Son días de celebración entre los profesionales del Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) Félix Rodríguez de la Fuente de la Comunidad de Madrid gracias a dos ejemplares de milano negro y a su 'viaje' de miles de kilómetros desde Tres Cantos hasta África. Las rapaces ingresaron como crías huérfanas en las instalaciones autonómicas y los técnicos del programa regional de recuperación de rapaces aplicaron con ellas una técnica de crianza denominada de 'doble nodriza' para garantizar su viabilidad.
Las aves prosperaron, se hicieron adultas y se dejaron en libertad con un emisor GPS que ahora ha permitido localizarlas a principios de este mes en Mauritania, una región clave de invernada para las poblaciones ibéricas. "Esto confirma que los milanos negros criados con la técnica de doble nodriza mantienen intactas sus capacidades migratorias", explican desde la Consejería de Medio Ambiente, de la que depende el CRAS. "Es un aspecto crítico para evaluar la eficacia de los programas de cría asistida en rapaces, así como su capacidad de relacionarse con otros ejemplares de su especie", añaden desde el departamento que dirige Carlos Novillo.
La recuperación con nidos de nodrizas se basa en la adopción natural de pollos huérfanos o que se han caído de los nidos por parte de ejemplares reproductores. Esto permite que los jóvenes ejemplares crezcan en un entorno plenamente funcional, desarrollando comportamientos propios de su especie.
Con la doble nodriza el proceder adquiere 'complicidad': los pollos que hay que recuperar se crían inicialmente con una hembra de otra especie, que normalmente se seleccionan por su gran calidad como nodriza y por la elevada tasa de éxito en la crianza, y con hermanos de la misma especie. Después, inician la fase de vuelo y caza con ejemplares adultos de milano negro y milano real, con los que conviven en la naturaleza.
"Este hito consolida el programa madrileño como una referencia nacional en cría asistida aplicada a rapaces", subrayan desde Medio Ambiente, que detallan que la técnica de nodrizas es ampliamente aplicada en la rehabilitación y crianza de juveniles de rapaces, pero la novedad de este caso es el uso de la técnica de doble nodriza.
Los emisores GPS de alta precisión que llevan adosados los milanos negros que protagonizan este avance han permitido documentar cada fase de su migración. Partieron de Madrid tras completar el periodo de aclimatación y entrenamiento de vuelo en el CRAS y pusieron rumbo hacia el sur de la península. Cruzaron con éxito el Estrecho, donde se dan las etapas de viaje más exigentes para las rapaces juveniles, y con posterioridad se desplazaron por Marruecos y el Atlas. Se registraron varias paradas en zonas de alimentación tradicionales antes de entrar en el Sahel y de llegar a Mauritania, donde pasarán los meses fríos.
Esa estancia seguirá siendo analizada por los expertos del CRAS gracias a los datos de telemetría que registrarán los equipos. Los profesionales también observarán la posible llegada de otros ejemplares con el objetivo de poder evaluar sus rutas migratorias y posibles variaciones respecto a las poblaciones silvestres, las zonas de invernada de la especie, la supervivencia juvenil y, por fin, el retorno a la península. Pero eso ya será la próxima primavera.