Desde Martín Insaurralde alentando con un habano en la mano o Chiqui Tapia, que no se despegó de la Scaloneta y buscó lavar su imagen en medio de las investigaciones en su contra, hasta los que gastaron una fortuna para alentar en EE.UU. al que tanto repudiaban.

20 de julio 2026, 20:35hs
Lionel Messi junto al presidente de la AFA, Lionel Messi. (Foto: Reuters / Video: TN).
Antes que nada, Lionel Messi, gracias. Gracias por sacarnos una sonrisa. Gracias por generar tantos abrazos. Gracias por los lindos momentos. Gracias por la entrega. Y, sobre todo, gracias por el modelo de liderazgo.
Ganó un Mundial, llegó a dos finales más, ganó dos Copas América y ganó 8 Balones de Oro. Pero para lograr todo eso, lo más importante es que se cayó y se levantó cientos de veces. Por eso, te digo gracias por enseñarle eso a los chicos de Argentina.
Gracias por enseñarles a levantarse una y otra vez de las piedras, de los obstáculos, de las derrotas, de los problemas y de las pavadas que se dicen.
Messi escuchó todo esto y siguió. Ese es el ejemplo para los chicos: ignorar a los envidiosos, ignorar a los agoreros, ignorar a los detractores, ignorar a los mediocres, y seguir. Y responder con hechos, con goles, con entrega, con títulos.

Messi es un enorme ejemplo para los chicos: ignorar a los envidiosos, los agoreros, los detractores, los mediocres, y seguir. (Reuters)
Messi tenía un problema de crecimiento y siguió. Messi perdió la final del Mundial 2014 y siguió. Messi perdió dos finales de Copas América y siguió. Lo criticaron por no cantar el himno y siguió. Hasta que lo logró: salió campeón del mundo en Qatar con un técnico y un equipo formidable.
Y ahí parecía que ya estaba. Que se iba a la casa, que se iba a Miami, que tenía el estómago lleno, que venía el retiro. Pero decidió ir por más, porque solo un animal de la competencia como Messi insiste.
Y empezaron las críticas de nuevo. “Está viejo”, “tiene 39 años”, “juega un Inter-Countries”, “se abrazó con Trump”, “fue escolta de Trump”, “le dio la mano a Trump”, “le mandó la camiseta Milei”, “desclasado”, “antipatria”, “gorila”, “cipayo”.

No es normal levantarse de tantos golpes y llegar a esto. (Foto: EFE)
Y no le importó, y jugó de vuelta, y llegó a la final de vuelta. De hecho, ayer Messi dice algo interesante minutos antes de salir a la cancha. Te das cuenta que Messi sabe todo. Es perfectamente consciente de la cantidad de pavadas que se dicen. Pero no le importa y sigue adelante.
No es normal levantarse de tantos golpes y llegar a esto. Las 11 finales de Messi con la selección son la prueba de ello.
- Mundial Sub-20 2005: Argentina 2-1 Nigeria, campeón.
- Copa América 2007: Argentina 0-3 Brasil, subcampeón.
- Juegos Olímpicos 2008: Argentina 1-0 Nigeria, medalla de oro.
- Mundial 2014: Argentina 0-1 Alemania, subcampeón.
- Copa América 2015: Chile ganó 4-1 por penales, subcampeón.
- Copa América 2016: Chile ganó 4-2 por penales, subcampeón.
- Copa América 2021: Argentina 1-0 Brasil, campeón.
- Finalissima 2022: Argentina 3-0 Italia, campeón.
- Mundial 2022: Argentina ganó 4-2 por penales, campeón.
- Copa América 2024: Argentina 1-0 Colombia, campeón.
- Mundial 2026: Argentina 0-1 España, subcampeón.
Balance total: 11 finales disputadas, 6 ganadas, 5 perdidas.
Muchachos, no es normal. Díganle a sus hijos y nietos que tomen dimensión de esto, porque es algo extraordinario en serio y hay que disfrutarlo. Y eso que al equipo le tiraran mucha mierda.
Los periodistas “K” Caballero y Cynthia García estuvieron todo el Mundial diciendo que era un Mundial “de mierda”. Después apareció la periodista Nancy Pazos, quien primero pidió que se termine el Mundial rápido así hablábamos de los temas que le importan a la gente. Dos doritos después, apareció en el Mundial.
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Después la periodista Mengolini dijo que Messi era un “escolta de Trump”, pero a medida que fue avanzando el Mundial se hizo la desentendida. Representación simbólica de un termo fanático kirchnerista: empezaron diciendo que Messi era un gorila desclasado, escolta de Trump, y terminaron diciendo que era el nuevo San Martín, libertador de las Malvinas.
Después apareció una señorita llamada Natalia Volosin. El 29 de Mayo dijo: “Y encima ahora viene el Mundial, que es lo más antifútbol que dio la humanidad. Dios.” Y el 16 de Julio puso: “Tengo entrada para la final”, “necesito aéreo”, “habemus pasaje, señores.”
Y después apareció una joven llamada Malena Pichot que dijo que estaba “desilusionada” con la foto de Messi con Trump. Así estuvieron todos los días dándole con todo a Messi, hasta que se dieron cuenta que no garpaba pegarle al máximo ídolo de la historia del fútbol mundial.
Después apareció un señor llamado Rebord diciendo que los españoles son “tontos”, “estúpidos” y había que hacerles bullying. Altísimo piedra este muchacho. Tan tontos no eran los españoles. Típica conducta del argentino canchero, soberbio, altanero, pedante, engreído, petulante, sobrador.
Bueno, el mismo Messi dejó en claro que era consciente de todas las boludeces que se decían antes de los partidos, y lo dejó claro después de ganarle a Inglaterra. Esto es lo más maravilloso que tiene Messi: tiene clarísimo que hay gente diciendo boludeces todo el tiempo. ¿Cómo responde Messi? Jugando al fútbol y dándole alegría al pueblo. Por eso, el agradecimiento será eterno.
Porque se tuvo que bancar a una manga de idiotas que le dijeron de todo y aún así se convirtió en el mejor de todos los tiempos. Incluso tuviste a los agrandados y soberbios que se colgaron de Messi para blindarse ante la justicia. Por ejemplo, el Chiqui Tapia, que estuvo todo el Mundial transpirando porque sabe que está hasta las manos. Incluso en ese momento sobreactuó calma.
Y hasta tuvimos personajes nefastos como Martín Insaurralde disfrutando de la selección, fumándose el habano del poder. Martín Insaurralde viendo el partido con Ricardo Lemos Arias, hermano del juez Roberto Lemos Arias, integrante de la Cámara Federal que intervino en el yate-gate. Por eso decimos que mucha gente se colgó de Messi y de la selección para conservar su poder, sus cajas y su impunidad. Por eso, haber llegado hasta acá vale doble o triple.
Lo criticaron, lo ningunearon, le dijeron desclasado, le dijeron lacayo de Trump, dijeron que murió el padre, se arrepintieron, lo usaron, se pegaron a él. Y hasta se gastaron US$15.000 para viajar a Nueva York, la cuna del imperio capitalista, para alentar el Mundial que tanto repudiaban. El kirchnerismo fue, es y será una enorme contradicción ética y material.
Pero hoy lo importante es decirle al señor Lionel Messi: muchas gracias, capitán.
Opiniones libres, hechos sagrados.