
El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, acusó al Gobierno de Rodrigo Paz de preparar un supuesto “montaje” para detenerlo. Además, afirmó que teme por su vida y responsabilizó al Ejecutivo de cualquier atentado contra su libertad o la seguridad de su familia.
La denuncia fue difundida este viernes mientras Lara participaba en Madrid en el XII Foro Parlamentario Iberoamericano, encuentro que reunió a representantes legislativos de la región y concluyó durante la misma jornada. El vicepresidente viajó a España en medio de una escalada de sus diferencias con el Gobierno boliviano, al que cuestionó públicamente desde los primeros meses de la actual gestión.
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“Temo por mi integridad física y por mi vida. En este panorama incierto, he recibido advertencias provenientes del entorno del Órgano Ejecutivo que buscan amedrentarme por mis posiciones en defensa de la Constitución y la democracia”, declaró.
En un comunicado de la Vicepresidencia, Lara sostuvo que recibió información de integrantes de la Policía Boliviana sobre un presunto plan en su contra. Según su denuncia, el coronel Marcelo Ferrufino estaría involucrado en la preparación de un caso falso que derivaría en su aprehensión.
“Denuncio ante el país que he sido informado, por varios camaradas de la Policía Boliviana que han decidido alertarme, de que el coronel Marcelo Ferrufino estaría armando un caso falso en mi contra para proceder a mi aprehensión ilegal”, expresó el vicepresidente.
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Lara, expolicía antes de incorporarse a la fórmula que ganó las elecciones presidenciales, aseguró que quienes le hicieron llegar la advertencia pertenecen a la institución policial. No presentó pruebas sobre la supuesta preparación del caso ni precisó qué unidad policial tendría intervención en las maniobras que denunció.
“Se estaría planteando la siembra de pruebas falsas” para involucrarme en “hechos ilícitos”, señaló en su pronunciamiento.
Para Lara, el objetivo de esas acciones consiste en frenar sus cuestionamientos al Ejecutivo y sus intervenciones sobre asuntos institucionales. “Se trataría de un montaje con fines políticos para acallarme. No he cometido delito alguno”, mencionó.
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“Hago responsable de mi integridad, de la de mi familia y de cualquier atentado contra mi libertad, al Gobierno y a quienes ejecuten estas órdenes ilegales”, agregó.
La acusación profundiza la tensión entre el vicepresidente y el presidente Rodrigo Paz, una relación que se deterioró después del triunfo electoral de ambos en la segunda vuelta presidencial de octubre. Lara considera que el Ejecutivo lo marginó de las decisiones de Gobierno y mantiene una serie de críticas públicas contra la administración que integró.
Las discrepancias entre Paz y Lara incluyeron además el decreto que autorizó al presidente a gobernar mediante instrumentos digitales durante sus ausencias provisionales del país. La medida evitó que el mandatario debiera transferir temporalmente el mando al vicepresidente cuando realizara viajes al exterior.
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Lara cuestionó ese mecanismo dentro de sus reclamos por la falta de participación en la conducción política del Gobierno. El vicepresidente sostuvo que sus intervenciones buscaron defender la Constitución y la democracia, mientras el Ejecutivo no emitió una respuesta pública en los datos disponibles sobre la denuncia de un supuesto plan para detenerlo.
En diciembre, apenas un mes después de la ceremonia de investidura, el vicepresidente se declaró en “oposición constructiva”. Desde entonces, cuestionó decisiones del Gobierno, emitió comunicados y planteó reparos sobre distintos procedimientos oficiales.
Uno de los asuntos que motivó sus últimos pronunciamientos fue la situación del fiscal general Roger Mariaca. Lara pidió que se respetara el debido proceso en la causa contra el ex procurador general, acusado de liderar una estructura criminal que brindó protección al narcoterrorismo. Mariaca quedó detenido por ese expediente, que también generó cuestionamientos desde la Vicepresidencia.
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El vicepresidente también denunció la supuesta influencia del consultor político argentino Fernando Cerimedo en el Ejecutivo, quien quedó detenido preventivamente en una causa por un presunto intento de feminicidio contra su expareja y por supuesto enriquecimiento ilícito.
(Con información de EFE y Europa Press)