Luego de que la UEFA y la Concacaf rechazaron públicamente el plan de la FIFA para recibir inversión privada, el organismo presidido por Gianni Infantino defendió su propuesta para crear la filial FIFA Forward Enterprise (FFE).
En un artículo publicado en sus canales oficiales la noche del jueves, la FIFA aseguró haber escuchado “los comentarios proporcionados por las respectivas confederaciones” con relación a la creación de FFE.
El organismo rector del futbol aseguró que el “proceso de consulta (...) se vio alterado por informaciones incorrectas difundidas en los medios” y que seguirá adelante con el proceso para que cada asociación emita su voto de manera debida.
De acuerdo con la FIFA, FFE permitiría a las asociaciones “asumir una participación significativa en las oportunidades comerciales del futbol en sus respectivos países, sin que ello afecte el espíritu ni la gobernanza de la FIFA o del propio futbol”.
“Nadie está vendiendo el futbol. Eso es algo que la FIFA nunca contemplaría”, aseguró el organismo en su comunicado.
Asimismo, reiteró que continuará con la propuesta mediante un “compromiso con un proceso de consulta abierto y democrático”, en el que cada federación tendrá la oportunidad de externar sus dudas y emitir su voto al respecto.

¿Qué le ofrece la FIFA a las asociaciones si aceptan la entrada de inversión privada?
La FIFA también recordó que la creación de la filial FFE tiene como objetivo trasladar “las actividades comerciales y operativas relacionadas con la organización de eventos de la FIFA a una organización subsidiaria”, la cual permanecería bajo el control del máximo organismo del futbol.
Esto, con el objetivo de explotar al máximo el valor comercial del futbol, cuyos beneficios, asegura, “se distribuirían entre las 211 asociaciones miembro, permitiendo que cada una realice inversiones significativas en el desarrollo del futbol en su país”.
De entrada, el programa FIFA Fast Forward otorgaría a cada una de las 211 asociaciones de la FIFA 20 millones de dólares, “en caso de que la propuesta de FFE avance”. Además, mediante FIFA Forward Development, el presupuesto por asociación pasaría de 8 mdd para el ciclo 2027-2030 a 20 mdd, con incrementos graduales en los dos ciclos mundialistas posteriores.
“Este incremento en el financiamiento provendría de los ingresos adicionales generados por FFE mediante una gestión más eficiente de las operaciones comerciales de la FIFA, en beneficio de todas las asociaciones”, justificó el organismo.
La FIFA también planteó el escenario de que la iniciativa no prospere: “Si la propuesta no recibe el respaldo de la mayoría de las asociaciones miembro, las actividades comerciales de la FIFA permanecerán sin cambios y FFE no será creada”, apuntó.
Además, la administración de Infantino remarcó que FFE “sería propiedad y estaría bajo el control permanente de la FIFA”.
Horas antes de la publicación de estas aclaraciones, la UEFA aseguró que boicotearía cualquier competencia de la FIFA mientras la propuesta de FFE no sea desechada. La Concacaf —aunque con un tono más moderado— también rechazó públicamente el planteamiento.
Curiosamente, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) no se alineó con su confederación, sino que aseguró que “agotará dicho proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano”.