Jefes de servicios de inteligencia europeos advirtieron sobre una posible intensificación de las acciones de Rusia contra países de la OTAN durante los próximos meses, aunque existen diferencias entre las agencias respecto de la naturaleza y proximidad de esa amenaza.
Las evaluaciones fueron entregadas en entrevistas separadas al diario británico The Guardian por responsables de inteligencia de República Checa, Letonia y Suecia, que plantearon escenarios que van desde nuevas operaciones de sabotaje y campañas de influencia hasta una posible incursión limitada en territorio de la alianza.
El jefe del servicio de seguridad checo BIS, Michal Koudelka, sostuvo que una acción de mayor alcance podría producirse en cuestión de “meses, no años”.
“Es posible. Podría implicar una incursión limitada, provocaciones de falsa bandera o una campaña de influencia masiva”, afirmó Koudelka, aunque añadió que existen esfuerzos en curso para impedir que un escenario de ese tipo se concrete.
Las advertencias no son compartidas con la misma intensidad por todos los servicios de inteligencia consultados.

El director general del servicio de seguridad estatal de Letonia, Normunds Mežviets, sostuvo que su agencia no observa señales de una ofensiva inmediata contra territorio de la OTAN.
Aunque reconoció señales de que Moscú podría estar preparándose para llevar a cabo acciones más contundentes en Europa, planteó que todavía “sigue siendo una incógnita si tienen planes directos y concretos o si simplemente se trata de algo que forma parte de sus intentos generales por sembrar el miedo y la incertidumbre en la sociedad occidental”.
La cautela también ha sido expresada por autoridades de los países bálticos. El secretario general del Ministerio de Asuntos Exteriores de Estonia, Jonatan Vseviov, cuestionó lo que calificó como un “pánico en las redes sociales” ante la posibilidad de un ataque.
“Si hay motivos para temer un ataque, tengan la seguridad de que lo dejaremos claro. Hasta entonces, mantengan la calma, sigan adelante y apoyen a Ucrania”, escribió.
Advertencias sobre sabotaje e infraestructura crítica
Más allá de las diferencias respecto de una eventual acción militar directa, los tres responsables de inteligencia consultados por The Guardian coincidieron en que las operaciones de sabotaje atribuidas a Rusia en Europa podrían intensificarse durante los próximos meses.
El jefe del servicio de inteligencia y seguridad militar de Suecia, Thomas Nilsson, calificó como un “punto de inflexión” un reciente incidente con drones armados en el aeropuerto de Leipzig, atribuido por las autoridades alemanas a la inteligencia rusa.
“Si se producen ataques que podrían provocar pérdidas de vidas o daños a infraestructuras críticas con enormes repercusiones para la sociedad, creo que eso lo cambia todo”, sostuvo Nilsson.

El ministro estoniano, en tanto, afirmó que las acciones atribuidas a Moscú estarían pasando desde episodios de sabotaje e incendios provocados hacia objetivos más directamente vinculados con el apoyo occidental a Ucrania, entre ellos infraestructura ferroviaria y sectores de la industria de defensa.
Koudelka describió la actual estrategia rusa como “escalar para desescalar” y sostuvo que Moscú cree “que si intensifican la situación lo suficiente, los países europeos decidirán no apoyar a Ucrania”, afirmó.
Kremlin rechaza versiones sobre ataque a la OTAN
Las advertencias europeas se producen después de que el primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmara que evaluaciones de inteligencia apuntaban a la posibilidad de un ataque ruso con drones o misiles contra territorio de la OTAN durante los próximos meses. Tusk señaló que una eventual operación buscaría poner a prueba la eficacia del Artículo 5, que establece el principio de defensa colectiva de la alianza.
El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó esas evaluaciones como “sólidas y bien documentadas” y convocó a dirigentes políticos franceses a una reunión de emergencia para abordar, entre otros asuntos, la amenaza procedente de Rusia.
El Kremlin, por su parte, ha rechazado las versiones sobre una eventual ofensiva contra la OTAN. Tras una reciente visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, el portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, sostuvo que esas versiones “no tienen nada que ver con la realidad ni con las intenciones de la Federación Rusa”.