(BUENOS AIRES).- “Acá faltan conductores. NO SÉ SI COUDET QUIERE CONDUCTORES. Evidentemente no está pidiendo esa clase de jugadores.” La frase la soltó Hernán Castillo en plena debacle de River, que sumó otro golpazo en el Monumental: derrota 0-1 ante Barracas Central en el debut del Torneo Clausura, apenas seis días después de la eliminación con Aldosivi en Copa Argentina.
Castillo redobló la apuesta y puso la lupa sobre el armado del plantel y la toma de decisiones en el club de Núñez. “Las decisiones las toman Eduardo Coudet y la Secretaría Técnica”, explicó. La ausencia de un conductor en el mediocampo, según el análisis de Hernán Castillo, no es casual sino que responde a una elección del entrenador, a quien le cuestionó si realmente busca ese perfil de futbolistas.
La noche ya había empezado torcida en el banco. Coudet, suspendido por dos fechas tras la expulsión en la final del Apertura ante Belgrano, dejó a su ayudante Ariel Broggi al frente del equipo. Sin embargo, Broggi no dio la cara en conferencia de prensa, una decisión de hermetismo absoluto que le costó al club una multa equivalente a 250 entradas generales, un castigo que ya había sufrido River durante el ciclo de Gallardo.
En la cancha, un solitario tanto de Gonzalo Morales a los 22 minutos le bastó a Barracas Central para llevarse su primer triunfo histórico en Núñez. River monopolizó el 76% de la posesión pero nunca tuvo claridad para quebrar a un rival que defendió con cinco atrás y tres volantes. Ni el debut de Ángel Correa —el refuerzo de 15 millones de dólares por el que se rompió el mercado— ni el recurso de pasar a Nicolás Otamendi de centrodelantero cambiaron la suerte. “Perdimos por una jugada de mierda”, resumió el campeón del mundo apenas terminó el partido.
La estadística que expone la crisis es contundente: el equipo acumula 26 partidos consecutivos sin revertir un marcador adverso, con 8 empates y 18 derrotas. La última remontada data del 6 de noviembre de 2024, cuando venció a Instituto 3-2. En la tabla anual, River quedó cuarto con 29 puntos, a cinco del líder Independiente Rivadavia, y mira de reojo la clasificación a la Libertadores 2027 por la ventana de la Sudamericana o forzando el título del Clausura.
A la tormenta futbolística se sumó otro foco de tensión puertas adentro. La dirigencia apunta a Coudet por el estado del césped del Monumental, que no respondió como esperaban en el debut. El técnico había insistido en hacer un resembrado antes del regreso del Mundial, pese a las advertencias de que el invierno no era el momento ideal. Ahora aguardan que mejore para el partido ante Rosario Central.
El próximo examen será este miércoles 29 de julio a las 19:15 contra Gimnasia y Esgrima La Plata en El Bosque, por la segunda fecha del torneo. Después del cachetazo, el margen de error ya no existe: Hernán Castillo encendió un debate que expone las urgencias de un River que se juega torcer el rumbo de un semestre que empezó torcido antes de tiempo.