
Las familias trabajadoras del sur de Florida recurren cada vez más a despensas de alimentos porque el alza de los precios de la comida, la gasolina y la vivienda redujo el margen de sus presupuestos.
Feeding South Florida informó que atiende a casi 1,8 millones de personas en los condados de Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Monroe, en un contexto de mayor demanda y cambios en los programas de asistencia pública.
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La presión alcanza a hogares con empleo de tiempo completo que ya no pueden cubrir con la misma facilidad necesidades básicas.
En junio, unos 2,3 millones de residentes de Florida recibían beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), casi 20 % menos que un año antes, según NBC Miami.
En el área metropolitana de Miami, los precios de la carne, las aves, el pescado y los huevos subieron cerca de 6 % interanual.

El precio de la gasolina aumentó casi 29 % en el mismo período, de acuerdo con datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos citados por NBC Miami.
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El encarecimiento obliga a muchas familias a decidir qué gasto priorizar. Natalie Perez, asistente de enfermería, explicó que cocina para su esposo, sus padres y su hermana, y que el combustible se convirtió en una erogación que debe asegurar para poder ir a trabajar.
“Prefiero el auto porque necesito ir a trabajar”, dijo Perez al medio. La trabajadora comenzó a asistir a una despensa de Feeding South Florida para reducir el gasto en alimentos de su hogar.
La organización distribuye productos como arroz, frijoles, huevos, tomates, aguacates y yogur en su área de cobertura.
Para sus usuarios, esos alimentos complementan ingresos que resultan insuficientes frente a la suma de vivienda, transporte y compras cotidianas.

La caída de SNAP coincide con una demanda sostenida de asistencia
El director ejecutivo de Feeding South Florida, Paco Vélez, sostuvo que la necesidad de ayuda alimentaria se mantiene elevada desde la pandemia y la vinculó con el alza de los gastos básicos y los cambios en las prestaciones públicas.
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“Necesitamos mucha comida para atender a los 1,7 millones de personas que tienen dificultades para poner comida en la mesa aquí, en los cuatro condados del sur de Florida”, afirmó Vélez en declaraciones recogidas por NBC Miami.
La diferencia con la cifra de casi 1,8 millones difundida por la entidad responde a las estimaciones empleadas en los distintos reportes.
Vélez también señaló a WSVN que el aumento del precio del diésel repercute en toda la cadena: producción, procesamiento y traslado de alimentos a comercios y hogares.
Según el medio, el número de personas que reciben asistencia de la organización creció casi 29 % desde 2024, en un período de presiones económicas y cambios en la ayuda pública.
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Cameron Gwynn, beneficiario de la entidad, contó que el aumento de precios complica sus gastos y que recurrió a la ayuda mientras se recuperaba de un problema de consumo de sustancias, de acuerdo con WSVN.

La suba del combustible afecta, a la vez, la distribución de alimentos y la disponibilidad de donaciones.
Feeding South Florida registró un incremento de 59 % en sus gastos de combustible durante los dos primeros meses de su año fiscal, informó CBS Miami.
La entidad utiliza camiones diésel para entregar alimentos en los cuatro condados. Aunque CBS Miami informó un aumento de los costos de combustible durante ese período, no hay información pública suficiente para corroborar el detalle de los montos operativos.
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Vélez explicó al medio que el mayor costo del transporte alcanza a productores, procesadores, fabricantes, comercios y distribuidores.
Cuando esas empresas destinan más recursos a mover mercadería entre ciudades, algunas reducen sus presupuestos y los alimentos que pueden donar.
La Asociación Estadounidense del Automóvil situó el precio promedio del galón de diésel en USD 6,32 en Florida.

El informe citó, entre los factores que presionan sobre los precios energéticos, conflictos internacionales como el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán y la guerra de Rusia en Ucrania.
En una despensa de Catholic Charities, varias personas formaron fila para anotarse en la lista de donaciones.
Iani Carvalho, representante de la organización, dijo que quienes acuden por alimentos pertenecen a realidades económicas diversas.
“Son familias trabajadoras que tienen dificultades por el costo de vida, el aumento de los precios, la vivienda, los alimentos y la gasolina”, sostuvo Carvalho ante NBC Miami.
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En paralelo, añadió que la asistencia busca ayudar a los hogares a conservar su estabilidad económica.
La ayuda también llega a familias sin empleo. Patricia Mata, madre soltera desempleada y con tres hijos, recibe alimentos de Feeding South Florida. “Todo ha subido y es difícil”, dijo a CBS Miami al explicar la importancia de esa asistencia.
WSVN informó que, desde finales de 2027, Florida deberá afrontar mayores costos administrativos de SNAP debido a una ley federal que consideró elevada la tasa de errores del estado.
Ante esa perspectiva, Vélez pidió apoyo de donantes y colaboradores para que la organización pueda responder a una demanda que continúa en alza.