La selección española, después de coronar Europa y el mundo, se ha marcado como principal objetivo conquistar la nueva edición de la Nations League, un triplete de títulos que no ha podido lograr de forma consecutiva y hasta la fecha ningún combinado del territorio continental. Sería un éxito sin precedentes y los soldados de Luis de la Fuente están más que capacitados –y preparados– para firmar un nuevo capítulo en la historia del fútbol.
Para el inicio de esta reconquista de la competición –de la que se proclamaron campeones en la temporada 2022-2023, tras vencer en la final a la Croacia de Luka Modric por penaltis (0-0, 5-4) y subcampeones en 2025 tras caer en la final ante Inglaterra–, España disputará cuatro partidos de inicio: dos enfrentamientos ante, precisamente, el equipo croata (29 de septiembre y 6 de octubre), República Checa (3 de octubre) y frente a la propia Inglaterra en Wembley (mañana sábado, 20.45 horas), combinado con el que volverá a vestirse de corto en partido oficial después de la gesta en territorio americano y con el que estrenará la segunda estrella mundial.
Un escenario inmejorable y un rival que busca revancha. Después de dos años y algo más de dos meses, Inglaterra y España volverán a verse las caras, por primera vez, desde el agónico e histórico triunfo en Berlín del combinado de Luis de la Fuente: los goles de Nico Williams y Mikel Oyarzabal permitieron al equipo español levantar la cuarta Eurocopa de su historia ante el conjunto inglés, liderado por aquel entonces por Gareth Southgate.
Ese fue el vigésimo octavo enfrentamiento entre ambos, que además le permitió a la Roja acercar posturas en el balance de victorias y derrotas históricas ante la selección de los Three Lions, que lo domina por 14-11 (y tres empates) desde su primer encuentro en 1929. Para este duelo, Luis de la Fuente tiene en su mano volver a asaltar Wembley por tercera vez consecutiva, después de los triunfos en el amistoso de 1981 (1-2) y en la fase de grupos de la Nations League 2018-2019 (1-2). El técnico riojano pretende alinear al mismo equipo que doblegó a Inglaterra en la final de la pasada Euro, a excepción de los no convocados Dani Carvajal, Álvaro Morata y Robin Le Normand.
En portería, no hay duda. Si no hay sorpresa de última hora, Unai Simón será el 'salvavidas' entre palos, mientras que Marc Cucurella, Aymeric Laporte, Pau Cubarsí y Eric García (también podría entrar en esta posición Marc Pubill) completarían el eje defensivo. En la sala de máquinas, el seleccionador podría apostar por Rodrigo Hernández, Fabián Ruiz y Dani Olmo, este último un poco más adelantado y acompañado por los puñales en banda de Nico Williams y Lamine Yamal. El mejor posicionado para ocupar la punta del ataque es Mikel Oyarzabal, que se ganó el voto de confianza en el pasado Mundial tras finalizar la competición como pichichi del equipo, con cinco goles.
Un once de total garantías que intentará contrarrestar la sed de venganza y las ganas de reivindicación de los de Thomas Tuchel, que se quedaron a tan solo un paso (perdieron ante Argentina por 2-1 en las semifinales) de que se volviera a repetir, dos años después, el partido por el título frente a España, esta vez por el trono mundial. La cita en uno de los templos más grandes del fútbol continental también tendrá el añadido de ver el poderío de dos selecciones que simbolizan a los dos torneos nacionales más competitivos, la Premier League y LaLiga.