La crisis de Ceuta reaviva ofensiva derechista europea contra España

2026/07/31

Dirigentes de la derecha europea atribuyen la escalada en el enclave de Ceuta a la política de nacionalización de España, algo que los partidos de izquierdas califican de ataques oportunistas.

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El jueves, miles de migrantes asaltaron el enclave español de Ceuta, lo que llevó al Ministerio del Interior a declarar el estado de emergencia nacional y a movilizar tropas para restablecer el orden en la ciudad autónoma.

Dirigentes de centro derecha de toda Europa han aprovechado la escalada para acusar a Madrid de haber perdido el control de su frontera y culpar los cruces masivos e irregulares a la extraordinaria regularización de cientos de miles de migrantes aprobada por España.

"Situación espantosa en la frontera española. Las imágenes devastadoras son la consecuencia directa del efecto llamada de la regularización masiva, unido a la instrumentalización de la migración ilegal", escribió en X Manfred Weber, líder del Partido Popular Europeo (PPE), de centro derecha.

Ataques desde la derecha

El llamado "efecto llamada" sostiene que unas condiciones de acogida generosas y otras políticas migratorias hacen más atractivo un país de destino y animan a nuevas llegadas. En este caso se sugiere que España ha alimentado las expectativas de futuras regularizaciones.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, del partido ultraderechista Hermanos de Italia, llegó a proponer la suspensión del espacio Schengen con España y anunció medidas extraordinarias para defender la frontera italiana.

"En materia de inmigración irregular no cederemos ni un centímetro; defender las fronteras, frenar a los traficantes de seres humanos y garantizar repatriaciones efectivas seguirán siendo la línea de este Gobierno", escribió Meloni en X.

El efecto llamada no es un fenómeno científicamente probado. El consenso académico sostiene que las migraciones están impulsadas sobre todo por factores de expulsión, como la guerra o la represión política, mientras que los factores de atracción suelen estar ligados a oportunidades laborales y de bienestar.

Sin embargo, mientras la mayoría de países de la UE giran hacia la derecha, España ha roto esa tendencia con un amplio programa de regularización que ha recibido más de 1 millón de solicitudes y ha desatado la ira de los dirigentes conservadores.

"Las imágenes que llegan de Ceuta muestran hasta qué punto es equivocada la decisión del Gobierno de Madrid de conceder la ciudadanía española, y por tanto europea, a más de 500.000 inmigrantes irregulares, una medida que fomenta la trata de seres humanos", escribió en X el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani.

Dirigentes de derechas en otros Estados miembros sostienen que España tiene la responsabilidad de defender las fronteras exteriores de Europa, ya que los flujos migratorios resultantes acaban desbordando hacia los países de destino.

"Las autoridades españolas han registrado hasta ahora 50.000 cruces fronterizos ilegales en Ceuta, y es probable que Alemania sea el destino de la mayoría de estos migrantes", escribió en X Alice Weidel, líder de la ultraderechista Alternativa para Alemania. "Alemania debe prepararse; las fronteras deben asegurarse y las devoluciones han de aplicarse con rigor".

Jordan Bardella, líder de la extrema derecha francesa y presidente del grupo Patriotas por Europa en el Parlamento Europeo, envió el viernes una carta, a la que ha tenido acceso Euronews, en la que pide a la presidenta Roberta Metsola "que convoque un debate urgente sobre lo ocurrido en Ceuta y sobre el fracaso de las políticas migratorias de la Unión Europea".

Respuesta de la izquierda

Para los dirigentes de izquierdas, en España y fuera, estos ataques son oportunistas. A su juicio, la crisis de Ceuta ha dado a los críticos una excusa para arremeter contra la única alternativa a las políticas migratorias de derechas que sigue en pie en Europa.

"En Europa se ha impuesto la visión de la derecha que presenta a los migrantes como una amenaza", afirma el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar (España/S&D), exministro de Justicia en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

"Lo que significa que el enfoque humanitario, que es la respuesta característica de los gobiernos encabezados por la izquierda, como es el caso del Gobierno español que dirige Pedro Sánchez, no solo está siendo marginado, sino que cada vez está más aislado", añade López Aguilar.

Expertos como Haizam Amirah Fernández, director del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, subrayan que el actual flujo de migrantes irregulares hacia Ceuta difícilmente habría sido posible sin la aprobación tácita de las autoridades marroquíes.

Otra explicación apunta a que las redes de tráfico de personas estarían explotando una sentencia del Tribunal Supremo que establece que las devoluciones en caliente no pueden aplicarse a los migrantes interceptados en el mar mientras nadan hacia Ceuta o Melilla, a diferencia de quienes intentan saltar la valla fronteriza.

Las autoridades españolas sostienen que la reciente regularización se aplicó únicamente a personas que ya se encontraban en territorio español seis meses antes de la apertura del plazo de solicitudes, por lo que las nuevas llegadas no se benefician de la medida.

Para la eurodiputada Cecilia Strada (Italia/S&D), los ataques que van del centro a la extrema derecha revelan una voluntad clara de apuntar a España, porque el Gobierno de Sánchez ha demostrado que es posible contar con un líder progresista creíble capaz de gestionar los flujos migratorios abordando sus causas y no solo sus efectos.

"Esta es la peor versión de la propaganda de derechas. Ante una emergencia humanitaria con decenas de muertos y un número indeterminado de desaparecidos, cabría esperar solidaridad europea y no ataques instrumentalizados en busca de rédito político", declaró Strada a 'Euronews'.

Vincenzo Genovese ha contribuido a esta información.