Los fraudes digitales que utilizan inteligencia artificial pueden generar pérdidas superiores a 20 mil millones de pesos en México, en un contexto donde los delincuentes recurren a voces clonadas, imágenes manipuladas y videos falsos para suplantar identidades y engañar a sus víctimas.
Ante el avance de estas prácticas, Scotiabank México llamó a reforzar las medidas de seguridad y verificar cualquier solicitud de dinero o información personal antes de actuar.
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De acuerdo con cifras de Facephi Observatory, durante 2025 el sistema financiero mexicano registró más de 108 mil denuncias por fraude digital, con pérdidas superiores a 11 mil 300 millones de pesos.
Al considerar los casos asistidos por inteligencia artificial y tecnologías deepfake, el monto supera los 20 mil millones de pesos.
Estas cifras reflejan los desafíos que enfrenta la seguridad financiera ante herramientas capaces de generar contenidos cada vez más convincentes. Los estafadores pueden utilizarlas para aparentar que una llamada proviene de un familiar, que un mensaje fue enviado por una persona conocida o que una comunicación corresponde a una institución legítima.
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El problema también alcanza los mecanismos de verificación biométrica. El Informe de Fraude de Identidad de Entrust indica que los deepfakes representan uno de cada cinco intentos de fraude biométrico, lo que evidencia los riesgos asociados con la manipulación de imágenes, videos y voces mediante inteligencia artificial.
Los deepfakes son contenidos audiovisuales manipulados o generados con herramientas tecnológicas para reproducir la apariencia o la voz de una persona. Cuando se utilizan con fines delictivos, pueden servir para construir emergencias falsas, solicitar transferencias bancarias o conseguir información confidencial mediante engaños.
Por ello, el banco advirtió que la apariencia de una comunicación no basta para confirmar su autenticidad. Una llamada con la voz de un familiar o un mensaje que parece provenir de alguien de confianza debe verificarse antes de realizar cualquier operación financiera.
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Ante este escenario, se compartieron cinco recomendaciones para reducir los riesgos de estafa y proteger los recursos de los usuarios.
- Verificar la identidad de quien contacta. Antes de transferir dinero o atender una solicitud inesperada, es importante confirmar que realmente proviene de la persona que dice enviarla. Para ello, se puede utilizar otro número telefónico o un canal de comunicación previamente conocido.
- Desconfiar de la urgencia. Las amenazas, las emergencias inventadas y las promesas de resolver un problema de inmediato pueden utilizarse para presionar a las víctimas. Evitar decisiones apresuradas permite revisar la situación antes de comprometer dinero.
- Proteger las claves bancarias. Las contraseñas, el número de identificación personal (NIP), el código de seguridad de la tarjeta (CVV) y los códigos de autenticación son datos confidenciales que no deben compartirse con terceros.
- Evitar enlaces sospechosos. Los mensajes de texto y correos electrónicos pueden incluir ligas que dirigen a páginas falsas para obtener datos personales o bancarios. Antes de ingresar información, se debe comprobar la autenticidad del remitente y del sitio.
- Utilizar canales oficiales. Ante dudas sobre una llamada, una operación o una solicitud de información, la recomendación es contactar directamente a la institución financiera mediante sus canales oficiales, sin utilizar teléfonos o enlaces incluidos en comunicaciones no verificadas.
Scotiabank México destacó que la prevención comienza con una actitud crítica frente a solicitudes inesperadas, incluso cuando parecen legítimas. Confirmar la identidad del interlocutor y revisar la información antes de autorizar movimientos financieros puede ayudar a evitar pérdidas económicas.
En un entorno donde la inteligencia artificial facilita la creación de engaños más sofisticados, proteger las claves bancarias, evitar decisiones bajo presión y comprobar cualquier petición por una vía independiente son medidas fundamentales para reducir el riesgo de fraude digital.