“Estoy perdiendo fe”: Donald Trump puso en duda el avance de las negociaciones con Irán y advirtió con el regreso de los ataques

2026/08/01

Donald Trump. REUTERS/Daniel Heuer

Donald Trump. REUTERS/Daniel Heuer

Trump admitió perder la fe en los negociadores iraníes y amenazó con intensificar los ataques militares, mientras el conflicto armado entre Estados Unidos e Irán —iniciado el 28 de febrero junto a Israel— cumple cinco meses sin perspectivas diplomáticas claras.

El presidente realizó las declaraciones este viernes durante una reunión de gabinete en el retiro presidencial de Camp David, en Maryland. “Estoy perdiendo la fe en ellos porque mienten y tergiversan”, afirmó ante la prensa. “Los estaremos golpeando muy fuerte”, agregó, “y en algún punto dirán que ya no pueden más”.

El detonante inmediato fue un ataque con misiles que Irán lanzó esta semana contra fuerzas estadounidenses en Jordania, poniendo fin a una pausa de varios días en los combates. “Estábamos en medio de una negociación y dispararon cinco misiles”, reprochó Trump. “Los interceptamos, pero eso no cambia lo que hicieron”.

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A pesar del tono beligerante, el presidente confirmó que las conversaciones con intermediarios continúan. El vicepresidente JD Vance, el enviado presidencial Steve Witkoff, el yerno del mandatario Jared Kushner y el secretario de Estado Marco Rubio siguen involucrados en las gestiones, según indicó Trump.

Con todo, el presidente no ocultó su exasperación: “Los iraníes siempre quieren hablar, pero incumplen su palabra muy a menudo. Todo lo que hacen es hacerme enojar”. Desde Teherán, los líderes de la República Islámica han replicado en términos similares, acusando a Washington de haber traicionado compromisos previos. La confianza entre las partes parece haber tocado fondo tras el colapso de la tregua firmada en junio.

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El presidente estadounidense Donald Trump gesticula tras su llegada a Camp David en Thurmont, Maryland, EE. UU., el 31 de julio de 2026. REUTERS/Daniel Heuer
El presidente estadounidense Donald Trump gesticula tras su llegada a Camp David en Thurmont, Maryland, EE. UU., el 31 de julio de 2026. REUTERS/Daniel Heuer

El intercambio de ataques aéreos se ha sostenido durante los últimos días, aunque no se registraron ofensivas estadounidenses durante la noche del jueves al viernes. Trump ha expresado en privado su frustración reiterada con el rumbo de la guerra, cuyo fin predijo en un plazo de semanas cuando la lanzó en febrero, según personas familiarizadas con el asunto.

Las disrupciones en los mercados globales de energía derivadas del conflicto han elevado los precios de la gasolina en Estados Unidos, lo que representa un riesgo electoral para los republicanos de cara a los comicios del 3 de noviembre para renovar el Congreso. A ello se suma el desgaste en los arsenales: Trump enfrenta restricciones operativas a medida que las reservas de armamento estadounidense se reducen, lo que limita su margen de escalada a pesar de las amenazas reiteradas.

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Dos aviones militares grises, un Boeing KC-135 Stratotanker y un caza, vuelan bajo un cielo azul claro mientras el primero reabastece al segundo en el aire
Un Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de EE. UU. realiza una operación de reabastecimiento en el aire, suministrando combustible a un avión de combate mientras vuelan sobre las nubes. (USA)

Dos aviones militares estadounidenses aterrizaron el viernes en la Base Aérea de Bezmer, en el sureste de Bulgaria, como parte de un despliegue autorizado para apoyar operaciones logísticas vinculadas al conflicto en Oriente Medio. La llegada desató una protesta formal de Irán y movilizaciones de residentes locales en rechazo a la presencia militar.

Los aparatos son los dos primeros de hasta ocho aviones cisterna KC-135 que el Parlamento búlgaro autorizó a principios de julio. La aprobación legislativa incluyó también el despliegue de 250 efectivos con armas personales, municiones y equipo para el aeródromo. El permiso está vigente hasta el 1 de octubre de 2026.

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La base de Bezmer, ubicada a unos 260 kilómetros (160 millas) al sureste de Sofía, opera como instalación de uso conjunto entre Estados Unidos y Bulgaria en virtud de un acuerdo de defensa suscrito en 2006. Conforme a ese convenio, cualquier nuevo uso de la instalación requiere el aval del Parlamento, que en este caso fue otorgado a solicitud de la embajada estadounidense en el país.

Un Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos se desplaza por la pista en la base aérea de Morón de la Frontera, en el sur de España, el 27 de agosto de 2021. REUTERS/Marcelo del Pozo
Un Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos se desplaza por la pista en la base aérea de Morón de la Frontera, en el sur de España, el 27 de agosto de 2021. REUTERS/Marcelo del Pozo

El presidente Donald Trump agradeció al primer ministro búlgaro Rumen Radev en una publicación en Truth Social por autorizar el despliegue “a pesar de las amenazas de Irán”. Bulgaria es miembro de la OTAN y de la Unión Europea (UE).

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La ministra de Exteriores de Bulgaria, Velislava Petrova, aseguró el jueves a su homólogo iraní, Abbas Araghchi, que el despliegue “de ninguna manera significa un cambio en el enfoque de Bulgaria hacia Irán”, según el comunicado del Ministerio de Exteriores búlgaro. Ambos países mantienen vínculos comerciales de peso.

Petrova calificó de “totalmente descartado” el uso del territorio búlgaro para acciones militares directas vinculadas al conflicto en Oriente Medio. El comunicado ministerial no reprodujo la posición de Araghchi, aunque la agencia estatal búlgara BTA informó, citando a su par iraní IRNA, que el canciller protestó durante la llamada telefónica iniciada por la parte búlgara.

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(Con información de EFE, AP y Bloomberg)