El verano pone a prueba la piel mucho más de lo que pensamos. La exposición continuada al sol, las altas temperaturas, el sudor, el agua del mar y el cloro alteran la barrera cutánea, favorecen la pérdida de agua y pueden acelerar el fotoenvejecimiento. “Muchas personas llegan al verano con la piel equilibrada, pero relajan por completo su rutina porque creen que el protector solar ya hace todo el trabajo. No es así”, explica Silvia Oliete.
La experta recuerda que el fotoprotector protege frente a la radiación ultravioleta, pero no evita otros efectos propios del verano, como la deshidratación, la acumulación de residuos sobre la piel o la alteración de su función barrera. “El protector solar es imprescindible, pero no suficiente”, resume directora de Blauceldona, que insiste en que abandonar el resto de cuidados durante las vacaciones puede echar por tierra el trabajo realizado durante todo el año.
La limpieza sigue siendo imprescindible
Uno de los pasos que más se suele descuidar durante las vacaciones es la limpieza. Sin embargo, Oliete recomienda mantenerla e incluso adaptarla a esta época del año.
Después de un día de playa o piscina, la piel acumula restos de protector solar, sal, cloro, sudor y exceso de grasa que conviene retirar mediante una doble limpieza: primero con un bálsamo o leche limpiadora que elimine los filtros solares resistentes al agua y, después, con un limpiador suave en espuma o crema que deje la piel limpia sin agredirla. “La piel necesita respirar. Si no eliminamos correctamente todos esos residuos, acaba saturándose y perdiendo luminosidad”, señala.
Desmaquillante Yepoda The Calm Balm

Bálsamo limpiador vegano que elimina eficazmente el maquillaje, el exceso de grasa y las impurezas mientras limpia los poros en profundidad. Formulado con aceites de oliva y coco, ayuda a mantener la hidratación de la piel y a prevenir la sequedad, dejando el rostro suave y luminoso. Apto para todo tipo de pieles, incluidas las sensibles, está dermatológicamente testado y se presenta en un envase de vidrio reciclable.
Leche limpiadora Weleda

Leche limpiadora de textura ligera formulada con ingredientes naturales para limpiar suavemente incluso las pieles más sensibles, respetando su equilibrio hidrolipídico. Enriquecida con aceites orgánicos de almendra dulce y hueso de ciruela, además de glicerina y ácido láctico, ayuda a hidratar, suavizar y favorecer la renovación celular. Su fórmula es vegana, sin perfume y apta para el uso diario. Se aplica mañana y noche sobre rostro, cuello y escote y se retira con agua tibia o un algodón húmedo.
Espuma limpiadora facial con CICA pH 5.5

Espuma limpiadora de pH 5,5 que elimina las impurezas respetando la barrera cutánea, especialmente en pieles sensibles. Su fórmula con centella asiática (CICA), tensioactivos de origen vegetal y glicerina ayuda a calmar, hidratar y regenerar la piel, dejándola suave y confortable. Se aplica sobre el rostro y el cuello húmedos, masajeando suavemente antes de aclarar con abundante agua.
La hidratación, el paso que más se olvida
El calor aumenta la pérdida de agua de la piel y favorece la deshidratación, incluso en personas con piel grasa. Por eso, además del protector solar, la especialista recomienda seguir utilizando sérums hidratantes y cremas ligeras ricas en ingredientes como ácido hialurónico, ceramidas o vitaminas antioxidantes.
Las mascarillas hidratantes también pueden convertirse en grandes aliadas durante las vacaciones. “Es el momento perfecto para utilizarlas con más frecuencia, porque compensan el estrés al que sometemos la piel durante el día”, explica.
The Ordinary Hyaluronic Acid 2% + B5

Este sérum de The Ordinary combina un 2% de ácido hialurónico con vitamina B5 para proporcionar una hidratación intensa y duradera. Su fórmula ayuda a retener la humedad, mejorar la elasticidad y dejar la piel más suave, flexible y con un aspecto saludable. Es apto para todo tipo de pieles y puede utilizarse tanto por la mañana como por la noche antes de la crema hidratante.
COSRX Niacinamide 15% Face Serum

