Es piloto de avión, se asoció con un argentino y usaron IA para diseñar una nueva forma de capacitar a la gente - LA NACION

2026/09/25

Algunos dicen que las mejores ideas nacen bajo la quietud de una ducha o durante un paseo. En el caso de Diego San Jorge, su mejor idea surgió en el aire. El emprendedor chileno trabaja hace más de 24 años como piloto comercial de aerolíneas; pasó por empresas de Latinoamérica como LAN, con el tiempo, voló para las Vietnam Airlines e incluso trabajó para una low cost china -Hong Kong Express-. Y en todos lados detectaba el mismo problema: aunque contaba con años de estudio y entrenamiento, durante las capacitaciones constantes que tenía, siempre repetía los mismos errores.

“Me pasé años leyendo y repasando manuales, pero algunos conocimientos seguían sin retenerse”, recordó San Jorge. Y en un momento de determinación, decidió buscarle una solución a este problema. Mientras investigaba, se encontró con un estudio de Hermann Ebbinghaus sobre la curva del olvido: “Así como cada uno aprende de forma distinta, la memoria va seleccionando qué conocimientos guarda a largo plazo. Se trata de una decisión que toma según cómo me haya expuesto a ese conocimiento. Además, el cerebro degrada los patrones que no se repiten; a veces, desaparecen en horas, por lo que, conocimientos que antes tenía, dejan de estar activos”.

Hugo Gisande, experto en marketing y data mining, quien se sumó al emprendimiento de San Jorge como socio global, explicó que está comprobado científicamente que, si los conocimientos no se ponen en práctica, se pierden rápidamente: “La curva del olvido, un experimento real, mostró que en apenas 48 horas olvidamos el 70% de lo que no usamos”. Con el tiempo, el psicólogo Daniel Kahneman también se cruzó en el camino de San Jorge y sus investigaciones sobre los dos sistemas de pensamiento —uno rápido e intuitivo, y otro más lento y analítico— y sobre la diferencia entre el “yo que experimenta” y el “yo que recuerda” le ayudaron a comprender que recordar una experiencia no equivale necesariamente a haber retenido el conocimiento.

Diego San Jorge es piloto y trabajó para varias aerolíneas

El piloto de aviones tomó estos conceptos y decidió generar una solución para llevar a las alturas, pero también a las aulas. Diseñó una plataforma de aprendizaje impulsada por inteligencia artificial, basada en el assessment for learning; en otras palabras, un sistema que capacita y evalúa al mismo tiempo a los usuarios, de forma adaptativa. Este último concepto -microaprendizaje adaptativo- se refiere a que hace una predicción personal de la curva de olvido de cada usuario, detecta el tipo de conocimiento que se va degradando en cada persona y lo refuerza a través de microestímulos.

Aunque utiliza pruebas, la finalidad no es evaluar, sino que la metodología sirve de instrumento para que la persona mantenga activos los conocimientos. De hecho, su nombre “TestU” viene de “testear” la propia memoria. La plataforma cuenta también con un tutor de IA que acompaña y personaliza el aprendizaje del usuario, por lo que la aplicación mide el desempeño, predice el olvido y lanza repasos adaptados a la necesidad del usuario.

98% de retención del conocimiento

Aunque el proyecto nació para la industria de la aviación, el producto que los hizo saltar a la fama estuvo vinculado a la educación chilena. La Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) es una evaluación estandarizada de admisión universitaria que se aplica en el país vecino desde 2022. “Es un examen muy importante, porque, según el puntaje que obtengas, junto con cierto promedio del colegio, se definen las universidades a las que podés ir. De esta forma, decidimos preparar una herramienta que ayude a los estudiantes a llegar mejor preparados a los exámenes”, explicó Gisande, quien detalló que lograron un acuerdo de colaboración mediante el cual Santillana aporta contenidos para la preparación de la PAES y TestU proporciona la plataforma tecnológica.

Los resultados no tardaron en aparecer: los estudiantes incrementaron en un 30% sus puntajes en las PAES y retuvieron mejor los contenidos estudiados, incluso semanas después (en concreto, la tasa de olvido se redujo en un 42%), lo que habla de un aprendizaje más profundo y menos memorístico. También detectaron una disminución del 15% en el abandono escolar, un aumento del 25% en las horas efectivas de aprendizaje y un mayor bienestar percibido (creció un 30%). Además, el proyecto recibió una validación relevante: fue seleccionado por el reconocido referente de marketing, Philip Kotler, para incluirlo en la versión para Latinoamérica de su último libro Marketing 6.0, vinculado al aprovechamiento de nuevas tecnologías en educación.

En paralelo, TestU se expandió hacia la capacitación corporativa y empezó a trabajar con empresas eléctricas, de servicio y minería. En estos ámbitos, lograron una retención del conocimiento promedio del 98%. “Eso genera que un supervisor, al que antes llamaban 20 veces al día, hoy no necesiten llamarlo”, explicó San Jorge, quien detalló que alcanzaron un 90% de reducción de accidentes e incidentes en una empresa generadora eléctrica.

Este último proyecto recibió el nombre de TestU Learn, que ya no es solo una solución educativa, sino una plataforma pensada para organizaciones que necesitan desarrollar, actualizar y transformar las capacidades de sus equipos. Con el tiempo, este proyecto se integró dentro de GenAI Labs, una aceleradora de implementación de inteligencia artificial que englobó todos estos proyectos y que San Jorge y Gisande fundaron con base en Estados Unidos. ¿Su objetivo final? Acompañar a las empresas en su transición hacia modelos AI native. Para esto, diseñan e implementan agentes especializados capaces de asistir, ejecutar y optimizar procesos concretos. La aceleradora desarrolló una metodología que permite implementar este tipo de proyectos en aproximadamente 14 semanas. “Más allá de si está destinado a organizaciones, escuelas secundarias o universidades, el concepto que está detrás es que los estímulos cortos, enfocados en lo que vos tenés que saber, funcionan mejor que largas horas de estudio”, explicó Gisande.

Hugo Gisande

En esta plataforma, enfocada en organizaciones, trabajan en dos grandes dimensiones: por un lado, el skilling, orientado a reforzar conocimientos, mantener habilidades activas y acompañar el desarrollo continuo de las personas dentro de las organizaciones. Por otro lado, el reskilling, centrado en reconvertir conocimientos y capacidades de colaboradores cuyos roles evolucionan a partir de la incorporación de inteligencia artificial, para que ese talento pueda reasignarse, asumir nuevas funciones y seguir generando valor.

Actualmente, se encuentran presentes en Chile y Perú y están cerrando acuerdos con empresas en la Argentina. Gisande, quien explicó que cofundó TestU Labs en la Argentina, junto a María Laura Caruso -especialista en generación y edición de material educativo, y gestora cultural con foco en tendencias tecnológicas- resumió de esta forma su visión: “Hoy muchas compañías entienden que no alcanza con incorporar aplicaciones aisladas de inteligencia artificial: necesitan reconvertirse para pasar de ser simples AI adopters a organizaciones verdaderamente AI native, capaces de integrar la IA en sus procesos, su cultura y su operación”.