José María Muscari tomó una importante decisión laboral tras la partida de Ernestina Pais: «Nos dimos cuenta que…»

2026/08/24

(BUENOS AIRES).- “En este caso había sido tan trágico y tan inesperado, que no daba.” José María Muscari explicó así la decisión de no continuar con una obra que todavía no había cumplido su ciclo cuando ocurrió el suceso trágico. El productor contó que primero dejaron que la situación decantara y después conversaron con la producción antes de definir el final.

“La obra no había cumplido el ciclo, cuando sucedió esto, dejamos que todo decante, cuando hablamos con la producción nos dimos cuenta que no teníamos que seguir, que no estaba bueno”, dijo José María Muscari. La determinación surgió de ese intercambio y estuvo vinculada con la dimensión de lo ocurrido.

José María Muscari aclaró que la resolución no fue tomada con indiferencia ni de manera superficial. “No fue algo como si nada”, sostuvo al explicar el impacto que tuvo el suceso en el equipo y el motivo por el que la obra no siguió adelante.

“Me parece inexplicable”, expresó José María Muscari al referirse a la tragedia. El productor describió a la persona fallecida como una mujer llena de alegría y señaló que ese rasgo hacía todavía más difícil imaginar que pudiera ocurrir una situación semejante.

“Era una mina tan rebosante de alegría, que no te imaginás que de golpe puede haber una tragedia”, dijo José María Muscari. La frase reflejó la impresión que le produjo la muerte de una persona cercana y la distancia entre la vitalidad que le atribuía y el desenlace inesperado.

La pérdida también llevó al productor a reflexionar sobre la fragilidad de la vida. “Independientemente del afecto, cuando se va una persona cercana decís: ‘pará, la vida puede terminar en cualquier momento’”, expresó.

José María Muscari agregó que una situación de esas características puede alterar profundamente la mirada sobre la vida. “A veces, esas cosas, te sacuden mucho la vida”, afirmó. Para el productor, el impacto no se limitó al vínculo afectivo, sino que alcanzó también el funcionamiento de la obra y a quienes participaban de ella.

Los actores quedaron especialmente afectados por lo ocurrido. “Los actores estaban llorando en los camarines, no sabían qué hacer, nadie está preparado para algo así”, contó José María Muscari.

La escena en los camarines expuso la conmoción del elenco después del suceso. El productor explicó que nadie estaba preparado para atravesar una situación de ese tipo y que esa reacción formó parte del proceso que llevó a evaluar si tenía sentido continuar con las funciones.

La producción dejó pasar un tiempo antes de tomar una decisión. Ese período permitió que la situación decantara y que el equipo pudiera hablar sobre el futuro de una obra que aún no había completado su ciclo.

La conclusión fue que no debían seguir. José María Muscari vinculó esa decisión con el carácter trágico e inesperado del suceso y con el estado emocional de los actores, que no encontraban cómo afrontar la continuidad.

“Es el destino, no sé, son cosas que uno no sabe”, reflexionó el productor. La frase resumió su desconcierto frente a lo ocurrido y el cierre de una obra que terminó antes de completar su recorrido.