El 15 de marzo de 2023, un huaico arrastró a Emir, un niño de un año y diez meses, por cerca de 200 metros en Jicamarca. Diez minutos después de que la corriente lo separó de su padre, vecinos lo encontraron entre el barro y lograron rescatarlo con vida. Tres años más tarde, su familia y otros residentes del sector alertan que las quebradas continúan sin obras que reduzcan el riesgo ante una nueva emergencia.
Las lluvias activaron las quebradas de la zona del valle de Jicamarca, en San Antonio de Huarochirí, y el agua descendió con lodo, piedras y escombros hacia las viviendas cercanas.
PUBLICIDAD
José Luis Castillo, padre de Emir, volvió a recordar estos episodios. Estaba en su tienda cuando advirtió la llegada del huaico. De inmediato se dirigió a su vivienda para sacar al menor, que dormía en ese momento. Salió con el niño en brazos, pero cayó en un hueco cubierto por la corriente.
El padre relató que el huaico lo llevó varios metros mientras intentaba mantenerse a flote.
“Me lleva como unos 200 metros, un poquito más. Me golpeo y sigo luchando debajo del agua”, recordó en entrevista con América Noticias.
Castillo consiguió sujetarse de una puerta de metal y salir de la corriente junto a su hijo. La fuerza del agua volvió a alcanzar a Emir y lo separó de sus brazos.
PUBLICIDAD
“Ahí es donde a mi hijito me lo jala el agua con mucha fuerza”, contó el padre, quien después subió a un techo mientras vecinos trataban de tranquilizarlo. Durante esos minutos, temió que el niño hubiera sufrido heridas graves o que no hubiera logrado sobrevivir.
El niño permaneció desaparecido durante unos 10 minutos. Para su padre, ese lapso estuvo marcado por la incertidumbre, sin información sobre el lugar al que la corriente lo había llevado. Testigos que participaron en la emergencia encontraron a Emir más abajo, en una zona abierta cercana a viviendas del asentamiento humano.

Uno de los videos que circuló en redes sociales y se volvió viral a nivel mundial fue el rescate de Emir, quien seguía con signos vitales y solo los vecinos buscaban salvarlo.
PUBLICIDAD
“En pleno barro hemos encontrado un niño de dos años aproximadamente. Lo han lavado todo porque estaba lleno de barro”, relató una de las personas que estuvo en la zona durante el desastre.
Según el testimonio de José Luis Castillo, un pescador que se encontraba en Jicamarca y otro vecino ingresaron al área afectada para sacar al menor del agua y el lodo. Emir fue rescatado casi ileso, pese a la distancia recorrida y a la fuerza del huaico.
Castillo sufrió golpes en distintas partes del cuerpo y tuvo que recibir atención en un hospital. El menor logró recuperarse y hoy, a sus cinco años, es descrito por su padre como un niño alegre y sociable.
PUBLICIDAD

“Él se ha salvado de milagro. Capaz tiene un propósito más adelante, capaz hacer algo por la comunidad”, afirmó Castillo.
Luego de tres años, el padre pidió la construcción de muros de contención y una mayor intervención para evitar que otras familias enfrenten situaciones similares.