Ana Báez
Ciudad de México, 11 jul (EFE).- Desde su estreno en catalán hace más de dos décadas, la obra española 'El método Grönholm' ha acumulado millones de espectadores e innumerables adaptaciones. La más reciente llega este sábado al Teatro Xola, en Ciudad de México, para retratar un tema universal: la despiadada competencia laboral.
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El director de la versión mexicana de la obra, Rodrigo Nava, explica a EFE que el éxito global del libreto, escrito por Jordi Galcerán en 2003, se debe a "la eterna vigencia de la precarización laboral", reflejada actualmente en las postulaciones masivas a través de LinkedIn y en la persistentes desigualdades económicas, sociales y de género.
Aunque, asegura, también influye ese "gusto culposo" del público por ver a personas competir hasta las últimas consecuencias, como ocurrió en la antigua Roma con los combates a muerte entre gladiadores hasta fenómenos recientes como 'El juego del calamar', una de las series más vistas en la historia Netflix.
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"Competir es horrible, pero, al mismo tiempo, nos encanta", admite.
En ese sentido, la premisa de 'El método Grönholm' sigue siendo la misma que hace 23 años: "¿Qué estamos dispuestos a sacrificar con tal de conseguir algo?", resume Nava sobre esta comedia ensalzada de humor ácido y toques dramáticos.
La historia sigue a cuatro candidatos, tres hombres (Erick Elías, Diego Klein y Daniel Haddad) y una mujer (protagonizada por Ana Serradilla y Tato Alexander), que han sido convocados para competir en la fase final de un alto puesto ejecutivo, cuyo proceso rozará hasta el absurdo para que se enfrenten entre sí mismos.
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La obra ha sido adaptada en más de 60 países. No obstante, Nava afirma que la adaptación mexicana es única, ya que evapora el tono "fársico" de la versión española para tomarse "muy en serio" la gravedad de los problemas que atraviesan a los personajes.
Y es que, agrega Haddad, quien interpreta a Enrique, los entornos laborales a los que nos sometemos "nos deshumanizan al punto de sacar nuestro lado más bestial y llevarnos a querer atacar al otro".
Ese mundo de mamíferos violentos "también es misógino", complementa Serradilla, la única mujer (Mercedes) que compite por el codiciado puesto ejecutivo, un recurso con el que la obra critica la desigualdad de oportunidades laborales entre hombres y mujeres.
"Mercedes es una mujer que pelea por el puesto contra tres hombres, pero, al mismo tiempo, tiene que compaginar el trabajo con la maternidad y sostener una casa", cuenta en entrevista con EFE.
Serradilla (Ciudad de México, 1978) vio desde muy joven las primeras adaptaciones de 'El método Grönholm' en México y España y, en cada una de ellas, sintió el deseo de interpretar a Mercedes, un personaje con el que se identifica.
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“Soy una mujer muy masculina, tan masculina que estuve peleada con mi feminidad por mucho tiempo(…) Veía a mi papá y quería ser como él, no como mi mamá”, reconoce.
Al igual que el personaje que interpreta, la actriz mexicana vivió en carne propia los costos que impone el sistema capitalista al excluir a las mujeres del mundo laboral, especialmente "cuando buscan acceder a puestos directivos tradicionalmente ocupados por hombres".
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"No puedes tenerlo todo. En mi caso, cuando quise ser mamá, no pude y no me arrepiento, pero esos seis años intentando serlo todavía me duelen", admite Serradilla, quien lleva casi 30 años sobre los escenarios.
'El método Grönholm' se estrena en la capital mexicana para posteriormente presentarse en distintas ciudades del país, donde Serradilla espera que Mercedes provoque al público como lo hizo con ella. EFE
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