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Jordi Martí ha elegido este sábado Sants-Montjuïc para iniciar su cruzada por la alcaldía de Barcelona. Que haya sido este distrito y no otro tiene una explicación. Quizás fetichista, quizás sentimental. El líder de Junts fue el concejal de estos barrios durante los años en los que CiU, entre 2011 y 2015, gobernó la ciudad. Llegó Ada Colau y les sisó la alcaldía. Y en el 2023, “tras un pacto bastante oscuro”, ha definido, también quedaron apeados del cetro a pesar de haber ganado las elecciones. A falta de ocho meses, el candidato postconvergente no quiere que sea por falta de esmero, así que ya ha dado por inaugurada la precampaña de cara a la contienda del 23 de mayo del 2027. Con un mensaje muy claro: “Hay partido, no hay nada decidido y lo queremos ganar”.
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Martí, acompañado del secretario general del partido, Jordi Turull, ha llenado el barrio de 'flyers' y carteles en los que deja claro que, además de proponer, también se esforzará en evidenciar todo lo que, a su modo de ver, no está haciendo bien el alcalde Jaume Collboni. Ha anunciado que el 7 de octubre dará una conferencia “para presentar el proyecto y al candidato” y ha insistido en que sale a la arena “con mucha ilusión, ganas y fuerza”.

El alcaldable de Junts se impuso el pasado junio en unas controvertidas primarias a las que también concurrieron Pilar Calvo, Glòria Freixa y Jaume Alonso-Cuevillas. Todo un pulso al partido, que de entrada había pensado en el vicepresidente y portavoz de Junts, Josep Rius, como cabeza de cartel. No contaron, entre otras cosas, con que Martí contaba con el apoyo del exalcalde Xavier Trias. Terminó forzando la consulta a la militancia al no retirar su candidatura, y ganó la plaza.
Los carteles colgados por Junts en el entorno de la plaza de Sants, no muy lejos de donde se produjo el desalojo de Can Vies, seguramente el mayor desafío político de Martí, pues le pilló al frente del distrito, hacen referencia a temas como el precio de la vivienda, la inseguridad, el uso del catalán en los comercios o las obras, en un mandato de intenso trabajo en la vía pública y en calles de la red básica de circulación.
Martí ya volvió fuerte de las vacaciones de verano. En su balance del periodo estival, a principios de septiembre, acusó al gobierno del PSC de estar ausente ante los “problemas reales de la ciudadanía”, sobre todo en lo que hace referencia a los incendios registrados en el parque natural de Collserola y los asaltos con arma blanca.