El mundo tardará 171 años en ver la igualdad, según la ONU: una mujer tiene un 36% menos de derechos que un hombre

2026/09/17

La promesa de alcanzar la igualdad de género en 2030 es, hoy, inalcanzable. Al ritmo actual, la paridad plena no llegaría hasta 2197: dentro de 171 años. Así lo advierte The Gender Snapshot 2026, el informe publicado este jueves 17 de septiembre por ONU Mujeres y Naciones Unidas, que dibuja un balance pesimista a cinco años del vencimiento de la Agenda 2030.

Ninguna de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, centrado en erradicar la discriminación por razón de sexo, avanza lo suficiente para cumplirse en plazo. La publicación constata que ellas continúan menos representadas en los lugares donde se reparte el poder político, económico y social.

A ello se suman las carencias legislativas, los ataques machistas, la carga silenciosa de los cuidados y algo en lo que la organización pone especialmente el foco: la reducción de los recursos destinados a defender sus derechos.

De izquierda a derecha, Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan, Caroyln Rodrigues-Birkett y María Fernanda Espinosa, candidatas a relevar a António Guterres en 2027.

La gran radiografía

A escala mundial, las mujeres cuentan con el 64% de los derechos legales reconocidos a los hombres. Ese 36% que falta se refleja, a menudo y en determinados países de forma especialmente acusada, en trabas para acceder al empleo, percibir el mismo salario, heredar, poseer tierras o decidir sobre la propia salud sexual y reproductiva.

Entre 2019 y 2024, 47 Estados aprobaron 99 reformas dirigidas a eliminar disposiciones discriminatorias y ampliar las garantías para la población femenina. La mayor parte afectó el plano laboral y económico: equiparación salarial, eliminación de restricciones profesionales, protección frente a la discriminación en la contratación y modificaciones relativas a la propiedad.

Sin embargo, todavía queda camino por andar. Según UN Women, ningún país logra la puntuación máxima en las cuatro dimensiones del indicador 5.1.1, dedicado a los marcos normativos y la vida pública; las agresiones contra las mujeres; el empleo y las prestaciones económicas; y el matrimonio y la familia.

Hasta un 51% de los 131 Estados examinados en este informe anual mantiene lagunas jurídicas en todas esas áreas. En otras palabras, incluso allí donde se han impulsado reformas, todavía persisten normas insuficientes o problemas de aplicación que impiden una equiparación real.

En 71 países en desarrollo y de la Unión Europea, ellas tienen menos probabilidades de ser propietarias o de contar con una tenencia segura de terrenos agrícolas. Más del 40% no garantiza consentimiento del cónyuge ni una herencia en condiciones de paridad, y menos del 30% prevé el registro conjunto de la propiedad o su participación en la gobernanza territorial.

Agresiones y control

Por otro lado, la violencia sigue siendo una de las manifestaciones más extendidas de la desigualdad. Según ONU Mujeres, aproximadamente una de cada tres mujeres de 15 años o más —alrededor de 840 millones— ha sufrido "violencia de pareja o sexual" a lo largo de su vida, una cifra que apenas ha variado desde el año 2000.

La radiografía dedica también atención a los ataques facilitados por la tecnología, un problema creciente en un entorno de acoso digital, difusión no consentida de imágenes, extorsión y contenidos manipulados. La agencia lamenta que la cuestión no ocupase un lugar visible en los discursos de alto nivel de las sesiones en la Asamblea General entre 2023 y 2024.

Y, en lo relativo al control sobre los cuerpos ajenos, este también adopta otras formas, como el matrimonio adolescente y/o forzado. El 18% de las niñas se casa antes de cumplir los 18 años, una mejora respecto al 22% de 2015. Aun así, unas 230 millones de supervivientes conviven con las consecuencias de la mutilación genital femenina.

