Los coches eléctricos y totalmente autónomos Waymo, de Google, desembarcarán en los próximos días en la Comunidad de Madrid. En un primer momento lo harán en periodo de pruebas, con la idea de estar ya totalmente operativos en la región a partir de 2027. Así lo ha anunciado hoy la compañía, que también ha especificado a este diario que los coches rodarán en entornos urbanos reales en Madrid capital, Alcobendas y Getafe. Es decir, en lugares en los que hay peatones, cuya visualización y gestión supone para estos vehículos el principal desafío técnico (y el mayor peligro público).
Waymo se suma así a Uber, que anunció en septiembre que también había obtenido el permiso de la Dirección General de Tráfico para operar sus coches autónomos en fase de pruebas por la capital española, aunque no ha dado fechas sobre el posible lanzamiento comercial del servicio.
Los Jaguar I-PACE de Waymo tienen el aspecto de un coche al uso, pero con una serie de cámaras y sensores en la parte delantera y trasera, así como otra en el techo que pasaría por la sirena de un vehículo de emergencias. Las pruebas se desarrollarán en tres fases. En la primera, los vehículos serán pilotados de forma manual por especialistas al volante, con el fin de que la tecnología aprenda de los patrones específicos de tráfico, peatones y ciclistas de la región. Más adelante, se dejará que el coche ande solo, aunque seguirá una persona a bordo recogiendo datos y preparada para tomar el control en caso de que algo falle. En la tercera y última fase, se harán operaciones totalmente autónomas.
El plan de Waymo, que ha obtenido las autorizaciones correspondientes para circular en vías públicas españolas, es empezar a comercializar sus viajes a partir de 2027. Estos coches no están a la venta, sino que se contratan trayectos a través de la app de Waymo. La compañía no ha revelado a este periódico cuándo será eso posible ni cuál es el precio o tarifa que se aplicará. Tampoco ha concretado cómo de grande será la flota de coches autónomos que desplegará en la Comunidad de Madrid, ni en qué otras regiones del país planea operar.
Los coches Waymo combinan aprendizaje automático (machine learning) e inteligencia artificial avanzada con un conjunto integrado de sensores (LiDAR, radares y cámaras de alta resolución) para generar un mapa 3D en 360 grados del entorno en tiempo real. Esos son los ojos del vehículo, que además integra los patrones detectados con los más de 300 millones de kilómetros conducidos en el mundo real, además de decenas de miles de millones de kilómetros simulados.
Waymo opera una flota comercial de más de 4.000 vehículos 100% eléctricos en más de 15 ciudades de EE UU las 24 horas del día, los siete días de la semana. En zonas como el Área de la Bahía de San Francisco, Los Ángeles, Phoenix y Miami, también trasladan pasajeros por autopista. En Europa, la primera ciudad con coches Waymo operativos será Londres, previsiblemente antes de acabar el año. Después llegarán Múnich y Madrid.
El debate de la seguridad
La compañía afirma que sus vehículos autónomos son más seguros que los de conducción autónoma. Para ello esgrime datos relativos a sus pruebas: en los 435 millones de kilómetros recorridos por coches de Waymo únicamente con pasajeros (sin conductor), sus coches han registrado 20 veces menos accidentes con heridos graves o muertos que la media de la zona en la que rodaban.
Desde que circulan por las calles de EE UU, los Waymo han protagonizado al menos un gran incidente, aunque sin heridos. El año pasado, durante el apagón del 23 de diciembre de San Francisco, que afectó al 30% de la ciudad por culpa de un incendio en una subestación eléctrica, la flota de robotaxis se quedó parada en medio de la calle, causando el caos en el tráfico de la ciudad.