Gianni Infantino ha retirado el proyecto FIFA Forward Enterprise después del rechazo de la UEFA, la Conmebol, la Concacaf y la Confederación Asiática. El fracaso de la filial comercial, que pretendía abrir a inversores privados parte del negocio de las competiciones de la FIFA, debilita al presidente y reactiva la posibilidad de una candidatura rival.
El drama veraniego del planeta fútbol no se está cocinando en el mercado de fichajes. Gianni Infantino ha sufrido uno de los mayores reveses políticos desde que llegó a la presidencia de la FIFA en 2016. En apenas unos días, el ejecutivo suizoitaliano ha pasado de promover la entrada de inversores privados en una nueva filial comercial del organismo a retirar el proyecto ante la oposición de las principales confederaciones y el riesgo de una ruptura institucional en el fútbol mundial.
La iniciativa consistía en crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad propiedad de la FIFA y controlada por ella que abriría a inversores privados parte de la explotación de sus grandes competiciones, entre ellas el Mundial y el Mundial de Clubes.
La propuesta provocó una reacción inmediata entre las principales federaciones continentales. La Conmebol, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol rechazaron el plan. Pero la estocada definitiva fue propiciada por la UEFA: la entidad anunció, junto con sus 55 federaciones nacionales -incluida España-, que no participaría en las competiciones organizadas por la FIFA en caso de que la operación siguiera adelante. Bajo este escenario, el plan de Infantino dejó de contar con los apoyos de Europa, Sudamérica, Norteamérica, Centroamérica, el Caribe y Asia.
La presión alcanzó también el entorno más cercano del presidente. Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino, dimitió como protesta y calificó la propuesta como un mal negocio para el fútbol. Poco después, el máximo responsable de la FIFA anunció que el proyecto no avanzaría porque había generado divisiones incompatibles con el objetivo inicial de unir y fortalecer el deporte. Para proteger sus espaldas, el presidente de la FIFAdefendió que la filial comercial sólo se ejecutaría si recibía el respaldo mayoritario de las asociaciones miembro y después de consultar al Consejo de la FIFA, las confederaciones y el resto de los actores implicados.
Sin embargo, la retirada de Infantino no ha sido a tiempo. El próximo 18 de marzo se celebrarán unas nuevas elecciones a la presidencia de la FIFAe Infantino confirmó que se presentaría de nuevo al cargo. A diferencia de comicios anteriores, el ejecutivo no tuvo rival alguno. La polémica suscitada en las últimas semanas apunta a que la principal oposición a Infantino -la UEFA y el ecosistema del fútbol europeo- podrían presentar un candidato que retire al ejecutivo después de una década en el cargo.
Rebelión electoral
Infantino fue reelegido sin oposición en 2019 y 2023. El principal cambio provocado por el fracaso de FFE es que, por primera vez en años, distintos dirigentes pueden interpretar que existe una oportunidad para competir por la presidencia. Los rumores señalan a Aleksander Ceferin. El presidente de la UEFA lideró la respuesta europea contra la propuesta y ha tratado de presentarse como una alternativa al estilo de gobierno de Infantino. Su mandato en el organismo europeo termina en 2027 y ha asegurado que no concurrirá de nuevo a ese puesto.
Otro de sus opositores más mediáticos ha sido Nasser Al-Khelaifi, presidente del Paris Saint-Germain y de European Football Clubs, que también denunció a través del organismo de clubes su desacuerdo con el plan empresarial de Infantino. No obstante, el ejecutivo catarí ha afirmado que no está interesado en presidir la FIFA. Además, mantiene una relación cercana con Ceferin y forma parte del Comité Ejecutivo de la UEFA. Al presidente del PSG se le suman nombres como Mattias Grafström, secretario general de la FIFA desde 2024; Victor Montagliani, presidente de la Concacaf; y Salman bin Ibrahim Al Khalifa, presidente de la Confederación Asiática de Fútbol. En este sentido, de existir una oposición en firme a la presidencia de Gianni Infantino, los candidatos tendrán hasta el próximo mes de noviembre para presentar su candidatura.
El Real Madrid entra en juego
En clave nacional, el Real Madrid -club con mayores ingresos económicos del mundo- se pronunció a través de un comunicado celebrando el paso atrás de Infantino y su objetivo de privatizar parte de los activos de la FIFA: "El Real Madrid desea expresar su agradecimiento a la UEFA, a las confederaciones y federaciones, y a todas las instituciones que se opusieron con firmeza y responsabilidad a este proyecto. Su unidad y su sentido del deber han protegido al fútbol en un momento decisivo. Los clubes son la base sobre la que se construye el fútbol de selecciones y la Copa del Mundo. Son estos los que descubren, forman, desarrollan y ponen al servicio de las selecciones nacionales a los futbolistas que hacen posibles estas grandes competiciones".
Aprovechando la oportunidad, el club conectó la polémica internacional por el plan de la FIFA con su enfrentamiento doméstico contra el acuerdo entre LaLiga y CVC, por el que parte de los clubes comprometió durante 50 años un porcentaje de sus ingresos audiovisuales futuros. Por alusiones, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, coincidió con el primer razonamiento del comunicado madridista: la FIFA no puede disponer unilateralmente de ingresos futuros sin contar con los clubes. No obstante, rechazó la comparación con CVC porque, según defendió, aquella operación fue voluntaria y el Real Madrid decidió no participar, por lo que no tiene comprometidos sus ingresos.