Real Madrid
Los alemanes acostumbrados a invertir para vender (Gvardiol, Sesko, Szoboszlai...) van a multiplicar por 6/7 su inversión con el marfileño

Diomande celebra un gol.
DIEGO PICÓ
Actualizado 27/07/2026 - 07:56CEST
Hay equipos que compran, otros que generan desde la cantera y otros especialistas en dar pista de despegue a los mejores jugadores de Europa. Entre estos últimos el Leipzig alemán es el mejor de todos. El club, perteneciente a la factoría de Red Bull no falla en su plan de captación de talento pagado más venta millonaria. Un sistema que le da réditos y le convierte, junto a Benfica y Oporto, en el mejor vendedor de Europa.
Su último ejemplo, el de Diomande, lleva al extremo su forma de actuar. Con el joven extremo va a romper su techo de ventas que ostentaba Gvardiol, central que se vendió al Manchester City por 90 millones de euros. Con el marfileño, las cifras de venta se van a ir por encima de los 120 millones demostrando que invertir para vender es rentable.
Al margen de Gvardiol, por el que el Leipzig pagó 36 millones al Dínamo de Zagreb y vendió a las dos temporadas por el triple al City, la lista de jugadores con los que el Leipzig ha activado la máquina de revalorización es tremenda. El caso de Sesko es similar. El equipo alemán se lo fichó al Red Bull Salzburgo, equipo del mismo grupo accionarial, por 31 millones y a las dos temporadas lo colocó el el United por más de 75 millones. Otra ganancia monstruosa. Una operación calcada a la del húngaro Szoboszlai vendido al Liverpool por setenta millones.
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Los ejemplos son inagotables, Xabi Simons (Totenham) Christofer Nkunku (Chelsea), Naby Keita (LIverpool), Timo Werner (Chelsea), Openda (Juventus), Upamecano (Bayern), Konaté (Liverpool) o el mismo Dani Olmo (Barcelona). Los alemanes compraron al canterano de la Masía por 30 millones al Dínano de Zagreb y lo vendieron por el doble al Barcelona tras exprimirle deportivamente durante cuatro temporadas.
El caso es que el Real Madrid se ha metido en una negociación con un equipo sin necesidad de venta y capaz de apretar las tuercas a cualquiera. Acostumbrado a los traspasos sonados y con capacidad de subir el precio hasta el límite. Con Diomande han pulido el plan a la perfección. Lo compraron la pasada campaña al Leganés pagando 20 millones. Muchos creyeron que era una barbaridad, pero los alemanes tenían claro lo que iba a pasar. En una temporada van a multiplicar su valor por seis o por siete. Otro éxito de la factoría Leipzig que nunca se detiene.
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