Europa Occidental registró 2,5 ºC por encima de la media en su verano más cálido hasta ahora

2026/10/02

Europa occidental, que ha sufrido su verano más cálido conocido hasta ahora, registró estos meses (junio, julio y agosto) una temperatura media de 21,7 °C, lo que la sitúa 2,5 °C por encima de la media del período 1991-2020. Se superó de esta manera el récord anterior establecido en 2003.

El calor excepcional se prolongó mucho más allá de los meses centrales del verano, pues se dieron récords de temperaturas diarias también en mayo y septiembre.

El calor persistente en el viejo continente ha dado lugar también al tercer verano más cálido registrado para el conjunto de todas las regiones de Europa.

Las condiciones características de un verano llegaron inusualmente pronto a algunas partes del continente, ya que la primera gran ola de calor azotó buena parte de Europa occidental ya a finales de mayo, de manera que situaciones excepcionalmente cálidas persistieron durante todos meses estivales.

mapa de Europa Occidental

mapa de Europa Occidentallv

La sensación térmica de 38 ºC o más

El 52 % del continente estuvo expuesto al menos a condiciones «muy fuertes» de estrés térmico al final de la temporada, lo que corresponde a una sensación térmica de 38 ºC o más.

El estrés térmico (un indicador de cómo los diferentes factores meteorológicos afectan al cuerpo humano y exponen a las personas a graves riesgos para la salud, incluido el golpe de calor) se extendió por toda Europa.

La persistencia y la extensión geográfica del calor también fueron notables en Europa Occidental: en 2026 se registraron 17 días en los que al menos el 60 % de Europa occidental experimentó temperaturas superiores a los 30 °C, lo que contrata scon los 11 de 2003 y los 7 de 2025.

Informe de seguimiento

Los glaciares suizos se redujeron un 5,5 % en los primeros ocho meses de 2026

Uno de los efectos más notables es que los glaciares suizos se redujeron un 5,5 % los primeros ocho meses de 2026. Esta disminución eleva la pérdida total de hielo glaciar desde 2021 al 19,4 %. Se está dando una transformación drástica del país alpino, cuyos grandes glaciares blancos se han reducido a “desiertos” rocosos de aspecto lunar.
Se trata de un deshielo acelerado que amenaza el turismo, motor vital de las comunidades alpinas. La falta de nevadas en invierno y las temperaturas anormalmente altas durante el verano provocaron un retroceso casi equiparable al récord de 2022, según los datos de la red de monitoreo de glaciares Glamos y de la Academia Suiza de Ciencias. 
“La pérdida de hielo se ha duplicado en el último periodo de cinco años”, afirmó Matthias Huss, glaciólogo y director de la red Glamos. “No esperábamos ver una pérdida tan enorme, y menos aún tan concentrada en el tiempo; es mucho más rápida de lo que indicaban las previsiones”.
El ritmo del deshielo no deja a los glaciares alpinos ninguna posibilidad de sobrevivir a largo plazo, concluyeron los investigadores. 
Si bien los glaciares de todo el planeta se están reduciendo, la tasa de pérdida es mayor en los Alpes. El deshielo del permafrost está desestabilizando las laderas de las montañas, lo que supone un peligro para montañistas y excursionistas. 
Un número inusual de desprendimientos de rocas en los Alpes, en plena temporada turística, causó al menos tres muertes: dos escaladores checos fueron golpeados por rocas en julio; y un escalador francés que se formaba como guía de montaña falleció en agosto debido a un desprendimiento repentino, también en la zona del Mont Blanc.

Una vista desde un dron muestra el deshielo del glaciar del Ródano en Obergoms, Suiza, el 2 de julio de 2026. 

Una vista desde un dron muestra el deshielo del glaciar del Ródano en Obergoms, Suiza, el 2 de julio de 2026. REUTERS/Pierre Albouy/File photo

La disponibilidad de agua, los sistemas energéticos, el transporte, los ecosistemas y la salud humana se vieron afectados

De hecho, según el informe de Copernicus, Europa vivió un verano con fenómenos climáticos extremos acumulados. En amplias zonas del continente se registraron simultáneamente olas de calor sin precedentes, sequías generalizadas, caudales fluviales excepcionalmente bajos y temperaturas marinas también inusualmente cálidas. 

Todos estos factores fueron más allá de los récords de temperatura, “ya que afectaron a la disponibilidad de agua, a los sistemas energéticos, al transporte, los ecosistemas y a la salud humana”, recordó Samantha Burgess, responsable de la estrategia sobre el clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio.

“A medida que el clima sigue calentándose, fenómenos como estos ponen de relieve la importancia de desarrollar la resiliencia ante unos riesgos climáticos cada vez más interconectados”, señaló.

A 2 de septiembre, la superficie quemada en toda la Unión Europea era casi el doble de la media de 2006-2025 para esa época del añ0

Las persistentes condiciones de sequía y las repetidas olas de calor que caracterizaron la temporada estival en Europa contribuyeron a una temporada de incendios forestales excepcionalmente activa. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, a 2 de septiembre, la superficie quemada en toda la Unión Europea era casi el doble de la media de 2006-2025 para esa época del año, tras una actividad especialmente extensa en España y Francia.

Los datos del Servicio de Vigilancia Atmosféroca de Copernicus (CAMS) mostraron que las emisiones de los incendios forestales en Europa a finales del verano se encontraban entre las diez más elevadas desde 2003, exponiendo a millones de personas a niveles peligrosos de contaminación atmosférica.

