La designación de sucesor de Michael Jordan es injusta para cualquier jugador dada la grandiosa dimensión en la que se mueve el mejor jugador de todos los tiempos. Pero, tras ser muchos los llamados que no han cumplido con el cometido, Caleb Wilson es visto como el elegido para ser el sucesor del ’23’ en términos de ser el salvador que traiga de una vez por todas un anillo a los Chicago Bulls. Uno que ya toca, pues desde esa última conquista de Jordan de 1998, nada de nada.
Elegido en el número 4 del último draft, el ala-pívot de 2,08 y 20 años ha cautivado en esta Summer League con su exhibición de manejo de balón, virtudes atléticas y ese don para meter tiros desequilibrado que solo poseen los mejores. Wilson, de Atlanta y ex de North Carolina en la NCAA, ha dejado especialmente a muchos incrédulos en esta liga de verano con sus 35 puntos ante los Memphis Grizzlies.
El interior siempre ha dicho que su ídolo de baloncesto de infancia fue Nikola Jokic pues, aunque no lo parezca ahora, él era un jugador poco atlético. Pero Caleb Wilson tiene también un claro referente fuera del baloncesto que le inspira: Leo Messi.
“Me gusta mucho Leo Messi, siento que su historia es bastante poderosa. Ha estado jugando mucho tiempo, así que Leo es una persona indicada para admirar”, dijo Wilson a MD al ser preguntado por si hay algún deportista que admire al margen del basket.
Aunque obviamente el fútbol y el baloncesto sean deportes distintos, la esperanza de los Chicago Bulls también tiene claro lo que quiere emular de la leyenda del Barça.
“Puedo emular su consistencia. Ha estado jugando durante mucho tiempo y es consistente en lo que hace y también es un líder y muy desinteresado. En el partido de ayer (contra Inglaterra) hizo un montón de buenos pases. Es un jugador que no es egoísta”, destacaba Wilson, rendido a la diferencia que todavía marca a sus 39 años un Messi que aspira a ganar su segundo Mundial.
Caleb Wilson será junto a Josh Giddey la nueva cara de estos Bulls que han elegido a la leyenda del Baskonia Tiago Splitter para liderar el proyecto desde el banquillo y que han despedido al ex del Barça Arturas Karnisovas como ejecutivo.
Chicago lleva cuatro años sin pisar los playoffs, no pasa de una segunda ronda desde 2015 -con Pau Gasol y Nikola Mirotic en el roster-, y no viaja a una final ni gana un anillo desde 1998, el último de los seis de Michael Jordan.
El niño prodigio Caleb Wilson está llamado a cumplir con el cometido de conseguir algo en Chicago que sólo ha logrado el ’23’. Y para intentar emular al mejor jugador de todos los tiempos en el baloncesto, se va a inspirar en el mejor jugador de la historia del fútbol.