Imagen de archivo de dos mujeres durante una manifestación del Sindicat d'Estudiants y Lliures i Combatives por la huelga del 8M, a 7 de marzo de 2025, en Barcelona.

Imagen de archivo de dos mujeres durante una manifestación del Sindicat d’Estudiants y Lliures i Combatives por la huelga del 8M, a 7 de marzo de 2025, en Barcelona.

David Zorrakino Europa Press

El 'peaje' de los cuidados

La desigual distribución de las tareas domésticas y de cuidados se cuenta en horas. En 2023, niñas y adultas dedicaron, de media, 2,5 veces más tiempo al trabajo no remunerado que los varones. Según UN Women, en África septentrional y Asia occidental la diferencia llega a elevarse hasta 4,9 veces.

Esa carga puede limitar la independencia económica y restar oportunidades para acceder a un empleo, continuar la educación, participar en política o ascender profesionalmente. Un tema que sigue afectando al conjunto de los ODS, desde la pobreza y la alimentación hasta el trabajo decente.

Por otro lado, en siete de cada diez hogares sin agua corriente, la recogida del agua recae principalmente sobre mujeres y niñas. Y, respecto a algo tan naturalmente humano (a la vez que tabú en determinadas culturas) como la regla, el informe revela que, en 2023, apenas el 39% de las escuelas del mundo impartía educación sobre menstruación.

Acceso al poder

La presencia femenina en los órganos de decisión crece, aunque demasiado despacio. En enero de 2026, ellas ocupaban el 27,4% de los escaños de las cámaras bajas o únicas de los parlamentos nacionales, frente al 22,3% de 2015. En los gobiernos locales, el porcentaje permaneció en el 35,6%. Una cifra superior que la anterior, pero que se ha estancado.

El desequilibrio también se reproduce en el mercado laboral y en la alta dirección. El año pasado, las trabajadoras desempeñaban el 30,5% de los puestos directivos mundiales; 10 años antes eran el 26,9%. En los medios de comunicación, sólo el 24% de los cargos de edición estaba ocupado por ellas, de acuerdo con el análisis de 240 medios de 12 países.

El desfase también afecta a quienes tienen discapacidad: trabaja únicamente el 23%, frente al 46% de los hombres sin discapacidad y el 34% de los hombres con discapacidad. En ciencia e innovación, la población femenina suponía el 31,4% del personal investigador en 2023, el 22% de quienes trabajan en IA y menos del 14% en posiciones de liderazgo sénior.

En las negociaciones de paz, el documento invita a reflexionar sobre lo que podría implicar el hecho de que casi ocho de cada 10 procesos en todo el mundo prescindieran de mediadoras o negociadoras. Y, sobre el terreno, los casos verificados de agresiones sexuales relacionadas con conflictos se multiplicaron por más de dos en 2025 respecto al año anterior.

Fotograma de 'Cinco Lobitos' (Alauda Ruiz de Azúa, 2022).

Autonomía y financiación

La capacidad para decidir sobre la salud y los derechos sexuales y reproductivos sigue restringida para millones de personas. En 2025, apenas el 56,3% de las casadas o emparejadas de entre 15 y 49 años podían decidir plenamente sobre las relaciones sexuales consentidas, el uso de anticonceptivos y la atención sanitaria reproductiva.

Mientras tanto, Naciones Unidas insiste en que los recursos destinados a cerrar estas distancias están retrocediendo. La ayuda bilateral vinculada a la paridad cayó un 13% entre 2023 y 2024; la financiación dirigida a oenegés de defensa de los derechos femeninos lo hizo en un 28% en ese mismo periodo.

ONU Mujeres reclama cerrar las lagunas legales, reforzar la respuesta institucional ante los ataques, repartir de forma más equitativa las tareas de cuidados, acelerar la llegada de mujeres a los espacios de decisión y revertir el descenso de los fondos. De no hacerlo, alerta, la paridad podría pasar a ser un horizonte que las generaciones actuales no llegarán a conocer.