Con el calor que está haciendo estas semanas en Barcelona, todos estamos deseando encontrar algún lugar en el que poder refrescarnos. Y qué mejor plan que hacer una pequeña escapada a un pueblo cercano, rodeado de naturaleza, donde darse un baño, desconectar del ruido de la ciudad y disfrutar de un día diferente sin tener que viajar demasiado lejos.
En este contexto, ha sido el National Geographic el que ha recomendado esta desconocida localidad y lo ha descrito como un pueblo con una gran "atmósfera medieval". Bot es ese pequeño lugar de Catalunya que ha conseguido mantenerse alejado del turismo masivo.

Situado en la comarca de la Terra Alta, en la provincia de Tarragona, el municipio destaca por la tranquilidad de sus calles, su patrimonio histórico y, especialmente, por los espacios naturales que lo rodean, convirtiéndolo en una opción atractiva para una escapada de verano.
Una de las grandes cosas de la zona que convierten a Bot en un destino perfecto para el calor son las piscinas naturales formadas por el río Canaletes. Entre ellas sobresalen Les Olles, un conjunto de pozas excavadas en la roca por la acción continuada del agua. Sus diferentes profundidades y la incidencia de la luz hacen que el agua adopte tonalidades verdes, esmeralda y turquesas.

Algunas zonas están habilitadas para poder disfrutar de un baño tranquilo, mientras que otras presentan pequeñas cascadas, cavidades profundas y rincones rodeados de vegetación. En este contexto, en Bot también nos encontramos con la Fontcalda, un paraje natural situado en un estrecho valle entre montañas. Este espacio es conocido por sus pozas y por unas aguas termales que brotan a unos 28 grados. Desde Bot se puede llegar por la Vía Verde de la Terra Alta, una antigua vía de tren que ahora se utiliza para caminar o ir en bicicleta.
National Geographic recuerda que Bot no destaca únicamente por sus zonas de baño. En el interior del municipio se encuentran edificios de interés como la iglesia renacentista de Sant Blai y la Casa Paladella, una antigua construcción señorial. La combinación de patrimonio, senderismo, rutas ciclistas y piscinas naturales convierte a Bot en una alternativa para quienes buscan desconectar, refrescarse y descubrir una Catalunya rural menos conocida.