La 15ª Exposición Rural del Alto Valle volvió a convertirse en un punto de encuentro para la producción ganadera regional. A lo largo de las distintas actividades, la presencia de productores, criadores y compradores se combinó con un muy buen marco de público, con familias que se acercaron para disfrutar de las destrezas, recorrer las instalaciones y visitar los corrales donde se exhibieron los animales.
La muestra permitió poner en escena buena parte de la realidad que atraviesa actualmente la ganadería. Después de varios años condicionados por la sequía, la recuperación de las condiciones climáticas y de las pasturas comenzó a modificar las expectativas de los productores. A eso se sumó un escenario de precios que, si bien todavía es considerado insuficiente para recuperar plenamente la rentabilidad y afrontar nuevas inversiones, genera mejores perspectivas para la actividad.
Entre los productores presentes estuvo Humberto Cressatti, de cabaña Don Humberto en Balsa Las Perlas, quien resumió el cambio de escenario que se viene produciendo después de varios años difíciles.
“Este es un año excepcional, gracias al fenómeno de El Niño tenemos muy buenas pasturas y hay mucho entusiasmo en los productores”, dijo el cabañero a Río Negro Rural.
Para Cressatti, el mejor comportamiento de las condiciones productivas se complementa con una mejora en los valores de la hacienda. Sin embargo, aclaró que todavía existe una cuenta pendiente: recuperar niveles de rentabilidad que permitan reinvertir y continuar mejorando los establecimientos.
“Los precios acompañan y, si bien la rentabilidad todavía no es la que uno espera, siempre queremos un poquito más para poder reinvertir.”
La conclusión, de todos modos, es positiva. Después de los años de sequía, el productor observa una campaña que permite trabajar con mayor tranquilidad y recuperar parte del optimismo perdido. “La verdad que este año realmente ha sido muy positivo”, resumió.
Genética para seguir mejorando
La presencia de reproductores fue uno de los puntos centrales de la exposición. Cressatti llegó con animales Angus y Hereford, además de terneros de invernada de ambas razas destinados a la venta en la jornada del domingo.

En los corrales también se pudo observar la diversidad dentro de una misma raza y las diferentes alternativas que manejan los productores de acuerdo con sus objetivos y las características de cada campo.
En el caso del Angus, Cressatti explicó que conviven animales negros y colorados y que, más allá de las preferencias del mercado, se trata de una misma raza con características productivas que permiten trabajar con diferentes alternativas. “Es una cuestión de gustos, es la misma raza con distintas características muy menores”.
Más allá del color, la cuestión central continúa siendo la calidad de los reproductores y la posibilidad de incorporar genética para mejorar los rodeos.
La exposición, en ese sentido, funciona como una vidriera para mostrar el trabajo que vienen realizando las cabañas y también como un espacio comercial donde productores pueden encontrar reproductores y hacienda para continuar armando sus planteles.
Un mercado que mantiene la firmeza
La actividad comercial fue otro de los aspectos destacados durante la jornada. La demanda por hacienda se mantiene firme y los remates realizados durante el circuito de exposiciones rurales de la provincia vienen mostrando un comportamiento que genera expectativas entre los productores.

Así lo explicó Julián Gonzalo, de Cabaña Río Pico, quien llegó a la exposición con seis animales: tres puros registrados y otros tres de pedigree.
El productor señaló que las ventas venían desarrollándose de manera positiva y destacó el comportamiento que viene mostrando el mercado durante los últimos años. También hizo referencia a los valores de los terneros y a la diferencia que puede observarse entre las distintas categorías y niveles de registro.
La demanda, de acuerdo con lo expresado por los protagonistas, aparece especialmente sostenida en algunas categorías, aunque el comportamiento de los compradores puede variar según la genética y el destino de los animales.
“La ganadería está pasando un buen momento”
Una de las miradas más amplias sobre el presente de la actividad la aportó Carlos Banacloy, ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, quien destacó el funcionamiento del circuito de exposiciones y remates que se desarrolló durante la temporada.

