Este sector ya exporta más de u$s 10.000 millones, pero su insumo básico está en jaque por un factor inesperado

2026/09/12

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Aunque parezca inusual, no todos los bienes comercializables se pueden medir en unidades, toneladas o litros, como el trigo, la soja y la energía. Existen otros componentes de valor que generan fuertes ingresos y también mueven la aguja económica.

Este es el caso de la Economía del Conocimiento, sector que se posiciona como el tercer complejo exportador del país luego de que, el pasado 2025, superara su marca histórica de facturación con u$s 10.000 millones en el año.

Sin embargo, recientemente se encendió una alarma en este rubro por los resultados de las pruebas PISA 2025, que ubicaron a la Argentina en el puesto 72 entre 91 países.

Las evaluaciones, realizadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), miden los conocimientos -materia prima de esta industria- de estudiantes de 15 años en tres áreas: Matemática, Lectura y Ciencias. En las tres, Argentina cayó y alcanzó su peor resultado desde 2006.

Ante esto, Argencon, la entidad que agrupa a las principales empresas del rubro en el país, advirtió que ese deterioro educativo compromete la capacidad de la Argentina para sostener uno de sus sectores más dinámicos en términos de exportaciones y empleo.

Economía del Conocimiento: la industria que podría generar u$s 15.000 millones anuales

Para la entidad, estos resultados resultan especialmente preocupantes porque la educación constituye la base sobre la que se construye la Economía del Conocimiento: una industria en pleno crecimiento en el país y en el mundo.

“El potencial de crecimiento que tenemos por delante es enorme porque la demanda global de servicios basados en el conocimiento es prácticamente infinita y continúa expandiéndose de la mano de la digitalización y la inteligencia artificial”, aseguró a El Cronista Leandro Mora Alfonsín, Director Ejecutivo de Argencon. Según estimó, en el mercado global esta demanda supera los u$s 4 trillones.

El sector ya tiene un peso considerable en la economía nacional, según exhiben los números. El año pasado, superó los u$s 10.000 millones en exportaciones y alcanzó más de 348.000 empleos formales en todo el territorio.

“Hoy la Argentina representa cerca del 0,23% de las exportaciones mundiales del sector. Si logramos recuperar nuestra participación histórica del 0,37% sobre el mercado global actual, las exportaciones de la Argentina superarían los u$s 15.000 millones anuales”, consideró el directivo.

Para garantizar este salto, marcó Mora Alfonsín, es fundamental avanzar en tres condiciones clave. “Fortalecer la formación de talento con procesos de reskilling adaptados a la IA, acelerar la inversión en infraestructura estratégica como energía, conectividad y centros de datos, y profundizar la inserción internacional para integrar a nuestras empresas en las cadenas globales de valor”, sostuvo.

Las áreas que más ingresos generan

De acuerdo con Argencon, el mayor volumen de ingresos proviene de:

¿Cómo se miden las exportaciones de la Economía del Conocimiento?

Dado que el sector se diferencia en cuanto a los bienes exportables de las industrias tradicionales, también cambia la forma de cuantificar la generación de ingresos.

“No medimos las exportaciones a través del despacho de bienes físicos o toneladas, sino en la venta al mundo de talento, innovación y trabajo intelectual sin necesidad de trasladar productos”, explicó el directivo.

“La medición principal se realiza mediante el valor monetario anualizado en dólares de los Servicios Basados en el Conocimiento (SBC) efectivamente facturados al exterior”, agregó.

Estos datos son publicados trimestralmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en base a información del Banco Central (BCRA).

Los resultados de las pruebas PISA 2025 y un llamado a las políticas de Estado

Según los datos difundidos, la Argentina quedó en el puesto 72 entre 91 países y economías participantes, con 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias. Apenas el 24% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo esperado en Matemática, mientras que en Lectura lo logró el 40% y en Ciencias el 41%.

En las tres áreas evaluadas, los resultados fueron inferiores tanto a los de 2022 como a los de 2018, lo que confirma una trayectoria de deterioro sostenida en el tiempo.

“Los resultados no responden a un hecho coyuntural, sino que reflejan un deterioro acumulado durante las últimas dos décadas”, expresó Mora Alfonsín.

“Consideramos necesario avanzar hacia una política de Estado en materia educativa, con objetivos de largo plazo, continuidad entre administraciones y una mayor articulación entre los gobiernos, el sistema educativo, el sector productivo y la comunidad científica y tecnológica”, expresó el director de Argencon.