Infantino, no es necesario, por Santi Nolla

2026/07/31

La UEFA decidió ayer hacer un boicot al plan de Gianni Infantino anunciando que sus 55 Federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA, incluido el Mundial. El comunicado es histórico en un momento en que la Copa del Mundo de fútbol goza de una extraordinaria salud. El último Mundial disputado en EE.UU., México y Canadá arrojó un beneficio para FIFA de alrededor de 4.000 millones de dólares, siendo el más rentable de la historia tras facturar 15.000 millones en ingresos. La expansión a 48 selecciones y 104 partidos permitió superar en 4.000 ‘kilos’ el presupuesto inicial de ingresos de 11.000. El beneficio es casi neto teniendo en cuenta además que se generaron unos 3.000 millones de dólares en entradas, registrando un lleno absoluta la gran mayoría de los partidos.

El Mundial fue un éxito deportivamente ya que España fue la mejor selección que compitió y se llevó merecidamente el título. También lo fue en lo económico con las cifras ya comentadas y, en la parte social, el fútbol consolidó su formato de deporte con mayor atracción de masas. Aficiones de todos los países desfilaron por los escenarios mundialistas y los derechos de televisión pagados sirvieron para lograr millonarias audiencias. El negocio de los cromos llegó a su máximo histórico y el espectáculo de entretenimiento ofrecido en los partidos clave fue fantástico. ¿Por qué el presidente de FIFA Gianni Infantino quiere crear una filial para vender el Mundial a inversores privados que generen más beneficio y aporten más dinero a las federaciones?

Se calcula que en el nuevo plan de Infantino y el entorno de Donald Trump las 211 federaciones miembro pueden llegar a cobrar unos 40 millones de euros cada una en el primer ciclo del Mundial que viene (2027-30) y que esa cantidad se podría ir incrementando en los próximos ciclos.

Con todos estos datos queda claro que el Mundial es un producto magnífico, con beneficios, una marca estupenda y sin ninguna necesidad de venderlo todo o en parte, para nada y para nadie. El fútbol es pasión, emociones, juego y también dinero. Pero eso no debería estar en el primer lugar de la FIFA. Infantino, ese plan no es necesario. El fútbol es de la gente, no tuyo. Ahora bien, si no cambiaran las cosas, acabaría siendo paradójico que la España campeona del mundo no jugaría su Mundial en 2030. El órdago de la UEFA es inédito.