hasta el año 1993 no se podía exportar cerdo blanco y el ibérico hasta 1996", recuerda Benito. Ese mismo año se lanzaron al exterior. "Entonces, sólo teníamos competencia de Italia, que ya estaba en Asia. Pero fuimos la primera española en Japón y por eso somos la primera en ventas allí".

Socios locales


Para conseguirlo, al igual que en los otros 40 mercados donde vende sus productos, fue indispensable contar con socios locales que conocieran el mercado, la cultura y la forma de trabajar de esas regiones. Aunque esos primeros pasos internacionales los dio Felipe Benito, sus hijas, la cuarta generación de La Prudencia, remataron el trabajo. Alicia se trasladó a vivir a Singapur y Laura a Hong Kong.

"Los chefs españoles que llegaban allí se sentían como nosotras, todos éramos expatriados. Entonces la relación era más cercana y sencilla", recuerda Laura Benito, directora comercial y de desarrollo de negocio e hija de Felipe. Esto permitió, además, conocer el tratamiento que los restaurantes hacían de su producto muy de cerca. Si bien la mayoría de los Estrella Michelin japoneses utilizan su ibérico como en España, por ejemplo, papada ibérica sobre una croqueta de jamón, "allí es muy frecuente que pongan simplemente un plato de jamón, lo que aquí no es nada habitual".
En España, aunque su imagen no era tan conocida hasta ahora, ya que históricamente ha vendido sobre todo a distribuidores, la marca está presente en restaurantes y catering premium, y cada vez mejor posicionada en eventos y celebraciones gastronómicas. El lomito de bellota ibérico, uno de sus productos estrella, es el favorito del alcalde de Madrid, José Luis Martínez -Almeida. "En España se apostaba por la producción y no tanto por la marca. En cambio, lo primero que se mira fuera es la marca; por eso allí somos mucho más conocidos", comenta el CEO.

Reconocimiento de marca

La compañía controla todas las fases del proceso productivo, desde la cría de los animales en sus propias dehesas extremeñas,hasta el matadero, sala de despiece, las bodegas de curación y la sala blanca de Villacastín (Segovia).

La compañía controla todas las fases del proceso productivo, desde la cría de los animales en sus propias dehesas extremeñas,hasta el matadero, sala de despiece, las bodegas de curación y la sala blanca de Villacastín (Segovia).EXPANSION


La cuarta generación quiere elevar la marca La Prudencia a lo más alto de la gastronomía también en España, pero sin perder la que hasta ahora ha sido la clave del éxito, la esencia de Los Benito. Más de 100 años después, la empresa continúa siendo 100% familiar y reúne hoy a la tercera generación –Felipe, sus dos hermanos y sus tres primos–, y una cuarta generación donde trabajan nueve primos segundos, entre los que está Laura. La familia controla todas las fases del proceso productivo: desde la cría de los animales en sus propias dehesas extremeñas, en Zafra y Alconchel; hasta el matadero, la sala de despiece, las bodegas de curación y la sala blanca de Villacastín (Segovia), su instalación principal.
"El abuelo empezó con una tienda pequeña, lo que vendía con el carro y la mula. Luego mis padres y mis tíos decidieron hacer una fabrica pequeña y empezar a matar cerdos, y ese fue el germen de la fábrica embutidos", recuerda Felipe Benito. "Cuanto entró mi generación, la empresa ya facturaba 800 millones de pesetas y los hijos íbamos los veranos a colgar jamones para aprender el oficio". La cuarta generación, se ríe Laura, "no hemos ido a colgar jamones pero nos han educado y enseñado el valor del trabajo".
De ella y de la cuarta generación surge la idea de abrir la primera tienda boutique en la calle Alcalá de Madrid el pasado marzo, y de apostar por las redes sociales para impulsar la marca en España. A esto se suma la mayor inversión en décadas: 8 millones de euros para una nueva planta destinada a elaboración, manipulación y secaderos naturales. "Es el mejor momento", concluye Felipe Benito.

La Prudencia

EXPANSION

Fundación: 1910.

Actividad: Elaboración de ibéricos premium.
Sede: Villacastín (Segovia) .
Propietarios y CEO: Familia Benito.
CEO: Felipe Benito.

1910
Nace La Prudencia de la mano de Prudencio Benito
en Villacastín (Segovia).

1980
La segunda generación crea una pequeña fábrica de embutidos.

1996
Comienzan a exportar cerdo ibérico y son la primera marca española en Japón.

2011
Con el ‘boom’ de la gastronomía, La Prudencia entra en los mejores restaurantes de Japón.

2026
Abre la primera tienda de la Prudencia en la calle Alcalá de Madrid.