
La obesidad en México no puede entenderse únicamente como el resultado de las decisiones individuales, sino como una enfermedad influida por el entorno, las estrategias de la industria alimentaria y la falta de políticas públicas efectivas. Esa fue una de las principales conclusiones de especialistas internacionales reunidos en el Cong reso Internacional sobre Obesidad (ICO), que por primera vez se realiza en México.
Durante el encuentro, que se lleva a cabo del 15 al 17 de julio en el World Trade Center de la Ciudad de México, investigadores, médicos y responsables de políticas sanitarias coincidieron en que es necesario impulsar regulaciones que faciliten el acceso a una alimentación saludable y reduzcan la influencia del marketing de productos ultraprocesados.
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En el simposio “Política económica de la obesidad”, especialistas de Francia, Estados Unidos, Perú, Tailandia, Filipinas y Reino Unido señalaron que el papel de los profesionales de la salud resulta clave para impulsar cambios en la industria alimentaria.
La doctora Vanessa Garcia-Larsen afirmó que la prioridad debe ser hacer que “las opciones saludables sean las opciones fáciles” para la población.
Como ejemplo de medidas exitosas, destacó la implementación de sellos de advertencia en los empaques de alimentos, una estrategia que permite a los consumidores identificar de manera rápida los productos con exceso de azúcares, grasas o sodio.
Los participantes coincidieron en que la obesidad es consecuencia de múltiples factores y no únicamente de decisiones personales, pues la publicidad y el marketing alimentario influyen directamente en los hábitos de consumo.
El exministro de Salud de Perú, Víctor Zamora, aseguró que enfrentar a la industria alimentaria implica desafiar intereses económicos muy poderosos.
En entrevista con EFE, señaló que durante las recientes campañas electorales peruanas ningún partido colocó la obesidad entre sus prioridades sanitarias, lo que demuestra que continúa siendo un problema poco visible en la agenda pública.

No obstante, consideró que existen casos alentadores, como el de España, donde diversas políticas públicas han demostrado que es posible avanzar cuando existe inversión para combatir la obesidad.
El encuentro internacional ocurre en un contexto preocupante. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2022 más de 1,000 millones de personas, es decir, aproximadamente una de cada ocho en el planeta, vivían con obesidad.
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Además:
- Desde 1990, la prevalencia de obesidad en adultos se ha más que duplicado.
- Entre niños y adolescentes, la cifra se ha cuadruplicado.
- Más de 390 millones de menores de entre 5 y 19 años tenían sobrepeso en 2022.
- De ellos, alrededor de 160 millones vivían con obesidad.
- El 43 % de los adultos en el mundo presentaba sobrepeso.
El panorama internacional cobra especial importancia para México, donde la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2020-2023 estimó que el 37.1 % de los adultos vive con obesidad.
Asimismo, entre escolares y adolescentes mexicanos la prevalencia aumentó ocho puntos porcentuales durante los últimos 15 años, lo que refleja que el problema continúa creciendo desde edades tempranas.

En América Latina y el Caribe, la situación también preocupa. Según Unicef, más de cuatro millones de menores de cinco años y cerca de 50 millones de niños y adolescentes de entre 5 y 19 años presentan sobrepeso.
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El Congreso Internacional sobre Obesidad (ICO) concluirá el 17 de julio, tras más de 50 presentaciones científicas y tres días de intercambio de investigaciones sobre prevención, tratamiento y políticas públicas para combatir esta enfermedad.
Los organizadores señalaron que uno de los principales objetivos del encuentro es generar evidencia que permita diseñar estrategias más eficaces para reducir la obesidad, un problema que la comunidad científica considera uno de los mayores desafíos de salud pública del siglo XXI.
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—Con información de Diego Jabonero Morales, EFE