La difícil actualidad del Manchester City, a la espera de una sanción que amenaza su futuro, no solo incumbe a la entidad inglesa. A falta de las apelaciones de los citizen, que se consideran inocentes, los 114 cargos de los que ha sido condenado el club por incumplir el fair play también acechan de forma indirecta a todos los equipos que forman parte del City Football Group, donde se encuentra en un lugar destacado el Girona.
La sociedad empresarial, en la que figuran 11 clubs con diferente participación accionarial, además de otros equipos asociados, está sujetada por un holding liderado por Abu Dabi. Basta con bucear en Google o preguntar a la IA para encontrar esta definición, más técnica que didáctica, y para ver que cada club tiene independencia de movimiento. Pero la realidad del terreno de juego es más simple: el grupo es como un árbol cuyas ramas están sostenidas por un tronco de color skyblue sobre el que se cierne un hacha judicial.
Nueve años de estrecha colaboración
El Girona FC entró en el City Group en el 2017, un holding en el que ahora la matriz se expone a un duro castigo en el fútbol inglés
“Aunque legalmente es un holding el que tiene todas las participaciones, realmente la gestión de todos los equipos está supeditada al resultado del City. No hay interés económico porque el fútbol no da dinero, se ha visto, y la única razón existente de la estructura es alimentar el tronco central”, dice a este diario Luis Carlos Sánchez, profesor de Economía del Deporte de la Universidad de Oviedo.
Si yo fuera el gerente, iría pensando en un futuro con el club independiente”
Luis Carlos Sánchez
Profesor de Economía del Deporte de la Universidad de Oviedo
El 23 de agosto del 2017 el City Football Group entró en la propiedad del Girona y en el 2020 se convirtió en el dueño mayoritario con el 47% de las acciones. El equipo blanc-i-vermell está ahora en Segunda, con uno de los presupuestos más elevados de la categoría (37 millones) y el límite salarial más alto (35). “El Girona debe estar preocupado porque su sostenibilidad no depende de los triunfos del equipo, sino de que el City tenga un papel relevante”, matiza Sánchez. El docente especializado en la gobernanza de los clubs de fútbol ve al conjunto catalán, igual que al resto de equipos satélite del grupo, como la “cantera” o un “filial” sui géneris dentro de un “engranaje para ayudar al City a estar lo más arriba posible”.
Estos últimos años ha sido habitual que los mancunianos cedieran jóvenes como Savinho, Vitor Reis o Echeverri. Esta relación deportiva podría mutar si los citizen dejan de estar en la élite por una sanción. “Si el City baja a Segunda esta red no tendría sentido y si el club se vende quizá el nuevo dueño tenga otros intereses. Ese es el peligro”, avisa Sánchez. El profesor tampoco ve viable que si el City pierde peso, el grupo apueste por un Girona que “no tiene un tejido económico” atractivo ni una “ciudad lo suficientemente importante” a nivel comercial. “Si fuera el Espanyol podría ser”, compara con el club de Barcelona.
Al Girona le interesa subir esta temporada. Cuanto más arriba, más atractivo para el grupo”
Borja García
Catedrático en la Universidad Loughborough
Sánchez va más allá afirmando que el sportswashing, término referido a la masiva apuesta en el deporte de países para limpiar su imagen, podría acabar en el fútbol porque “la UEFA y la Premier están empezando a reaccionar para poner coto a los contratos fantasma de patrocinio”. “Etihad Airways no hubiera patrocinado la camiseta del Girona de no ser propiedad del City”, indica el docente. “Si fuera gerente del club estaría tranquilo a corto plazo, pero iría pensando en un futuro con un Girona independiente sin el paraguas del City porque hay señales de que esta situación de equipos dopados económicamente pero en déficit puede terminar en España”, concluye Sánchez.
La inquietud de las peñas del Girona
“Evidentemente estamos preocupados”
La afición del Girona es consciente “desde hace tiempo de los problemas” del Manchester City. “No hay miedo por ahora, pero evidentemente estamos preocupados”, dice a este diario Cristóbal Sánchez, vicepresidente de la Federación de peñas del club. El portavoz de una parte de la parroquia 'blanc-i-vermella' ha notado esta inquietud en el grupo de Whatsapp que comparte con las 25 peñas federadas de la entidad catalana. “¿Qué pasará con las acciones del Girona si le va mal al City? ¿Y si el City Group desaparece?”, son algunas de las dudas. Sánchez está a la espera de la sanción al City para, en función de la gravedad del castigo, plantear la situación en el Fòrum Montilivi, que es el espacio de diálogo donde se conecta a la afición con los gestores del club.
La situación del City y en parte del Girona penden de una sanción que dibujará escenarios diferentes en función de la gravedad del castigo. Por eso, Borja García, catedrático de Gestión Deportiva en la Universidad de Loughborough en Inglaterra, tiene muy claro que al conjunto de Montilivi le convendría conseguir el ascenso solo un año después del descenso. “Al Girona le interesa subir esta temporada. Cuanto más arriba, más atractivo será para el grupo”.
Etihad Airways no patrocinaría la camiseta del Girona de no ser propiedad del City”
Luis Carlos Sánchez
Profesor de Economía del Deporte de la Universidad de Oviedo
Y lo explica así a La Vanguardia. “Si su dueño ve reducidos sus ingresos y el potencial de negocio puede haber consecuencias como el cierre de sucursales”, y pone el ejemplo de los bancos, que se deshacían de oficinas y activos.
García considera que en cuatro o cinco meses se sabrá el castigo para el City, que aún podrá recurrir al TAS. “La sanción debe comportar deducción de puntos, otra cosa no se entendería, pero también se le puede expulsar de la Premier League”, reflexiona. “Incluso el Organismo Regulador Independiente del Fútbol inglés (IFR) tiene poder para analizar la idoneidad de los dueños y forzar una venta del City”, añade García.
Si el dueño ve reducido su potencial de negocio puede cerrar sucursales”
Borja García
Catedrático en la Universidad Loughborough
Aunque basándose en los precedentes del Leeds, Leicester, Everton y el Nottingham Forest –a los que les quitaron entre 4 y 12 puntos–, García cree que de los 114 cargos de los que ha sido declarado culpable el City hay una docena de importantes y “la Premier League va a pedir una sanción de 80 o 100 puntos”, lo que es un descenso en toda regla. Eso si los rivales no piden “daños y perjuicios con demandas civiles por los resultados entre el 2009 y el 2018 como hizo el Burnley con el Everton”, condenado a pagar 35 millones por una temporada.
El Girona, contactado por este diario, prefirió guardar silencio y remitirse al comunicado del Manchester City donde defiende su inocencia.

Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour