(BUENOS AIRES).- “Si la dirigencia y él deciden irse, listo. Es su futuro también”, expresó Omar De Felippe después del triunfo de Talleres ante Unión. La declaración se produjo mientras Boca busca cerrar la contratación de Matías Galarza, mediocampista de Talleres, en las últimas horas del mercado de pases. El acuerdo con el jugador está encaminado, pero la negociación quedó trabada entre los clubes por una diferencia económica.
Emiliano Raddi informó que con Galarza ya está todo acordado en los aspectos personales. El futbolista manifestó su intención de ponerse la camiseta azul y oro, por lo que esa parte de la operación quedó resuelta. La conversación decisiva se concentra ahora entre Boca y Talleres, que deben llegar a un entendimiento para que la transferencia pueda concretarse.
La propuesta formal de Boca contempla US$4 millones por el 80 por ciento de los derechos económicos de Galarza. Talleres había fijado una pretensión de US$6 millones, cifra que coincide con la cláusula de rescisión del mediocampista. La diferencia económica es el principal obstáculo entre las dirigencias, aunque el club cordobés se mostró dispuesto a negociar.
Matías Galarza tiene contrato con Talleres hasta diciembre de 2028. Andrés Fassi pretende defender el valor de uno de los futbolistas importantes del plantel, mientras la discusión entre las instituciones quedó concentrada en el monto de la transferencia y el porcentaje de los derechos económicos. El acuerdo con el mediocampista no es el problema que demora el cierre.
El plazo agrega presión a la negociación. Boca obtuvo un cupo especial después de la lesión de Tomás Aranda, y la excepción reglamentaria vence este lunes 14 de septiembre. La autorización solo puede utilizarse para sumar a un jugador del fútbol argentino o a un futbolista que estuviera libre desde antes del 2 de septiembre. Galarza cumple con ese requisito, pero el acuerdo entre los clubes debe quedar sellado dentro del plazo.
El interés de Boca por Galarza no comenzó ahora. El club ya había intentado contratarlo en 2024, cuando todavía pertenecía al Genk de Bélgica. Boca volvió a la carga después de la salida de Kevin Zenón y de la necesidad de sumar una variante para el mediocampo. Rodolfo Arruabarrena considera al futbolista de Talleres una alternativa para completar su plantel.
Omar De Felippe reconoció que Talleres conoce el interés de Boca y explicó que su deseo es que Galarza continúe en Córdoba, aunque dejó abierta la posibilidad de una salida si el futbolista y la dirigencia toman esa decisión. El entrenador habló después del triunfo ante Unión. La operación debe quedar sellada dentro del plazo: si Juan Román Riquelme y Andrés Fassi acercan posiciones, Galarza será refuerzo de Boca; de lo contrario, el Xeneize perderá la posibilidad de incorporarlo en este mercado.