La crisis del consumo se profundiza: menos carne, más segundas marcas y mayor endeudamiento

2026/08/06

La situación del consumo continúa sin mostrar signos de recuperación y mantiene en alerta al sector comercial. Así lo sostuvo el empresario e integrante de la Cámara de Comercio de Posadas, Carlos María Beigbeder, quien describió un escenario marcado por la caída del poder adquisitivo, el cambio en los hábitos de compra y las dificultades que atraviesan numerosos comercios.

En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Beigbeder afirmó que la realidad económica “no ha cambiado demasiado” en los últimos meses y vinculó esa situación con la falta de una mejora significativa en los ingresos de la población.

“No escuché que le subió mucho los sueldos a la gente y es por eso que seguimos de la misma manera. En muchos casos hay empresas que la están pasando muy, muy mal sinceramente”, expresó.

Familias que ajustan cada gasto

El referente del sector comercial explicó que los consumidores priorizan los gastos indispensables y reducen todo aquello que consideran prescindible. Según indicó, la economía familiar obliga a resignar consumos cotidianos para poder afrontar los costos fijos.

“Los alquileres, la luz y otros servicios siguen llegando todos los meses, mientras que los ingresos no alcanzan para sostener el mismo nivel de consumo“, señaló.

Para graficar la situación, Beigbeder sostuvo que muchas familias dejaron de salir a comer, redujeron las compras no esenciales e incluso cambiaron productos habituales por opciones más económicas.

“A la gente le encantaría ir todos los mediodías a comer a un restaurante o ir al supermercado sin mirar los precios, pero hoy no puede hacerlo. Ese es el comportamiento de la gente desde hace unos cuantos meses”, afirmó.

Cambios en los hábitos de consumo

El empresario explicó que la pérdida de poder adquisitivo provocó un reemplazo de primeras marcas por segundas y terceras marcas, además de modificaciones en la alimentación.

Según detalló, el consumo de proteínas cayó de manera sostenida porque muchas familias comenzaron a reemplazar la carne por alimentos más económicos como arroz o fideos.

“Primero cambian el corte de carne, después pasan al pollo o al cerdo y, cuando ya no alcanza, compran un kilo de arroz para llenar la panza”, ejemplificó.

Otro de los fenómenos que mencionó es que determinados productos vienen incrementando sus precios por debajo de la inflación debido a la fuerte caída en las ventas. Como ejemplo, mencionó las bebidas alcohólicas. “Si hoy con estos precios no vendo, subiendo más el valor voy a vender menos”, resumió, al explicar por qué algunos sectores decidieron contener los aumentos.

Crece el uso de la tarjeta y el pago mínimo

Frente a la falta de liquidez, Beigbeder aseguró que quienes todavía tienen margen en sus tarjetas de crédito recurren a la financiación en cuotas para sostener el consumo.

Sin embargo, advirtió que muchas familias ya no logran cancelar el total del resumen mensual y terminan pagando únicamente el monto mínimo, una práctica que incrementa rápidamente el endeudamiento.

“Hay familias que hace seis meses pagan el mínimo y tienen la tarjeta detonada porque los intereses te matan“, señaló. Respecto de las altas tasas de interés, explicó que los bancos justifican esa política por el incremento de la morosidad en los créditos.

En este contexto, tanto consumidores como comerciantes continúan adaptándose a una economía en la que cada peso cuenta y donde el consumo permanece condicionado por la necesidad de priorizar los gastos esenciales.