Erika Segale, un mensaje de salud, fortaleza y conciencia que se concreta en Sunset Fit Party 2026

2026/08/02

El muro de Instagram de Erika Segale es un despliegue de movimiento: entrenando, corriendo, posando en bikini, mostrando sus músculos, fiel a su lema: fuerte es el nuevo sexy.

Muchos la recuerdan como la chica del segmento de ejercicios del programa Cosas de casa, de TC TV, pero la vida de Erika ha seguido su propio curso desde entonces y al momento de esta entrevista estaba enfocada en su evento Sunset Fit Party, una experiencia mezcla de ejercicio, conferencia y catarsis solo para mujeres, en Plaza Guayarte, el sábado 22 de agosto.

Esto es parte de una búsqueda de espacios al aire libre que las mujeres puedan habitar y que les permitan ejercitarse y despertar conciencia, motivo recurrente en el discurso de la coach, quien quiere demostrar que moverse no es moda, sino un bien básico, necesario y vital.

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“Es cuestión de mantenerse autónomas”, empieza, “de estar saludables, de tener mejor calidad de vida; esto lo he hecho de soltera, cuando estuve de instructora, cuando me casé, cuando me convertí en mamá. Es un estilo de vida, un sistema que difundo: así como comes, así como trabajas, debes entrenar, debes moverte”.

Junto con ello propone un cambio de mentalidad sobre el envejecimiento. Por ejemplo: “Cambiemos la narrativa de lo que es envejecer; debemos conocer, informarnos y buscar estrategias, porque cada etapa tiene su encanto en la vida. Yo alzo la mano para romper con este techo de cristal, con creencias que nos han impuesto: ‘El pelo largo es para cierta edad, la minifalda es para cierta edad. Para qué entrenar si ya tiene esposo o ya está viejita’. No. El ser humano tiene que moverse. ¿Cómo subo y bajo las escaleras? Con mi propio cuerpo. Estamos hablando de calidad de vida”, insiste.

“Cuando me muevo, me da felicidad. Cuando me arreglo bonita. Es sentirte bien contigo. Es tener una ilusión de vida, es reinventarse. ¡Yo tengo 53 años y tengo ilusiones de vida!”, afirma.

Entre ellas, tener más logros, ser más alegre, ‘soltar’ y perdonar más rápido. “Y todo eso se lo tiene que entrenar. Así como entrenas el músculo, también la parte emocional: cómo quieres salir al mundo, con qué emoción quieres conquistar el día”.

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La energía de Erika se contagia a sus seguidores; en 2017 decidió empezar a compartir lo que hacía en el gimnasio y como parte de su rutina personal, y cree que le ha ido bien. “No tengo seguidores que me atacan”, argumenta. “Suelo usar muy conscientemente el Instagram, hay cosas que se pueden y no se pueden contar. Es una herramienta maravillosa, pero debemos saber utilizarla. Es verdad que pongo cosas divertidas o bailes que son trend, pero más que nada despierto conciencia, que es lo que a mí me gusta.

Su condición física le permitió, por ejemplo, seguir corriendo mientras estaba embarazada. “A los 4 años me llevaron a nadar. Pez en el agua, yo. Y entonces el instructor le dice a mi mamá: ‘Yo quiero entrenarla’. Así empezó”.

La natación fue la puerta, pero luego pasó a representar a su colegio, el Alemán, en cheerleading; y compitió por Ecuador en tenis y fisicoculturismo. Y descubrió algo de sí misma. “Creo cuando estoy en movimiento. Si tengo que hacer algo nuevo, le digo a mi esposo: ‘Voy a correr’. Y vienen todas las ideas”.

Incluso tiene una teoría personal sobre la tristeza: no dura más allá de 3 km de carrera. “Si tú te mueves, el estado anímico y la química cambia, sientes que puedes lograr lo que quieres. ¿Tienes problemas económicos? Muévete. Respira, oxigena. Todas las funciones cognitivas cambian.

¿Acaso no tiene bajones? “Sí, hay momentos en que a uno no le provoca entrenar. Pero ahí va la parte de ser resiliente. Yo me meto a competir porque me gusta llevar mi energía hacia un objetivo. Tengo que tener una competencia, un reto físico y un reto mental también”. Sacó su título universitario a los 50 años, hizo luego un diplomado, actualizó su credencial como personal trainer en Estados Unidos. “Tienes que estar motivándote, pero todo esto arranca cuando tú tienes un sentido en tu vida, que se llama propósito. Cuando se une tu pasión, esa habilidad que tienes para ponerte al servicio del mundo, y de paso que te paguen por lo que haces, eso es para mí el movimiento”.

Que le guste el ejercicio no significa que no haya que pagar un precio. “Yo lo hago por el presente y por cómo quiero verme en el futuro. Quiero ser una mujer que tiene autonomía, que es independiente; a los 70 u 80 años no voy a correr una maratón en 03:45:00, pero tal vez sí voy a correr 10 km y voy a ser feliz”.

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A los que están cansados y sin energía y sienten que esto se aplica solamente a los que les alcanza el tiempo, les tiene una observación. “¿Sabes que a veces falla lo que comes? El alimento es energía pura. Y la chatarra te da cero calidad. Te da pereza. Pero cuando comes bien, equilibrado, tienes claridad mental”.

