Marian Rojas Estapé, psiquiatra: «La culpa y la rumiación negativa son un veneno. A nivel físico, modifican el sistema inmune y el endocrino»

2026/09/18

Marina Ortiz

18/09/2026

Actualizado a las 07:00h.

Los sentimientos y emociones que experimenta cada persona pueden ser muchos y muy variados a lo largo de un solo día. Estos pueden venir influidos por diversos factores, como las relaciones con otras personas, la situación laboral o económica o los hábitos de vida que se tengan, entre muchos otros.

Los pensamientos que alguien tiene pueden provocar sensaciones agradables o desagradables y viceversa, algo que, en ocasiones, nos resulta difícil de comprender e incluso, muchas veces no somos capaces de identificar por qué nos sentimos de determinada manera.

Por ejemplo, suele ser habitual que alguien que ha pasado por un momento complicado como enterarse de que un familiar tiene una enfermedad se sienta triste, preocupado e incluso enfadado, mientras que la alegría y tranquilidad las siente quien acaba de recibir la noticia de que le han contratado en una empresa tras meses desempleado.

Noticia relacionada

Sin embargo, la complejidad de nuestra mente hace frente a esos y otros muchos acontecimientos y pensamientos a la vez, lo cual se vuelve complicado de gestionar y puede hacer que necesitemos ayuda. A esto se suman situaciones de estrés constante o muchas preocupaciones que, a menudo, terminan provocando ansiedad, por ejemplo, algo que parecen experimentar más personas cada día.

Estas son realidades que se estudian y tratan desde la psicología y la psiquiatría, adaptando las necesidades para que cada persona se encuentre mejor en función de su caso concreto y sus necesidades. Uno de los pensamientos o sensaciones que también suelen estar muy presentes en la mente de las personas es el sentimiento de culpa constante.

Marian Rojas Estapé explica cómo nos afecta sentir culpa y rumiación

La psiquiatra Marian Rojas Estapé ha tratado este tema en una entrevista para el podcast The Way Project, en el que se ha abordado junto con el presentador desde el punto de vista de que la culpa afecta al día a día del desarrollo de un padre o madre, pero también de cualquier persona.

Newsletter

«La culpa está íntimamente relacionada con cómo nos hablamos y nos contamos nuestra historia, mi historia como padre, madre, como cantante, como el que es secretario, el que es veterinario, ama de casa, que está en casa pero por otro lado no está porque llegan los niños y está cansada», comienza introduciendo la también escritora.

Desde su conocimiento, indica que la culpa «bloquea mucho la capacidad de entregarse bien, sea en el trabajo, o sea a las personas que tienes que cuidar. Porque estás siempre como con un runrún, la rumiación, que la rumiación no deja de ser pensamientos negativos que no resolvemos. La rumiación es estar todo el día repitiéndote cosas a las que no encuentras una solución», por lo que considera, con cierto tono cómico, que es muy poco práctico sentirse así.

«La rumiación no deja de ser pensamientos negativos que no resolvemos»

Marian Rojas Estapé

Psiquiatra y escritora

También explica que tener culpa constante y rumiación es muy agotador, y procede a detallar como afecta a la mente por dentro: «te activa el estado de alerta, te sube el cortisol, y lo que te hace es que te produce un agotamiento mental, saturación, y una necesidad constante de evadirte».

Rojas Estapé confronta este sentimiento o emoción haciendo ver que se trata de pensamientos y que estos, porque vengan constantemente a nuestra cabeza «no significa que ese pensamiento te lo tengas que creer, no significa que sea una realidad».

No obstante, apuntaba que solemos darle demasiada importancia a esos pensamientos y les hacemos muchos caso. «Cuando nuestra rumiación mental nos recuerda constantemente algo negativo, esto es como si alguien desde fuera nos lo estuviera diciendo todo el rato: '¡Has fracasado!' Es una crítica, es un estado de miedo constante, de desamparo», ejemplifica la psiquiatra.

Consecuencias a nivel físico

lEn este punto, Marian Rojas Estape detallaba que esto no solo tiene efectos a nivel psicológico y mental, ya que también tiene consecuencias a nivel físico, que podemos sentir y experimentar en nuestro organismo.

«¡Ojo a nivel físico, que modifica el sistema inmune, el sistema endocrino! Es decir, todo mi cuerpo está alterado en estado de tensión porque yo no me trato bien. Y eso viene de la culpa, de las heridas sin resolver, de los traumas, de las situaciones de estrés constante donde tengo miedo, donde estoy triste o donde me siento inseguro. Y esa culpa, esa rumiación negativa, se convierte en un veneno», continuaba exponiendo la profesional.