El mordisco que hizo historia: qué fue de Harry y Charlie, los hermanos de “Charlie Bit My Finger”

2026/08/24

Mucho antes de que existieran los influencers, TikTok o los vídeos diseñados para hacerse virales, dos hermanos británicos protagonizaron uno de los momentos más espontáneos y recordados de la historia de internet. Bastaron 56 segundos para convertir a Harry y Charlie Davies-Carr en un fenómeno global gracias a una frase que millones de personas aún recuerdan: "Charlie bit me... and that really hurt!" ("Charlie me ha mordido... ¡Y duele de verdad!". De ese momento han pasado casi 20 años.

El vídeo fue grabado por su padre, Howard Davies-Carr, en mayo de 2007. Harry tenía tres años y Charlie apenas uno cuando, sentados juntos en una silla, el pequeño mordió el dedo de su hermano mayor. La reacción de Harry —mezcla de sorpresa, dolor y risa— convirtió aquella escena doméstica en uno de los primeros grandes fenómenos virales de YouTube.

Lo curioso es que nunca estuvo pensado para ser público. Howard simplemente quería compartir el vídeo con el padrino de los niños, que vivía en Estados Unidos, pero el archivo era demasiado grande para enviarlo por correo electrónico, de modo que lo subió a YouTube para compartirle el enlace. Sin embargo, el clip comenzó a circular por internet y terminó convirtiéndose en uno de los vídeos no musicales más vistos de la plataforma, con cerca de 900 millones de reproducciones acumuladas entre sus distintas publicaciones.

En una época en la que YouTube apenas daba sus primeros pasos, Charlie Bit My Finger empezó a definir lo que hoy entendemos como un vídeo viral: un contenido casero, espontáneo y compartido de forma masiva por millones de personas.

La familia Davies-Carr procuró que la fama no condicionara la infancia de los hermanos (los dos del vídeo y dos más). Aunque participaron en entrevistas, anuncios y alguna recreación del famoso vídeo, sus padres evitaron convertirlos en celebridades permanentes, a pesar de que llegaro a hacerse perfiles individuales en YouTube para cada uno de ellos.

Eso no significa que el éxito no tuviera consecuencias. Los ingresos publicitarios generados por el vídeo alcanzaron cientos de miles de dólares a lo largo de los años y permitieron sufragar la educación de los hijos e incluso mejorar la situación económica familiar. El padre siempre insistió en que el dinero se destinaba al futuro de los niños y no a mantener un estilo de vida extravagante.

En 2021 la familia volvió a ocupar titulares cuando decidió vender el vídeo original como un NFT por más de 760.000 dólares. Durante un tiempo se anunció que desaparecería definitivamente de YouTube, aunque finalmente volvió a estar disponible tras diversos cambios relacionados con la plataforma y la gestión del contenido.

Hoy Harry y Charlie son adultos jóvenes y llevan una vida muy alejada del fenómeno que los hizo famosos. Harry ha optado prácticamente por desaparecer de la esfera pública, apareciendo solo de forma muy ocasional en entrevistas relacionadas con el aniversario del vídeo.

Charlie, por su parte, concedió una rara entrevista a BBC Newsbeat en 2025, coincidiendo con la mayoría de edad. En ella explicó que estudia Derecho en una universidad británica y que rara vez menciona su pasado viral cuando conoce gente nueva. De hecho, reconoce que suelen ser sus amigos quienes terminan revelando la anécdota.