
La Federación Mexicana de Futbol atraviesa un momento de transición y alta tensión institucional. La ausencia de Ivar Sisniega, presidente ejecutivo desde 2023, en la presentación de Rafael Márquez como nuevo entrenador del Tri, encendió las alarmas sobre un inminente relevo en la cúpula.
El contexto no es menor: la FMF enfrenta polémicas internas y externas, desde la eliminación del ascenso y descenso hasta el controvertido apoyo a Gianni Infantino y la FIFA, lo que ha debilitado su posición internacional.
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En medio de este escenario, la figura de Sisniega parece perder fuerza, mientras Mikel Arriola y los dueños de clubes perfilan a Enrique Nieto como posible sucesor.
La conferencia de presentación de Rafael Márquez debía ser un acto de unidad institucional rumbo al Mundial 2030. Sin embargo, la ausencia de Ivar fue interpretada como un mensaje con mayor trasfondo.
El periodista David Faitelson lo señaló con claridad al escribir: “No apareció hoy. Según algunas fuentes, sus días como presidente de la FMF están contados”, frase que se convirtió en el detonante de la especulación.

Para muchos, no se trató de una casualidad, sino de una exclusión deliberada en medio de la tensión. En este caso la narrativa se centró más en la ausencia que en el nombramiento del “Káiser”, reflejando la magnitud de la crisis. La lectura inmediata fue que Sisniega está por decir adiós a la Femexfut.
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En esta trama, Mikel Arriola aparece como el verdadero operador político. Su influencia dentro de la FMF se ha consolidado gracias a su cercanía con los dueños de clubes y su rol como presidente de la Liga MX.
Faitelson apuntó: “Mikel Arriola está molesto por un par de declaraciones de Sisniega”, lo que habría precipitado la ruptura.
Esa molestia se traduciría en la exclusión del presidente ejecutivo en un momento clave, interpretado como un gesto político de fuerza. Por otro lado, el nombre de Enrique Nieto, actual secretario general adjunto, surge como la carta de continuidad promovida por Mikel.
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Así, la tensión entre ambos refleja la fragilidad institucional que atraviesa la Federación: mientras Sisniega buscaba modernizar la estructura, Arriola defendía la estabilidad financiera y el modelo de liga cerrada. El choque de visiones habría dejado claro que el poder real dentro de la FMF se concentra en la Liga MX y sus dueños.
La posible salida de Sisniega ocurre en un contexto marcado por varias polémicas que han debilitado la imagen de la Femexfut.
- El conflicto del ascenso y descenso, que derivó en un amparo judicial y en protestas de clubes de la Liga de Expansión.
- El apoyo a Gianni Infantino, criticado internacionalmente y visto como un aislamiento respecto a la Concacaf.
- La percepción de inestabilidad, con cambios constantes en la dirigencia desde la salida de Juan Carlos Rodríguez “La Bomba” en 2024.
Cada una de estas controversias ha erosionado la credibilidad de la FMF. La posible salida de Ivar representaría otro capítulo en una narrativa de crisis que impacta directamente en el proyecto Márquez rumbo al Mundial 2030.
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Con Mikel Arriola como figura fuerte y Enrique Nieto perfilado como sucesor, la Federación se prepara para otro ajuste en menos de tres años.
El problema es que estos movimientos ocurren en medio de polémicas legales, tensiones internacionales y aparente falta de cohesión interna, lo que proyecta una imagen de institución frágil. El futuro del Tri y del proyecto Márquez dependerá de si la FMF logra estabilizarse o si las crisis siguen marcando su rumbo.