13/10/2026
Actualizado a las 11:44h.
La convocatoria de elecciones adelantadas anunciada por Pedro Sánchez la pasada semana ha vuelto a traer a la palestra a los grandes azotes del presidente del Gobierno. Uno de ellos es Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, que se ha convertido en los últimos años en uno de los barones socialistas que se ha mostrado más crítico con el Ejecutivo y su posición frente a ciertos asuntos de actualidad.
El político toledano aseguró hace tan solo unos días que las relaciones actuales con Sánchez y su Gobierno «son muy malas» y que, de cara a estos nuevos comicios, su «único objetivo político es Castilla-La Mancha». «Mi participación en la campaña va a ser exclusivamente para hablar de los temas que a mi región le preocupan y para pedir y reclamar los objetivos que creo que son necesarios para mi tierra», reconoció en una entrevista con el portal encastillalamancha.es.
Desligado del Gobierno central, Page ha demostrado en múltiples ocasiones que su comunidad autónoma es su prioridad absoluta, llegando a afirmar en varias ocasiones que está «al servicio de todas y todos los castellanomanchegos». Allí es donde se ha criado tanto personal como políticamente, pasando por diversos cargos en el Gobierno regional de Castilla-La Mancha y también por la alcaldía de Toledo, la ciudad que le vio nacer.
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Sin embargo, aunque creció en la capital, su infancia estuvo íntimamente ligada con el pueblo de San Román de los Montes, donde tanto él como sus cuatro hermanos pasaron buena parte de los veranos de sus primeros años de vida. Este municipio de apenas 2000 habitantes, donde se crio su madre, se ha convertido en su escapada ideal para cuando «los problemas le saturan».
Así se lo contó a Esther Esteban hace unos años en el programa 'Las cosas de mi vida', de CMM Media, donde recorrió junto a la presentadora y a su hermano gemelo, Javier García-Page, el rincón de veraneo en el que ambos vivieron «los momentos más bonitos que se tienen cuando uno deja de ser niño para empezar a ser otra cosa».
Los veranos en el pueblo de Emiliano García-Page junto a su hermano gemelo
En esta entrevista, una de las más íntimas que ha concedido el presidente de Castilla-La Mancha, se sinceró sobre cómo fue su niñez, «en la calle con libertad absoluta» y siempre junto a su gemelo. «Estábamos siempre pegados, era muy habitual que si uno cogía la gripe el otro también», reconoció el político socialista, que siempre ha estado muy ligado «emocionalmente» a su hermano.
Tanto Javier como Emiliano lo han hecho «todo juntos» desde niños. Sin embargo, su hermano nunca tuvo el interés que él sí demostró por la política ya desde pequeño: «Empezó antes de afiliarse, en el instituto. Se presentó a delegado de clase, y no solo salió. Cuando se subió a dar unas palabras, hubo un silencio sepulcral y salió aclamado», recordó el hermano del dirigente regional.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, junto a su hermano gemelo, Javier.
(H. Fraile)
Los hermanos pasaban los veranos en el pueblo del que era natural su madre, en lo que han definido como «una época muy acomplejada» tras la dictadura de Franco. «Nosotros íbamos en bicicleta Orbea cuando los que verdaderamente ligaban iban en moto», contó Javier en la entrevista para el canal autonómico.
Pertenecían a una familia muy humilde que les enseñó «a trabajar y hacer el bien»
Ambos crecieron en una «familia muy humilde», donde no siempre fueron conscientes del esfuerzo que hacían sus padres, Doroteo y Gregoria. «Es algo que vas aprendiendo con el tiempo. De niño naces en una situación aclimatada y te acostumbras a todo», aseguró en esta conversación, donde explicó que su progenitor «se quedó huérfano con siete años» después que los republicanos fusilaran a su abuelo paterno, mientras que el materno sufrió «represalias del bando nacional».
Su madre, Gregoria, ha sido uno de los grandes pilares de la vida de los hermanos García-Page, hasta el punto de haberles impuesto disciplina, pero también los valores más importantes. «Ella se dedicó a la casa, pero nos transmitió que teníamos que trabajar y hacer el bien», recordó el presidente de Castilla-La Mancha.
Emiliano García-Page junto a su madre y sus hijos.
(Ana Pérez Herrera)
El político ha tratado de replicar estas enseñanzas de sus padres en sus hijos, a pesar de que él parte de una situación mucho mejor que la que tenían sus padres cuando nacieron: «Mis hijos se han encontrado con padres que han tenido posibilidades económicas, pero han heredado un concepto de sacrificio y esfuerzo».