Caudales muy bajos y sus impactos

Las condiciones de sequía prolongadas y severas en toda Europa sentaron las bases para el verano con los caudales más bajos que ha registrado el continente desde que comenzaron los registros en 1992. En julio y agosto se registraron caudales mínimos fluviales récord o cercanos al récord de forma simultánea en muchos de los principales ríos europeos, entre ellos el Rin, el Danubio, el Po, el Loira, el Ródano y el Sena. 

Esto provocó graves trastornos en múltiples sectores, incluido el transporte de mercancías, lo que afectó a las cadenas de suministro, al tiempo que ejerció una presión creciente sobre el riego, la refrigeración de reactores nucleares, la generación de energía hidroeléctrica y la disponibilidad de agua dulce, poniendo de relieve el estrecho vínculo entre el cambio climático y retos geopolíticos pertinentes, como la seguridad energética.

Los mares con elevadas temperaturas

Los mares de Europa también mantuvieron excepcionalmente cálidos a lo largo del verano de 2026. Se registraron temperaturas en la superficie de agua del mar (TSM) récord o cercanas a los récords a lo largo de gran parte de la costa atlántica y en el Mediterráneo occidental y central. 

Las elevadas temperaturas marinas vinieron acompañadas de condiciones de olas de calor marinas de intensas a excepcionales, definidas por períodos prolongados de temperaturas oceánicas inusualmente cálidas. Las olas de calor marinas pueden intensificar el calor en las zonas costeras adyacentes al limitar el enfriamiento nocturno y aumentar la humedad, lo que agrava el estrés térmico.

Rubén del Campo, portavoz de la Aemet

“Una situación sin precedentes”

“El informe de Copernicus se alinea con los análisis de este verano realizados por la Aemet. El verano de 2026 ha sido el más cálido en España en, al menos, siglo y medio, con nada menos que 61 días bajo ola de calor entre el 20 de junio y el 7 de septiembre. Una situación sin precedentes. Además, las condiciones de pleno verano comenzaron a mediados de mayo y se han prolongado durante buena parte de septiembre, así que podemos considerar que hemos tenido un verano de cuatro meses o cuatro meses y medio.
Además, ha sido el tercer verano más seco de la serie, lo que ha propiciado unas condiciones de estrés hídrico y sequedad que han elevado el peligro de incendios a niveles extremos durante buena parte del verano en muchas zonas. Por desgracia, hemos podido comprobar cómo esos peligros tan altos se han traducido en grandes incendios forestales. Aunque en esta problemática influyen otros factores no meteorológicos, como la gestión forestal, es indudable que el cambio climático antropogénico está favoreciendo las situaciones que elevan el peligro de incendios forestales”.
​Declaraciones a la plataforma SMC España.

Información sobre los conjuntos de datos y la metodología

Los mapas y datos hidrológicos y de temperatura proceden de los conjuntos de datos del Servicio de Cambio Climático Copernicus del CEPMPM. 
---Los resultados sobre las temperaturas globales de la superficie del mar que se presentan aquí se basan en los datos promediados en el área 60° S y 60° N, que corresponde a zonas no polares. Se trata estimaciones de la temperatura del océano a unos 10 metros de profundidad.
​---Los datos de simulación del caudal fluvial son calculados por el Sistema Europeo de Alerta de Inundaciones (EFAS) como parte del Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (CEMS).
--- Los datos de estrés térmico se basan en el conjunto de datos ERA5-Heat del C3S. Los datos sobre sequía meteorológica se basan en el conjunto de datos ERA5-Drought del CEPMPM.
---​Las estimaciones in situ se basan en el conjunto de datos E-OBS y son facilitadas por los institutos meteorológicos KNMI (Países Bajos) y DWD (Alemania). -----Los datos sobre emisiones de incendios forestales se basan en el conjunto de datos del Sistema Global de Asimilación de Incendios (GFAS V1.2) del CAMS. Los datos sobre la superficie quemada por incendios forestales se obtienen del CEMS Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
​---El informe sigue la recomendación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de utilizar el periodo de 30 años más reciente para calcular los promedios climatológicos y ha cambiado al periodo de referencia 1991-2020 para sus boletines climáticos del C3S a partir de enero de 2021.
​---Copernicus es el componente de observación de la Tierra del programa espacial de la Unión Europea, que observa nuestro planeta y su entorno para informar a los ciudadanos europeos. La Comisión Europea coordina y gestiona el programa, que se se lleva a cabo en colaboración con los Estados miembros y las organizaciones europeas.
---​El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) es tanto un instituto de investigación como un servicio que funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con el fin de realizar predicciones meteorológicas numéricas a escala mundial y otros datos para nuestros Estados miembros y colaboradores, así como para la comunidad en general.--- ---Este centro gestiona una instalación de supercomputadores de primera clase para la predicción meteorológica y posee uno de los mayores archivos de datos meteorológicos.
​---El CEPMPM es una parte clave de Copernicus, el componente de observación de la Tierra del programa espacial de la Unión Europea, ya que implementa información de calidad garantizada sobre el cambio climático (Servicio de Cambio Climático de Copernicus) y la composición atmosférica (Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus),.Además, contribuye a la información sobre inundaciones y peligro de incendios (Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus).
​Junto con la Agencia Espacial Europea (AEE) y la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT), el CEPMPM también lleva a cabo la iniciativa Destino Tierra de la UE, que está desarrollando prototipos de gemelos digitales de la Tierra.

Antonio Cerrillo Jodar

Periodista especializado en medio ambiente. Promotor del Canal Natural. Autor de 'Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España'. (Librosdevanguardia) [email protected]