Este sérum de COSRX contiene un 15% de niacinamida, un activo que ayuda a regular el exceso de grasa, minimizar la apariencia de los poros y mejorar la textura de la piel. También contribuye a unificar el tono, reforzar la barrera cutánea y reducir las marcas postacné, por lo que resulta especialmente indicado para pieles mixtas, grasas o con imperfecciones.
Hay ingredientes que es mejor dejar en pausa
No todos los cosméticos son buenos compañeros del verano. Cuando la piel está más sensibilizada por el sol y el calor, conviene evitar activos potencialmente irritantes o fotosensibilizantes, como determinados ácidos, alcoholes o aceites esenciales.
Hay varios activos cosméticos que pueden aumentar la sensibilidad de la piel al sol o hacer que una piel ya irritada por el verano tolere peor la radiación UV. Conviene diferenciar dos conceptos:
- Fotosensibilizantes: aumentan el riesgo de quemaduras, irritación o reacciones cutáneas cuando se combinan con la exposición solar.
- Fotoreactivos: pueden sufrir cambios al exponerse a la luz o favorecer reacciones no deseadas en la piel.
Los principales activos que conviene usar con precaución en verano, sobre todo, en pieles sensibles son los retinoides (retinol o retinal). No es que sean fotosensibilizantes en sentido estricto, pero irritan y afinan temporalmente la capa más superficial de la piel, haciéndola más vulnerable al sol. Si se usan, siempre por la noche y con SPF alto al día siguiente.
También deberemos tener precaución con los ácidos exfoliantes (AHA) como el glicólico, láctico o mandélico. Y evitaremos también los exfoliantes químicos potentes, peelings con mezclas de ácidos o exfoliantes profesionales. La prioridad durante estos meses, insiste Silvia Oliete, no es transformar la piel, sino protegerla, mantener su hidratación y preservar intacta su barrera cutánea.
Qué hacer cuando terminan las vacaciones
El trabajo tampoco acaba al volver a casa. De hecho, según la facialista, es precisamente entonces cuando comienza la verdadera recuperación de la piel.
El primer paso consiste en mantener una limpieza especialmente suave para no seguir debilitando una barrera cutánea que ya llega castigada por el verano. Después llega la fase más importante: restaurar la hidratación con sérums de ácido hialurónico y cremas con ceramidas, niacinamida o ácidos grasos que ayuden a reparar la epidermis.
Cuando la piel haya recuperado parte de su equilibrio, puede iniciarse una exfoliación química progresiva con alfahidroxiácidos o exfoliantes enzimáticos para eliminar las células muertas acumuladas y devolver luminosidad al rostro sin recurrir a exfoliantes físicos agresivos.
Solo después será recomendable reincorporar de forma gradual activos más potentes, como los retinoides o los ácidos renovadores, evitando hacerlo de golpe sobre una piel todavía sensibilizada.
El error que se repite a la vuelta de las vacaciones
Si hay un hábito que Silvia Oliete considera imprescindible mantener es el uso diario del protector solar también después del verano. “Existe la falsa sensación de que, cuando terminan las vacaciones, el fotoprotector deja de ser necesario. Sin embargo, la radiación UVA sigue presente durante todo el año y continúa siendo responsable del fotoenvejecimiento y de la aparición de manchas”, advierte.
Por eso recomienda mantener un protector solar de amplio espectro SPF 50 como último paso de la rutina de mañana durante los 365 días del año, especialmente si la piel está utilizando ingredientes renovadores.
Protector solar FPS +50 con extractos de arroz Beauty of Joseon

Este protector solar de Beauty of Joseon ofrece una protección de amplio espectro SPF 50+ frente a los rayos UVA y UVB, con una textura ligera que se absorbe rápidamente sin dejar residuo blanco. Enriquecido con extracto de arroz y probióticos, ayuda a mantener la piel hidratada, nutrida y confortable, por lo que es una opción ideal para el uso diario en todo tipo de pieles.