(BUENOS AIRES).- “Subastar el piso de su papá y su colección de arte”, afirmó Cora de Barbieri al describir la decisión que habrían tomado las hijas de Jorge Lanata para afrontar las deudas de la sucesión. A casi dos años de su muerte, las sucesiones en Argentina y Uruguay continúan suspendidas y la propuesta afecta directamente a Elba Marcovecchio, última esposa del periodista. Jorge Lanata falleció el 30 de diciembre de 2024 y el conflicto por la herencia sigue sin una salida acordada.
Bárbara y Lola Lanata habrían definido desprenderse del piso que pertenecía a su padre y de su colección de arte. La finalidad sería reunir fondos para cancelar obligaciones pendientes y, si después de la venta quedara un remanente, repartirlo entre las dos y Elba Marcovecchio. La propuesta fue presentada como una alternativa dentro de las negociaciones por la herencia, que todavía no llegaron a un acuerdo.
Las deudas que empujaron el plan incluirían compromisos con Radio Mitre, la AFIP, también mencionada como ARCA, expensas y juicios que siguen en trámite. El saldo pendiente por las expensas de sus propiedades ascendería a 30 millones de pesos, una cifra que los herederos deberían afrontar. La eventual subasta buscaría cubrir esas obligaciones antes de definir el destino del patrimonio restante.
La casa de Punta del Este sería otro punto de la propuesta. Cora de Barbieri sostuvo que “Las hijas de Lanata querrían quedarse con la casa de Punta del Este sin darle ningún tipo de compensación económica a Elba Marcovecchio”. Esa posibilidad dejaría a Marcovecchio sin una compensación por esa propiedad, mientras el piso y las obras se convertirían en bienes destinados a generar fondos. El planteo forma parte de las diferencias que mantienen trabada la división de los bienes.
Elba Marcovecchio habría reaccionado con incredulidad frente a la posibilidad de vender objetos vinculados a la vida de Lanata. “No lo podía creer porque Jorge amaba su piso y las obras de arte”, explicó Cora de Barbieri al referirse a su respuesta. La reacción expone el choque entre la necesidad de afrontar las deudas y el valor personal que la abogada les atribuye a esas pertenencias. La eventual subasta habría afectado especialmente a la última esposa del periodista.
El auto de Jorge Lanata, en cambio, sería vendido por acuerdo entre las partes para evitar que pierda valor. “Para que el auto no pierda valor, habrían decidido por común acuerdo lo de venderlo”, indicó Cora de Barbieri. La coincidencia sobre ese vehículo no se repetiría en el caso de las obras de arte, que quedaron en el centro de la disputa por su eventual subasta.
Bárbara Lanata indicó que hay dos sucesiones, una en Uruguay y otra en Argentina, y que ambas están pausadas por distintos motivos. También explicó que las herederas no logran acordar cómo dividir los bienes. “Pueden pedirnos el pago de una multa”, dijo al referirse a sus declaraciones sobre el proceso. Por ahora, las sucesiones de ambos países continúan suspendidas y la división de la herencia permanece sin acuerdo.