El Rey Felipe VI, en los Princesa de Asturias: “Cabe preguntarse si la IA sería capaz de aprender a través del tiempo conciliando el conocimiento con aprendizaje moral”

2026/10/23

El avance de la inteligencia artificial (IA) y la velocidad a la que circula la información han centrado parte del discurso del Rey Felipe VI durante los Premios Princesa de Asturias. El monarca ha reivindicado el "valor de la experiencia en un mundo que marcha al dictado del bombardeo informativo y la agregación masiva de datos" mientras elogiaba a los galardonados asegurando que "sus logros, vividos y trabajados hasta la médula, demuestran que sólo con esfuerzo y constancia puede el talento convertir su potencial en realidades tangibles y duraderas". 

La inteligencia artificial a veces parece "por eficaz e inmediata", según sus propias palabras, "más fiable que la humana". Ante esta realidad, el Rey ha reconocido que "la IA ha demostrado con creces que puede absorber todo el conocimiento humano y devolverlo sintetizado con una inmediatez asombrosa". 

Por tanto, el monarca ha invitado a la reflexión sobre esta cuestión: "Cabe preguntarse si la IA sería capaz de algo muy distinto, casi contrapuesto, si aprendería a través del tiempo, conciliando gradualmente —como hacemos los seres humanos— el conocimiento con el aprendizaje moral que sólo nos pueden dar la edad, la consideración por los demás y la experiencia". 

En un mundo de "aceleración tecnológica", la moraleja que ha querido trasmitir Felipe VI es que "necesitamos darnos tiempo para obtener resultados, lograr objetivos y llegar a las metas". Un tiempo que también requiere el ejercicio de la democracia. Ante unas elecciones generales recientemente convocadas y la inminente cita en las urnas, a la que acudirán los españoles el próximo 29 de noviembre, el Rey Felipe VI ha resaltado que "los ciudadanos tendrán, una vez más, la altísima responsabilidad de definir la orientación política del país". 

El monarca, solemne en su discurso, ha defendido que "la democracia requiere de un compromiso diario, cívico y exigente, de un cuidado de sus formas e instituciones, para seguir garantizando la convivencia, para alumbrar esa búsqueda del bien común que atienda y equilibre —del mejor modo posible— los legítimos intereses de todos los ciudadanos". 

La democracia es, según sus propias palabras, también "una experiencia y un aprendizaje". De esta forma, Felipe VI ha hecho referencia a la época de la Transición: "Fue un proceso complejo, basado en la generosidad y en la altura de miras. Nos permitió nada menos que pasar pacífica y admirablemente de la dictadura a las libertades".  

Un proceso cimentado en una Constitución —la de 1978— "capaz de acoger a todos los españoles sin distinción alguna". El Rey ha enfatizado la necesidad de cuidar el derecho al voto, asegurando que "es un camino que sigue adelante, que se renueva año tras año y que nos obliga a todos a ser humildes, a mantenernos alerta, a renovar también —como ciudadanos— nuestra constante voluntad de aprender y mejorar". 

Mención a la Princesa Leonor y a la Infanta Sofía

En la 46 edición de los Premios Princesa de Asturias, el Rey Felipe VI no ha dejado pasar la oportunidad de hacer un guiño a su primogénita. "Y es un orgullo —me permitirán confesarlo— ver cómo Leonor, la Princesa de Asturias, sigue dando pasos firmes como Presidenta de Honor de la Fundación, mientras se forma y acumula experiencias valiosas en su aprendizaje vital, como hace también la Infanta Sofía". 

De esta forma, la Princesa ha dado un paso más en su creciente protagonismo institucional. La mañana de este viernes, Leonor presidió en solitario la recepción oficial a los galardonados en los Premios, una cita en la que asumió el protagonismo sin la compañía de los Reyes, reforzando así su papel al frente de una institución que lleva su nombre. 

El Rey Felipe VI también ha dedicado unas palabras a los galardonados, los cuales "comparten un rasgo" fundamental para el monarca, "una rica experiencia de aprendizaje". El jefe del Estado ha explicado que "la experiencia no se puede transferir ni explicar; sino sólo vivir; y que al cabo de nuestro periplo vital será nuestro gran patrimonio".