Las autoridades de la capital italiana han presentado lo que se cree que es el mayor complejo de frescos y mosaicos de la Antigua Roma, una representación del siglo I d.C. de una ciudad marítima. Oculto durante siglos bajo el suelo de la ciudad, el conjunto vuelve a ocupar todas las miradas tras los trabajos de restauración realizados en las Termas de Trajano, a pocos pasos del Coliseo.
La llamada “Ciudad Pintada” y el “Gran Mosaico” son las dos grandes joyas de este espacio arqueológico, el cual fue descubierto durante las excavaciones que se realizaron en la década de 1990. Las obras, que pertenecen a edificios anteriores a la construcción de las termas, permiten conocer cómo era el arte en la Roma del siglo I.
“Por su calidad estilística y la conservación de sus superficies, representan un ejemplo único en la historia arqueológica romana. El público ahora podrá admirarlas de cerca. La restauración ha mejorado su legibilidad y conservación gracias a un tratamiento biocida preventivo, la eliminación de depósitos superficiales, la consolidación y el relleno necesario”, explican las autoridades en el portal oficial de Roma Capitale.
Los interesados podrán contemplar por primera vez este nuevo espacio museístico, aunque con limitaciones. Desde el pasado 13 de septiembre, a la galería subterránea solo se puede acceder los fines de semana con visitas guiadas gratuitas en italiano y con reserva previa. A partir del 2 de octubre, las visitas están previstas de viernes a domingo, con seis turnos diarios y un máximo de 15 personas por turno, una medida para limitar el impacto sobre las superficies arqueológicas.
Dos joyas artísticas
La Ciudad Pintada es un fresco de aproximadamente diez metros cuadrados que representa, a través de una vista aérea, una ciudad rodeada de murallas y torres con edificios en perspectiva “Es una de las poquísimas representaciones de este tipo que existen y, probablemente, la más grande conservada”, explicó el alcalde del Ayuntamiento de Roma, Roberto Gualtieri, a la agencia EFE.
El Gran Mosaico, por su parte, es una imponente decoración mural que alcanza aproximadamente cinco metros de altura en la parte actualmente excavada. En las paredes, el mosaico representa una estructura arquitectónica identificada como una scaenae frons, la fachada monumental que cerraba el escenario de un teatro romano.
Ante la importancia de los hallazgos, el alcalde de Roma explicó que las investigaciones y las excavaciones continuarán aunque se haya decidido abrir ya el espacio al público. “Y, si los ven, no quiero exagerar, aunque algunos dicen que puedo hacerlo, pero se trata del mosaico y del fresco de época romana más grandes jamás descubiertos, conservados íntegra o parcialmente, de este tipo”, dijo a EFE.