Tendría que haber pasado por la comisión de Economía y luego por el pleno municipal, pero la intención del gobierno del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona era, una vez aprobado el decreto de vivienda, incrementar el IBI de los pisos turísticos al máximo que habría permitido el nuevo marco legal, hasta un 150% más que ahora. El alcalde lo ha anunciado este viernes tras conocerse el resultado de la votación en el Congreso de los Diputados.
Jaume Collboni ha lamentado que no haya salido adelante un decreto (el segundo, sobre renovación automática de alquileres, ya se daba por perdido) que estaba destinado a “seguir cambiando las reglas de juego en materia de vivienda”. En concreto, el texto autorizaba a los ayuntamientos a aplicar recargos en el IBI de hasta el 150% para viviendas desocupadas con carácter permanente o para inmuebles destinados a alojamientos turísticos en zonas de mercado tensionado. Era un recargo del 50% para el titular de un piso turístico, hasta el 100% para que tenga dos o tres a su nombre o del 150% para los dueños de cuatro o más viviendas destinadas a este uso. Ahora pagan lo mismo que cualquier piso residencial.
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“Hemos perdido una gran oportunidad de aprobar dos decretos útiles que ponían límites muy claros a la especulación y frenaban una de las caras más cruentas de la crisis de la vivienda, la de los desahucios de personas vulnerables”, ha lamentado Collboni, que ha detallado que incrementar el impuesto a los pisos turísticos habría generado para las arcas municipales siete millones de euros extras. Si se cumple el plan del PSC de eliminar los pisos turísticos en noviembre del 2028, el recargo, en principio, solo se cobraría en los dos próximos ejercicios.
La reacción
“Hemos perdido una gran oportunidad de aprobar dos decretos útiles que ponían límites muy claros a la especulación”
Ese dinero, ha explicado, se habría invertido en la promoción de pisos sociales. Siempre y cuando la oposición hubiera votado favorablemente la necesaria modificación de las ordenanzas fiscales. Visto el histórico de votaciones sobre este tema, y conocido el sentido de voto en el Congreso, es probable que hubiera cosechado el apoyo de los cinco concejales de Esquerra y los nueve de BComú para alumbrar una mayoría calificada de 24 votos. En contra, siempre en un suponer, los 11 de Junts, los cuatro del PP y los dos de Vox.
A pesar de la caída de los dos decretos, el alcalde ha asegurado que la capital catalana seguirá trabajando para tratar de contener el aumento del precio del alquiler. Ha recordado dos datos: el efecto positivo del control de rentas que ya se aplica en las zonas tensionadas de Catalunya, sin incrementos en los dos últimos dos años, ha dicho, y la bajada del 32% en la compraventa de edificios enteros. “Los diputados tenían una elección clara: o están con la gente o están con los que especulan con un bien fundamental como es la vivienda”, ha concluido.