“Creer en ti es un trabajo de todos los días”

¿Cómo ganar edad con gracia? Para Erika no pasa tanto por el skincare, sino por la capacidad de reinventarse a la edad que sea. “Yo soy una emprendedora”, recalca. “He tenido gimnasio, me lo cerraron cuando tenía 23 años; me fui del país y volví a lo mismo, tuve dos gimnasios más, ahora tengo un programa online. Tienes que estar reinventándote. Y para eso tienes que estudiar, hay que trabajar. Creer en ti es un trabajo diario. Recién hace tres años me gradué de la universidad, después hice un diplomado en la Espol y ahora soy profesora allí”. Recomienda hacer un mapa de oportunidades. “Si crees en ti y eres honesta con tus valores y principios y aportas lo que tú sabes”.

Erika da la clase de Empoderamiento en Movimiento, un módulo creado para el Diplomado de Mujeres con Habilidades Directivas. Ella fue parte de la primera cohorte. “Enseñamos a las mujeres a ser líderes, ¿pero qué pasa con esta empresa?”, dice señalando su cuerpo. “Primero tenemos que aprender a liderarnos, a ser las gerentas de nuestra vida, para entonces tener la energía y ser esas líderes transformacionales que busca el mundo”.

Si no hay ropa deportiva o no hay gimnasio, no es excusa. Insiste en que todo empieza por el movimiento. “Es despertar conciencia y decir ¿en qué me quiero convertir?, ¿qué tengo que hacer?”.

Ese impulso lo compartió durante 16 años en la televisión, la cual dejó cuando entendió que el enfoque había cambiado. “Me hicieron una propuesta para salir un poquito más sexy”, resume. “Pero cuando yo salía en el programa era para educar. Enseñar más (el cuerpo) no ha sido nunca mi línea, y eso que me encanta andar en bikini y respeto a la que enseña el cuerpo. No lo malinterpretemos, pero no era mi estilo”. Prefirió retirarse. Una segunda experiencia la enfrentó a un tipo de humor que tampoco compaginaba con ella. Eso terminó de orientarla hacia las redes sociales. “Los cambios vienen para bien. Sin juzgar, muy agradecida con la televisión, pero se cumplió un ciclo que me abrió otro campo”.

Su programa virtual tiene alumnas en Ecuador, España y Alemania. “Esta Erika pudo salir y multiplicarse. A mí me parece algo maravilloso. Cada situación es la oportunidad de crecimiento y desarrollo personal”. Su paso por la radio, por ejemplo (Erika a 1.000, en Radio Fuego), le produce añoranza y ganas de volver.

Ese pensamiento se comparte en casa, con su esposo (Julián Campo) y sus hijos Emilio (22) y Elías (18), que también entrenan y hacen carreras por causas sociales (recientemente, todos participaron en la Spendenlauf en Guayaquil, recaudando fondos para familias afectadas por el terremoto en Venezuela).

“Mi hijo mayor vive en Estados Unidos y da charlas a su equipo de running”. Indica que eso resulta del ejemplo y de permitir que los niños vivan el deporte. “La primera carrera de Emilio fue en coche”, recuerda. El menor hizo sus primeros metros a los 3 años. Los niños se acostumbraron a ver a los padres entrenando. Ahora son corredores y nadadores. “Mis papás hicieron lo mismo conmigo”.

El próximo proyecto de Erika Segale es la Sunset Fit Party, que estará dividida en tres segmentos: ejercicio, salud mental y emocional y, finalmente, diversión.

“La clase arranca a las 17:00, 50 minutos. Luego tenemos la charla de empoderamiento femenino y al final el Despecho Fit. Cerramos con juegos pirotécnicos y anunciamos el siguiente evento, que será el 24 de octubre, el Conciencia Fit 4k Social Run”. También habrá competencias y sorteos.

¿Despecho Fit? “Es el momento en que cantamos, puedes nombrar al ‘innombrable’, va a haber karaoke, tenemos pantalla gigante tenemos una lista de música para disfrutar, bailar, sonreír, gritar, celebrar. Tiempo de chicas, esa energía tan rica que se vive cuando todas estamos compartiendo. Quiero que las chicas vayan con una buena disposición y a deponer nuestras armas; dejamos el ego afuera. Para que entendamos la sororidad; yo le apuesto mucho a eso”.

“Sunset Fit Party se crea por la necesidad de encontrar espacios al aire libre seguros”, dice Segale, y agrega que habrá seguridad, parqueo y el ambiente de una sesión en el gimnasio entre chicas, “de diversión, de camaradería, muy motivadas al bienestar”. ¿Quiénes pueden ir? “Todas. Voy a tener dos monitoras que me acompañan; yo voy en modo dificultad, una en principiante y otra en intermedio”.

La charla, a cargo de Erika, tiene que ver con el perdón a uno mismo y al cuerpo: por el descuido, las comparaciones, la falta de aprecio. “A veces somos muy fuertes criticándonos y eso nos hace daño; la vida es pasajera y estamos aquí para vivir contentos”. (E)