(BUENOS AIRES).- «Fatiga, los golpes, así que para prevenir pedí el cambio», dijo Facundo Farías, reemplazado a los 36 minutos del segundo tiempo en la visita de San Lorenzo a Estudiantes por un fuerte dolor en la rodilla izquierda. El jugador aclaró que pidió salir de manera preventiva y que sintió una molestia leve.
El episodio ocurrió en el primer partido de regreso de Farías al estadio UNO, en La Plata, por el Torneo Clausura de la Liga Profesional 2026. Antes de dejar el campo, había tenido una gran actuación en su vuelta a esa cancha.
Durante el segundo tiempo, Facundo Farías cayó al césped y recibió una breve atención del personal médico. Tras revisarlo, le indicaron que debía ser reemplazado porque no podía continuar en el encuentro. La sustitución se produjo a los 36 minutos del complemento.
La preocupación en San Lorenzo se vinculó con un antecedente en la misma rodilla: en 2024, cuando jugaba en Inter Miami, Farías sufrió una rotura de ligamentos cruzados en esa articulación. El dolor que motivó la salida se presentó en la rodilla izquierda.
El futbolista dejó el campo por sus propios medios y siguió el resto del partido junto al banco de suplentes. Le colocaron hielo en la rodilla mientras observaba el cierre del encuentro. Gulli marcó el gol agónico con el que San Lorenzo venció a Estudiantes.
Desde su llegada a San Lorenzo, Farías se convirtió en una pieza importante del equipo. Primero formó parte del armado de Walter Perazzo, quien estuvo como interino, y luego del de Rubén Darío Insua. Jugaba libre como enganche y ocupó ese rol en las etapas de ambos entrenadores.
Al explicar la decisión, Farías dijo: «Esperemos que sea solamente un golpe. Mañana haremos estudios, trabajaré con kinesiología y poder estar en el próximo partido.» También describió el cansancio y los golpes que influyeron en el cambio: «Un poco de cansancio también, me venía cortando en todas las jugadas así que fue un poco de eso también. Fatiga, los golpes, así que para prevenir pedí el cambio. Sentí una pequeña molestia nada más. Esperemos que no sea nada».