Estos son los personajes más sonados por delitos en los últimos 105 años de historia

2026/09/16

En poco más de un siglo, Ecuador ha experimentado una dinámica cambiante de los delitos y las economías ilícitas, pasando de actividades irregulares puntuales a enfrentar desafíos relacionados con estructuras criminales organizadas que buscan mantener una amplia cartera de “servicios criminales”.

En los inicios de este Diario, que este miércoles, 16 de septiembre, cumple 105 años, se reportaron delitos como cuatrerismo, robos y crímenes puntuales.

Un investigador de seguridad cercano a fuentes policiales sostuvo que esos cambios del delito estuvieron relacionados con el crecimiento poblacional y, principalmente, con el de las fuentes de la economía.

Con el paso del tiempo, los escenarios evolucionaron con la aparición de personajes de casos de alta conmoción y delincuentes que atemorizaron al país.

Cuando la agricultura y la ganadería eran las principales actividades económicas, uno de los delitos frecuentes era el cuatrerismo; luego con la explotación petrolera surgió el robo de combustible, en los 70, y así continuó al robo de autos con la expansión del parque automotor.

El académico explicó que este patrón se ha repetido: las organizaciones delictivas identifican nuevas fuentes de riqueza y adaptan sus actividades para obtener ganancias de ellas.

Desde finales de los 80, agregó, aparecieron personajes que, aunque todavía no podían ser considerados integrantes de organizaciones de delincuencia organizada, comenzaron a generar temor entre la población mediante la delincuencia común.

Mencionó como ejemplos a Gustavo Párraga, alias Rana, un ex comando militar señalado por dedicarse al robo de personas adineradas, y a Juan Fernando Hermosa, conocido como el Niño del Terror, quien en los años 90 fue relacionado con robos y asesinatos de taxistas.

Otros personajes que citó fueron Rigoberto Castro, conocido como el Patucho Rigoberto, quien estaba asentado en Guayaquil y había formado una banda dedicada al robo de vehículos y asaltos.

También mencionó a Daniel Camargo Barbosa, un violador y asesino en serie colombiano que operó en Ecuador y dejó al menos 71 víctimas en 1985.

“En esa época ya comenzamos a hablar de estas personas que no se dedicaban netamente al delito, pero ya empezaron a generar temor en el Ecuador”, señaló.

En los 90 también hubo un nuevo momento marcado por el narcotráfico. Como referencia, se dio la captura de Hugo Reyes Torres, a quien se le vinculó con redes narco.

Las bandas y el narcotráfico

En su análisis, la creación y la fragmentación de nuevas bandas, las disputas por territorios y rutas y la búsqueda de control sobre distintas economías ilegales durante los últimos 26 años fueron factores que contribuyeron al incremento de la violencia.

En 2007 murió Jorge Bismarck Véliz España, alias Teniente España, identificado como uno de los cabecillas de Los Choneros. Tras su muerte, la organización comenzó a fragmentarse. Consecuentemente, hacia 2010, la presencia del cartel de Sinaloa generó un nuevo escenario, al encontrar en Los Choneros un grupo con capacidad para desarrollar actividades vinculadas al narcotráfico.

En pandemia se dio otro giro con el crimen del cabecilla Jorge Luis Zambrano González, alias Rasquiña, a quien se identificó como una de las figuras más importantes de Los Choneros. Hoy, el panorama sigue con el resquebrajamiento de grupos y pugnas violentas entre estos.

Involucrados con delitos más sonados

Sigifredo Reyes Moreno, el Cuentero de Muisne

En los 60 estuvo involucrado en estafas. Por ejemplo, cuando se hizo pasar como hijo del presidente de Costa Rica, José Joaquín Trejos, para alojarse en un hotel, y cuando vendió la Torre Morisca a una pareja suiza.

Rigoberto Castro, alias Patucho Rigoberto

Fue uno de los antisociales más conocidos entre 1980 y 1990 por realizar principalmente robos de autos y asaltos. Antes de su crimen, fue considerado uno de los delincuentes más buscados.

Reynaldo Zamora Sandoya, el Rey Zamora

Conocido como el Rey Zamora, empezó sus actividades ilícitas en los 80 por atracos a personas, bancos y locales. También operó en Estados Unidos y estuvo involucrado en el asalto a un camión con $ 1,35 millones.

Daniel Camargo, el Asesino de Vírgenes

De origen colombiano, fue considerado uno de los asesinos en serie y violadores más peligrosos en Ecuador. Empleaba engaños para acercarse a sus víctimas, matarlas y abandonarlas en sitios de difícil acceso.

Pedro Alonso López, el Monstruo de los Andes

Fue sentenciado por secuestrar, violar y matar a niñas en Ecuador y países vecinos en la década de los 80. Al cumplir penas por violación y crímenes en el país, fue extraditado a Colombia, donde tenía casos abiertos.

Juan Fernando Hermosa, el Niño del Terror

Estuvo asociado a una banda juvenil para cometer diversos delitos. Además, se lo vinculó con múltiples asesinatos, sobre todo de taxistas y homosexuales en los 90. En su primera captura tenía 15 años.

Jorge Reyes Torres, vinculado a red narco

En 1992, la Policía realizó una operación de desarticulación de una red de narcotráfico en la que incautó propiedades; se la consideró la más grande de ese tiempo. Jorge Reyes Torres fue uno de los detenidos.

José Cabrera Román, notario de Machala

A cambio de altos intereses, el funcionario captó dinero en su oficina desde 1990. Hubo al menos 35.000 personas “socias”, entre servidores, policías y militares. Su muerte en 2005 develó el entramado ilegal.

Luz Endara, la famosa Mamá Lucha de Quito

Luz María Endara, conocida como la Mama Lucha, fue acusada por comerciantes de los mercados de Quito de extorsión a cambio de protección y seguridad. Tuvo detenciones, pero obtenía su liberación rápido.

Édison Prado, el ‘Pablo Escobar ecuatoriano’

Alias Gerald era pescador y llegó a ser considerado el ‘Pablo Escobar ecuatoriano’. Fue extraditado desde Colombia a Estados Unidos al ser vinculado al tráfico de más de 250 toneladas de droga.

Jorge Luis Zambrano, alias Rasquiña o JL

Jorge Luis Zambrano fue el cabecilla de Los Choneros y fue asociado a diversos delitos. Murió en un atentado en un centro comercial de Manta en 2020, lo que dio paso a la fragmentación de las bandas criminales.

La Descuartizadora de Sauces, en prisión

A sus 32 años, Andreína Lamota fue sentenciada en primera instancia a 40 años de prisión por el crimen de su madre, quien fue hallada descuartizada en el departamento que compartían. La joven admitió su culpa.

Adolfo Fito Macías, de Los Choneros

Adolfo Fito Macías, señalado como cabecilla de Los Choneros tras la muerte de JL, fue el primer extraditado desde Ecuador a Estados Unidos. Ahora enfrenta cargos por tráfico de drogas y otros delitos en ese país. (I)