En el Pacífico panameño las poblaciones de ballenas están seriamente afectadas por el ruido de las embarcaciones

2026/08/16

Barcos faenan en la bahía de Panamá, actividad que los científicos atribuyen a una clara señal de que el ruido de los motores puede interferir en la comunicación de los cetáceos. (MiAmbiente)

Barcos faenan en la bahía de Panamá, actividad que los científicos atribuyen a una clara señal de que el ruido de los motores puede interferir en la comunicación de los cetáceos. (MiAmbiente)

El ruido de los barcos está afectando gravemente la comunicación de las ballenas en el Pacífico panameño, según revelan estudios recientes de un equipo de científicos.

El ruido de las embarcaciones no pasa inadvertido, señala la investigación, que agrega que el ruido de las embarcaciones reduce entre un 40 % y 45 % la probabilidad de registrar cantos de ballena.

De acuerdo con la investigación, que lleva más de un año, esta es una clara señal de que el ruido de los motores puede interferir en la comunicación de estos cetáceos.

El hallazgo, según el Ministerio de Ambiente, forma parte del proyecto piloto “Estudio del paisaje acústico del hábitat de los cetáceos e impactos antropogénicos en el Pacífico panameño”.

PUBLICIDAD

El mismo se desarrolla en el marco del proyecto regional Pacífico Sostenible, que es coordinado por la fundación MarViva, bajo el liderazgo técnico de Fundación Panacetacea Panamá con el respaldo de la citada entidad ministerial.

Cantos de las ballenas jorobadas se ubican entre julio y octubre, según se registró en el 32.7% de las grabaciones de la temporada lluviosa. (MiAmbiente)
Cantos de las ballenas jorobadas se ubican entre julio y octubre, según se registró en el 32.7% de las grabaciones de la temporada lluviosa. (MiAmbiente)

Pacífico Sostenible es ejecutado por WWF Mesoamérica, implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

La explicación indica que el estudio utiliza siete hidrófonos instalados en distintos puntos del Pacífico panameño para registrar desde los cantos de las ballenas jorobadas hasta los sonidos producidos por peces, camarones pistola y embarcaciones, con el objetivo de conocer cómo cambia el paisaje sonoro del océano y qué relación existe entre la actividad humana y la presencia de cetáceos.

PUBLICIDAD

Entre mayo y junio de 2025 se instalaron los micrófonos submarinos en siete sitios estratégicos: Contreras, Ladrones y Paridas, en la provincia de Chiriquí; Cébaco, en la provincia de Veraguas; Iguana, en la provincia de Los Santos; y Boná y Contadora, en la provincia de Panamá.

Desde entonces, los hidrófonos han captado más de 56,000 archivos de audio, de los cuales se han analizado hasta ahora más de 9,000.

Los registros muestran además que el océano presenta una mayor actividad sonora durante la época lluviosa.

Los registros muestran que el océano presenta una mayor actividad sonora durante la época lluviosa. (MiAmbiente)
Los registros muestran que el océano presenta una mayor actividad sonora durante la época lluviosa. (MiAmbiente)

En dicho periodo, según la investigación, se identificó actividad acústica en el 59.2 % de las grabaciones, frente al 28.1 % durante la época seca, principalmente por una mayor presencia de ballenas jorobadas y actividad de peces.

PUBLICIDAD

Los cantos de las ballenas jorobadas se ubican entre julio y octubre, según se registró en el 32.7 % de las grabaciones de la temporada lluviosa, frente a un escaso 0.5 % durante la época seca.

Estos datos confirman la marcada estacionalidad de la migración de la especie desde el hemisferio sur hacia Panamá, cuyas aguas propician condiciones favorables para su reproducción y crianza.

El estudio también revela una coincidencia que plantea un desafío para la gestión del turismo y otras actividades marítimas: las zonas donde hay mayor presencia de ballenas son también algunas de las que registran mayor tráfico de embarcaciones.

PUBLICIDAD

El caso más crítico se observó en Isla Contadora, donde el ruido de motores estuvo presente en el 42.6 % de las horas monitoreadas.

Datos confirman la marcada estacionalidad de la migración de la especie desde el hemisferio sur hacia Panamá. (MiAmbiente)
Datos confirman la marcada estacionalidad de la migración de la especie desde el hemisferio sur hacia Panamá. (MiAmbiente)

Esta actividad se concentró principalmente durante el día, al registrarse en el 74.5% de las horas, y estuvo asociada principalmente al turismo de recreación, buceo y pesca deportiva.

Por su parte, Isla Iguana ocupó el segundo lugar en presencia de ruido por embarcaciones.

Cuando el ruido provocado por el ser humano interrumpe ese paisaje sonoro, afecta su comportamiento, su salud y su supervivencia. Medir ese impacto es el primer paso para protegerlos con decisiones basadas en evidencia científica”, afirmó Digna Barsallo, directora nacional de Costas y Mares, quien añadió que las ballenas y los delfines dependen del sonido para comunicarse y orientarse.

PUBLICIDAD

Claudio González, especialista en recursos marinos del proyecto Pacífico Sostenible, manifestó que “la información obtenida en este estudio será parte de los insumos para elaborar las directrices regionales de avistamiento responsable y sostenible de ballenas en la región del Océano Pacífico Oriental”.