Por Europa Press19 AGOSTO 2026
Las agencias anticorrupción ucranianas han lanzado este miércoles una operación por un nuevo caso de corrupción política, que en esta ocasión salpica también a la Oficina Presidencial de Volodymyr Zelensky, por presunta organización criminal y desvío de dinero, que además tiene relación con la mediática operación “Midas”.
La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y la Fiscalía Especializada Anticorrupción (SAPO) han informado de que se trata de “una operación especial para desmantelar una organización criminal que operaba bajo el liderazgo de actuales y antiguos diputados, con la participación de altos funcionarios de la Oficina del Presidente de Ucrania y otras personas”.
En el marco de la operación “Forrest Gump”, que alude a las grabaciones de las escuchas telefónicas que se realizaron a algunos de los sospechosos, se han hecho registros en dependencias de la jefa adjunta de la oficina de Zelensky, Irina Mudra, quien ha sido ya destituida.
Entre los diputados señalados, algunos medios ucranianos mencionan a Vadim Stolar, magnate inmobiliario, del grupo parlamentario Restauración de Ucrania, formado por antiguos miembros del proscrito partido Plataforma por la Vida, así como funcionarios del Ministerio de Justicia y representantes de la banca.
La investigación apunta que este caso está relacionado de manera directa con la operación “Midas” ya que se habría organizado también para blanquear y pagar los 150 millones de grivnas (2,8 millones de euros) de fianza del exministro de Energía Herman Halushchenko a través del banco estatal Sense Bank y empresas pantalla.
Al frente de esta trama criminal se encuentra Timur Mindich, prófugo y copropietario de Kvartal 95, la productora fundada junto al presidente Zelensky, en su etapa de humorista, antes de saltar a la política. Todo estalló en un momento en el que Kiev intentaba convencer a sus socios de que lucha contra la corrupción después de varios casos en el seno de la cartera de Defensa.
Mindich ejercía como máximo responsable de un entramado que cobraba sobornos por valor de 90 millones de euros a los contratistas de Energoatom, la operadora estatal de las plantas nucleares del país, para proteger y reforzar la seguridad de las instalaciones en medio de los ataques rusos.
Varias personas del círculo más cercano de Zelensky han sido señaladas por estos hechos, entre ellos quien fuera su influyente jefe de Gabinete, Andri Yermak, quien tras pasar apenas cuatro días en prisión durante el mes de mayo, salió en libertad al pagar una fianza de 140 millones de grivnas (2,7 millones de euros).
Yermak fue detenido en el marco de la operación “Dinastía”, una derivada del caso “Midas”, ante las sospechas de ser parte de un grupo organizado para blanquear fondos de hasta 8,9 millones de euros procedentes de estos sobornos en el sector energético a través de la construcción de viviendas de lujo a las afueras de Kiev.