Inglaterra sufrió bajo el calor sofocante de Miami, pero se apoyó en la jerarquía de Jude Bellingham para vencer 2-1 a Noruega en el alargue y sellar su clasificación a las semifinales del Mundial. En la próxima instancia, enfrentará al ganador del duelo entre Argentina y Suiza.
Desde el comienzo del partido, la selección inglesa tenía el control de la pelota mientras que los noruegos se recluían contra su área. Con el correr de los minutos, los escandinavos empezaban a adelantarse en la cancha, aunque no podían rematar al arco.
El ritmo del encuentro era bajo y ambas selecciones sentían las consecuencias de las altas temperaturas que afectaban Miami. Sin embargo, Inglaterra se adelantaba en la cancha y presionaba alto.
Luego de la pausa de hidratación, los ingleses contaron con una clara oportunidad. Harry Kane remató un tiro libre tras una infracción sobre Jude Bellingham en la puerta del área. No obstante, prefirió la potencia por sobre la colocación y la pelota se fue por encima del travesaño.
A los 36 minutos, Noruega abrió el marcador. En un intento por enviarle un centro a Erling Haaland, Andreas Schjelderup remató desde lejos y la pelota se incrustó en el segundo palo del arco inglés sin que Jordan Pickford pudiese evitarlo.
Los noruegos se envalentonaron con el gol, no se replegaron en defensa y contaron con varias situaciones para ampliar el resultado. Alexander Sørloth remató de volea por encima del travesaño y segundos después encabezó un contragolpe, pero se confundió y enganchó para adentro cuando la jugada pedía el pase para Haaland.
En el tiempo de adición, Inglaterra llegó al empate. Anthony Gordon aguantó la marca, levantó la cabeza y puso un pase milimétrico para Jude Bellingham. El jugador del Real Madrid se hamacó hacia su zurda y define de gran manera para anotar.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel aprovechó el envión anímico y tuvo el segundo gol en los pies de Harry Kane. El delantero del Bayern Múnich definió de forma exquisita por encima del arquero noruego. Sin embargo, la defensa noruega dio el paso adelante en el momento justo y dejó con el torso adelantado al inglés.
Noruega revirtió la mala imagen mostrada en los últimos minutos del segundo tiempo y salió al complemento con otra cara. Sørloth probó a Pickford con un centro-tiro al arco que se le metía en el primer palo. Luego, Julian Ryerson mandó un centro al corazón del área y Haaland alcanzó a cabecear incómodo y el arquero inglés despejó la pelota al córner.
A los 9 minutos, los escandinavos se ponían en ventaja después de que Torbjørn Heggem convirtiese luego de un rebote en Pickford, y tras un córner. Sin embargo, la jugada tuvo un empujón previo de Haaland por lo que fue revisada por el VAR y más tarde el árbitro Clément Turpin anuló el gol para volver a repetir el tiro de esquina.
Con el correr de los minutos, el partido fue bajando su ritmo y a ambas selecciones le costaba llegar al arco rival con profundidad. De todas formas, los noruegos se animaban y aprovechaban que la mitad de la cancha inglesa quedó despoblada tras la salida de Declan Rice.
A los 29, un mal despeje de Pickford fue aprovechado por Noruega con un remate de Fredrik Aursnes de volea desde fuera del área tras el córner, después peinó Kristoffer Ajer y el balón se estrelló en el travesaño.
Sobre el final, los noruegos mostraban mucha más ambición en la cancha ante un rival que no se impacientaba para avanzar en el campo y esperaba su oportunidad para lastimar.
En el alargue, Inglaterra pisó el acelerador y tardó solo tres minutos en anotar el gol. Ørjan Nyland dio un rebote largo ante un tiro lejano de Morgan Rogers y Bellingham definió con comodidad para poner el 2 a 1.
El VAR volvió a tener protagonismo después de que el árbitro sancionara penal para los ingleses por una falta de Oscar Bobb sobre Djed Spence en el área. Sin embargo, tras la revisión, Carpin anuló su decisión.
Ståle Solbakken decidió sacar a Haaland, de flojo rendimiento en el encuentro, para jugar los últimos minutos del alargue sin su máximo goleador. Patrick Berg remató desde afuera, pero la pelota se fue por encima del travesaño.
Inglaterra se encerraba contra su arco y apostaba al contragolpe, aunque contó con una situación para liquidar el partido. Spence disparó desde el balcón del área y el portero noruego despejó el peligro.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial