Jordi Roca aprovechó un momento de tranquilidad junto a Jesús Calleja durante la expedición de 'Universo Calleja' en China para compartir una de las conversaciones más personales de los últimos años. El chef repasó cómo comenzó su enfermedad, el proceso hasta obtener un diagnóstico y la manera en la que ha conseguido adaptarse sin renunciar a su forma de vivir.
Al describir su enfermedad, Roca explicó de manera sencilla qué ocurre en su organismo: "Implica que el cerebro no reconoce unos cuantos músculos". Una alteración con la que lleva conviviendo desde hace más de una década y que, según contó, apareció de forma totalmente inesperada.

El repostero recordó con detalle el instante en el que todo cambió mientras trabajaba frente al ordenador. "Estaba trabajando en el ordenador y de repente la cabeza se me puso para allá. No podía bajarla, estaba tenso y me asusté mucho porque de repente pierdes el control de tu cuerpo", relató.
Tras años buscando respuestas, Jordi Roca encontró un tratamiento que le ha permitido recuperar parte de sus capacidades. "Llevo siete años de verbalización y poco a poco se va consiguiendo una mejora", aseguró. Además, explicó que acompañar las palabras con gestos se ha convertido en una herramienta que le facilita la comunicación cotidiana.

Más allá de las limitaciones físicas, el chef confesó que la etapa más complicada fue la de no saber qué estaba ocurriendo. La ausencia de un diagnóstico claro le llevó a atravesar un periodo de incertidumbre constante. "Hasta que no supe qué me pasaba, fue un runrún de no encontrar la salida", admitió, una situación que incluso le hizo plantearse que el origen de todo pudiera estar en su mente.
Con el paso del tiempo, Roca asegura haber encontrado el equilibrio. Lejos de permitir que la enfermedad marque su rutina, afirma que sigue disfrutando de su profesión y de su vida con absoluta normalidad. "No hago nada que no hiciera si estuviera bien. Hago todo lo que me da la gana. Soy feliz, me va genial", concluyó.