Según explicó, el comportamiento comercial fue particularmente positivo y permitió cerrar un circuito con resultados que muestran una demanda firme. “Circuito exitoso como nunca”, resumió Banacloy.
El ministro puso el foco en un dato que considera especialmente significativo: a medida que avanzaron las exposiciones no se produjo el debilitamiento de la actividad comercial que podría esperarse por una cuestión de calendario o ubicación geográfica. Por el contrario, los remates mantuvieron una importante dinámica.
Durante el circuito hubo además operaciones particulares de gran volumen, como las realizadas por las cabañas Don Fioto, Don Juan, El Tigre y más recientemente La Laguna, en Conesa, con más de mil animales comercializados en algunos de los remates mencionados por el funcionario.
“La ganadería está pasando un buen momento y creo que la provincia de Río Negro está viviendo un buen momento en la ganadería que hay que aprovechar”.
“La ganadería está pasando un buen momento y creo que la provincia de Río Negro está viviendo un buen momento en la ganadería que hay que aprovechar”.
Carlos Banacloy, ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro.
Para el funcionario, ese escenario representa una oportunidad para incorporar genética y fortalecer los rodeos provinciales.
La demanda no se limita a los animales destinados a la faena. También existe una fuerte búsqueda de vientres, una señal que marca la intención de muchos productores de recomponer sus rodeos y volver a aumentar el número de madres.“Hoy hay mucha demanda de madre, de vientre”, destacó Banacloy.
La recuperación de los rodeos aparece así como uno de los grandes desafíos para los próximos años. Después de un período en el que las condiciones climáticas y económicas obligaron a muchos productores a reducir existencias, la posibilidad de recomponer vientres adquiere un valor estratégico.
La oportunidad de recomponer los rodeos
La valorización de los vientres regionales es uno de los datos que aparecen con mayor fuerza en el actual escenario ganadero.

Banacloy explicó que existe una necesidad concreta de volver a armar la “fábrica” productiva, es decir, recuperar la cantidad de madres necesarias para sostener y ampliar la producción de terneros.
En este proceso, la genética vuelve a ocupar un lugar central. La posibilidad de acceder a reproductores de calidad y de mejorar progresivamente los rodeos puede determinar mejores índices productivos y una mayor eficiencia en los sistemas ganaderos.
El desafío pasa entonces por aprovechar el actual momento del mercado sin perder de vista la necesidad de inversión. Para los productores, una mejora en los valores debe traducirse en mayor capacidad para recomponer infraestructura, incorporar genética, aumentar los índices de preñez y destete y mejorar la eficiencia general de los establecimientos.
Infraestructura y producción
Desde la mirada del Gobierno provincial, el crecimiento de la ganadería también está condicionado por la infraestructura necesaria para acompañar el desarrollo productivo.
Banacloy puso especial énfasis en los proyectos vinculados con la electrificación rural y otras obras destinadas a reducir riesgos y mejorar las condiciones de producción. “En los próximos cuatro o cinco años van a cambiar fuertemente la matriz productiva de la provincia”, destacó el ministro.

La incorporación de infraestructura permitiría avanzar sobre algunas de las limitaciones históricas que enfrenta la producción en distintas zonas de Río Negro.
En ese marco, la ganadería aparece vinculada con un objetivo más amplio: aumentar la producción de alimentos dentro de la propia provincia y reducir el déficit alimentario.
La electrificación, el acceso a servicios y las inversiones productivas forman parte de una agenda que puede resultar determinante para que el actual escenario favorable se transforme en crecimiento sostenido.
Los productores atraviesan un escenario diferente al de los últimos años. Las mejores condiciones climáticas permitieron recuperar las pasturas y mejorar el estado de los campos, mientras que los precios de la hacienda aportan un estímulo adicional.
Todavía quedan desafíos. La rentabilidad debe mejorar para que los productores puedan reinvertir, recomponer rodeos y fortalecer sus establecimientos. También será necesario avanzar en infraestructura y servicios que permitan reducir costos y riesgos.
“La verdad que este año realmente ha sido muy positivo”
Humberto Cressatti, de cabaña Don Humberto.
Pero el escenario actual abre una oportunidad. La demanda por hacienda, el interés por los vientres, la búsqueda de genética y el movimiento comercial observado durante el circuito de exposiciones muestran que existe una base sobre la cual seguir construyendo.
La presencia de productores y cabañeros, el movimiento en los corrales y el acompañamiento de las familias durante la exposición terminaron de completar una postal que resume buena parte del momento que vive la actividad: una ganadería que recupera pasturas, recompone expectativas, busca genética y vuelve a mirar hacia adelante.
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